Soledad Barruti: “Hay que dejar de pensar en el futuro, y enfocar en el presente” – GENTE Online
 

Soledad Barruti: “Hay que dejar de pensar en el futuro, y enfocar en el presente”

La periodista y escritora que se especializa en divulgar conocimientos vinculados a la alimentación y la industria alimentaria, forma parte de la última tapa de GENTE que pone el foco en la generación que, con sus ideas y acciones, está cambiando el mundo. 
Kari Araujo y Leo Ibáñez
Principios
Kari Araujo y Leo Ibáñez
Principios

Cientos de personas ya leyeron el trabajo de investigación que Soledad Barruti (40) volcó en sus libros: Malcomidos. Cómo la industria argentina nos está matandoMala leche. El supermercado como emboscada. Por qué la comida ultraprocesada nos enferma desde chicos. Pero su palabra y su compromiso con la verdad van más allá, por eso utiliza las redes sociales, los medios gráficos y toda oportunidad para "desencantar ese mundo que se nos presenta".

Por eso, junto a Mateo Salvatto, Santiago Artemis, Connie Isla y Maite Lanata, protagoniza la nueva causa Inspiración de Editorial Atlántida que refleja a todos los que, desde sus actividades y experiencias, desafían conceptos ya instalados e infunden esperanza en sus compatriotas.

–Eterna discusión: ¿Cómo es posible que haya argentinos sufriendo hambre, cuando nuestro país es capaz de producir alimento para 440 millones de personas, es decir diez veces su población?
–Este sistema alimentario produce para el doble de las personas que somos en la humanidad, pero sin garantizarles la comida a todos, porque, bajo sus leyes comerciales, a la comida sólo podés acceder si tenés dinero. Y es un sistema económico y productivo que no genera mucho trabajo ni da mucho dinero a las personas, sólo a un puñado. En Argentina tenemos el sesenta por ciento de la tierra cultivable ocupada por soja transgénica: no la consumimos nosotros, se exporta para que la coman animales en otros países. ¿Conclusión? Al lado de campos rebosantes en nuestro país hay niños muriendo de hambre. Ocurre en Salta, en Chaco, inclusive en Buenos Aires. Es un sistema que sólo les conviene a los que lo manejan.

–Siempre menciona que alimentos originales como las carnes, la leche y los cereales pierden su esencia debido a los procesos industriales, y que “la comida ultra procesada nos enferma”. ¿Se necesita regulación o educación?
–Regulación. Es lo único que puede lograr una base igualitaria desde donde luego construir plataformas educativas. La “educación“ es algo que permanentemente exponen las marcas como solución a este problema de época. No basta con que yo te pregunte “¿Cuántas cucharadas de azúcar hay que poner cómo límite en tu alimentación?”, si los paquetes no están obligados a mencionarlo en sus etiquetas. Hacen falta leyes que sigan los lineamientos de la Organización Mundial de la Salud y el paquete de medidas pensado y avalado por la ciencia, relacionado a los rotulados frontales, la prohibición a ciertas publicidades, el aumento de impuestos a los peores productos de la góndola, la prohibición de vender cualquier cosa en las escuelas y entornos…

–A partir de sus investigaciones, ¿entiende que la buena alimentación es una aliada contra el hambre y la desnutrición?
–La comida que prioriza de una manera integral la salud y está producida de una manera agroecológica, genera más empleo y diversidad. Los problemas de desnutrición y el mal acceso a los alimentos tienen que ver con una cuestión política de intereses. Como algún premio Nobel dijo: “El hambre es un crimen”. No creo que podamos cambiar el mundo comiendo adecuadamente, pero sí podemos colaborar para ayudar a terminar con ciertas injusticias que hoy son parte de nuestro sistema alimentario. Va a seguir habiendo animales encerrados en granjas industriales para que, de manera re cruel y violenta, la industria de la peletería les arranque sus pieles, no terminarán las explotaciones madereras insustentables o ciertas formas de minería. Nada de eso cambiará con la alimentación, pero, a su manera, revincularnos con la naturaleza y dejar de hacerle daño contribuye a la causa.

–¿Es optimista en cuanto al futuro?
–Hay que dejar de pensar en el futuro, y enfocar en el presente. Si miramos al futuro pueden aparecer un montón de excusas. El tiempo para actuar, para cambiar las cosas y dejar de hacer de la Tierra el infierno que resulta para tantas personas y tantos animales es una responsabilidad que debemos tomar hoy.

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Seguimiento periodístico en las distintas plataformas e infografía: Elisabet Correa
Nota de tapa: Leo Ibáñez
Fotos: Gabriel Machado

Producción general y estilismo: Mariano Caprarola
Retoque digital: Gustavo Ramírez
Producción artística: @sofiestherortiz
Filmaciones: Christian Beliera
Edición de Video: Manuel Adaro

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