Ana Rosenfeld confesó el dolor que le causó volver a Miami tras la muerte de su marido: «Pensé que no me iba a costar tanto» – GENTE Online
 

Ana Rosenfeld confesó el dolor que le causó volver a Miami tras la muerte de su marido: "Pensé que no me iba a costar tanto"

La abogada regresó a Miami a casi dos meses del fallecimiento de su marido Marcelo Frydlewski. Ana le dedicó un sentido mensaje al empresario en la ciudad en la que estuvieron juntos por última vez.
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Ana Rosenfeld regresó a Miami, la ciudad donde falleció su marido, Marcerlo Frydlewski, como consecuencias de haber contraído la variante Delta de coronavirus mientras vacacionaban. La abogada visitó a su familia y también le dedicó un profundo mensaje al empresario en sus redes sociales.

"Pensé que no me iba a costar tanto volver al último lugar que disfrutamos juntos... Cuando me fui me pregunté cómo sería de ahora en más. En el avión ya me imaginaba pero volver a ver el sol, la playa y la arena, tu lugar, me destroza. Quiero seguir y eso estoy haciendo", expresó la letrada a casi dos meses de la muerte de su marido  junto a una hermosa postal de un paisaje y a un emoji de corazón partido.

Ana Rosenfeld está atravesando el momento más difícil de su vida. Su marido, Marcelo Frydlewski, falleció el 9 de octubre a los 67 años de edad en una clínica de los Estados Unidos luego de casi dos meses internado en estado crítico. La pareja había realizado un viaje familiar a Miami donde se contagiaron con la variante de Delta del virus, a pesar de estar vacunados. El empresario pertenecía al grupo de riesgo tras haber sido operado hace tres años por cáncer de pulmonar y ser paciente diabético.

Marcelo Frydlewski Ana Rosenfeld estuvieron juntos 36 años, compartían su pasión por los viajes pero a diferencia de su esposa, el empresario mantenía un perfil mucho más bajo. Frydlewski estaba vacunado con las dos dosis de Pfizer. Durante los últimos días de vida de Marcelo, la abogada de las celebrities, solicitó cadena de oración por la salud de Marcelo: "Les pido que me acompañen rezando, les juro que me hace falta fuerza para mover esta montaña".

La historia de amor entre Marcelo Frydlewski y Ana Rosenfeld

Frydlewski Rosenfeld se conocieron muy jóvenes en la facultad, ella se recibió a los 20 años, pero en ese momento no se concretó el amor. La vida los llevó por otros caminos, cada uno se casó por su lado. Luego, después de que ambos se divorciaran, se reencontraron.

“Estudiamos juntos. Nos reencontramos hace 36 años, vino a mi oficina por un tema laboral con quien era mi pareja, él no llegaba y me dijo que lo atendiera yo. Fue de a poco porque teníamos una relación cada uno por nuestro lado. Recordamos historias de la facultad. Después me fui de vacaciones a Brasil con mi hermana y él se apareció de sorpresa, empezó una relación hermosa y no paró”, le dijo Ana a Ángel de Brito en una entrevista en Los Ángeles de la Mañana (LAM).

“Marcelo era un hombre feliz que disfrutaba todo y siempre supo que estaba enfermo de otras cosas”, remarcó la abogada. Contagiados en EE.UU., los médicos le pidieron autorización para avanzar en los procedimientos médicos “Nos dicen que si no lo intubaban se moría, me despedí de él y lo emocioné con mis palabras. Sentí que le tenía que dar valor porque para él que lo intubaran era una despedida, no era como una anestesia de una operación”.

En la entrevista, realizada días después del fallecimiento del abogado, de Brito le preguntó cómo se había enterado que la situación médica era muy complicada. Ella reconoció que los doctores habían sido muy crueles “Al principio no me dejaban ir más que un ratito aunque estaba en terapia común. El 22 de septiembre me llamaron para decir que le quedaban horas de vida y me fui a despedir de él. Lloré, grité porque me dijeron que se estaba yendo y duró. Duró hasta el 9 de octubre".

Luego, contó que los doctores se habían dado cuenta que se habían equivocado al decirle que le quedaban hora y que la dejaban ir dos veces al día. "Iba un rato a al mañana y a la tarde, todos los días. Le cantaba, le hablaba, las boludeces que le habré dicho, del día a día, de los mensajes y el cariño, que qué hacía con las camisas y la valija"

Por último, contó en LAM cómo fue el momento en el que se enteró del fallecimiento de su amado: "El 9 de octubre a las cinco y media de la madrugada suena el teléfono y dije... nunca te imaginas. Era del sanatorio y el médico con un inglés muy difícil me dijo por teléfono: ‘Marcelo se acaba de ir’. Largué en llanto, impotencia porque siempre tenés la ilusión del milagro. Yo le pasaba audios y canciones que le habían bien al corazón”, concluyó Rosenfeld.

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