Impactantes revelaciones de Carolina Ramírez, la colombiana furor de Netflix que debuta en Av. Corrientes, sobre Argentina – GENTE Online
 

Carolina Ramírez: "Voy a hacer teatro en Buenos Aires y luego me encantaría protagonizar una serie argentina"

La actriz colombiana que encabeza el elenco de 'La Reina del Flow' está radicada en suelo argentino hace poco más de un año y, un día antes de estrenar su obra -Lo que queda de nosotros- en el teatro Multitabarís, progoniza el Intimo de la Semana de GENTE. En una charla distendida, divertida y con algunos sincericidios de por medio, la actriz habló de su amor por los animales, de sus deseos profesionales y reveló cómo comenzó su amor por el empresario argentino Mariano Bacaleinik
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Carolina Ramírez o la 'Reina del Flow' como muchos la identifican desde su protagonismo en la novela colombiana -producción original de Netflix- que supo conquistar el top 10 de lo más visto en Argentina durante la pandemia, es la escogida para estelarizar el Íntimo de la Semana de GENTE.

Para la producción, Ramírez escogió una especial y loable temática: los perros. No sólo porque los ama locamente, también porque quiere visibilizar cuánto maltrato y abandono reciben a diario los animales en general. Las fotos se hicieron en un hotel de perros en Pilar -Los Campos Hostería Canina- y, cuando terminó la sesión, la actriz confesó entre risas: "No hubo un shooting donde me haya divertido tanto como en este".

Carolina Ramírez es toda una personalidad en el medio artístico Latinoamericano, ha participado en decenas de producciones audiovisuales, tanto en Colombia como en México, con incontables éxitos como: 'La hija del Mariachi'; 'La Pola'; 'El Capo' y su más reciente éxito a nivel mundial 'La Reina del Flow'.

Sobre esa línea, esta actriz colombiana -de buen humor, muy divertida y muy positiva- no ha duda en remarcar en reiteradas oportunidades su "amor acérrimo por la Argentina" y lo emocionada que está de poder debutar en el teatro argentino con 'Lo que queda de nosotros'. "Desde que pisé por primera vez Buenos Aires en 2008, no podía creer que existiera una calle como la de Av. Corrientes. Desde entonces, nació mi sueño por hacer teatro en Argentina", expresó con total honestidad.

Para los que siguen la carrera y el día a día de la actriz, no les debe resultar extraño verla con perros, visibilizando y concientizando sobre el abandono, a la no tenencia responsable y todos los tabúes que hay respecto a la esterilización de los animales.

Bajo ese marco, Ramírez explica que la obra que está a punto de estrenar en el Multitabaris Comafi gira en torno a la historia de una niña y su perro: "Ha sido, en parte, una de las excusas perfectas de la temática escogida para la producción de GENTE y poner en contexto el tema de la obra".

"Desde hace mucho que venía pensando con mi marido [Mariano Bacaleinik] qué tipo de obra hacer o qué temática abarcar para debutar en Argentina, y cuando vi esta obra en México, fue ahí precisamente donde enganché con ella, sentí que no era algo completamente banal y que se tratase solamente de mí", expresó sobre la obra que compró en 2018 junto a su esposo, quien ejerce como productor teatral.

Y agregó: "Creo en el teatro como un vehículo para transformar paradigmas y para movilizar respecto a ciertos temas sociales.Y este tema, era un tema que calaba muy hondo, muy profundo, y estoy segura que muchas de las personas que la vieron o que la van a ver van a salir diferentes y más conscientes de la tenencia responsable de animales".

-¿Qué esperás transmitir al público con la obra?

-Creo que van a dejar de ser ignorantes de una realidad que existe, sobre todo en Latinoamérica, respecto al abandono, a la no tenencia responsable y todos los tabues que hay respecto a la esterilización de los animales. Creo que la pobreza de los países se mide en la cantidad de animales que hay en estado de abandono. Cuando visitas un barrio o una ciudad, el estado en el que se encuentran sus animales es un poco el estado como se encuentra la sociedad.

En contra de la reproducción indiscriminada

-¿Qué diferencia ves entre Colombia y Argentina respecto a los derechos de los animales?

-Es muy parecida, creo que es un tema de Latinoamérica, lo he podido ver en Perú, México, Colombia, Bolivia(...) Los animales son un tema de salud pública, en Europa por ejemplo es totalmente diferente, es horrible comparar pero estamos hablando de este tema específicamente, si vas a Europa no ves perros en la calle, ves perros adoptados, ves una importancia de adoptar animales y no comprar.

Nosotros todavía vivimos en sociedades que explotan por ejemplo la proliferación de razas, desconozco sus razones, no quiero juzgar. Pero sí me parece que en el mundo hay mucho perro abandonado como para seguir creando y proliferando más la reproducción indiscriminada por un interés monetario.

-Bueno, hoy las nuevas generaciones han visibilizado estas causas y promueven la adopción.

-Claro, y yo vengo de la generación de cuando era niña y tenía el perrito en la casa y era la mascota y un día si teníamos que cambiarnos de casa y el perro no podía venir con nosotros entonces se lo regalaba, porque en esa época los perros se regalaban, no se daban en adopción o se les buscaba un hogar que los vaya a recibir con conciencia.

Creo que ha cambiado mucho el concepto ahora, porque hay una nueva generación que viene con un chip diferente. Un chip que ya habla de diversidad, de inclusión y otras cosas, y ya se está volcando a ver afuera lo que ocurre en otro lado.

-Se dejó de ver a los animales como objetos...

-Exacto, los perros o animales no son regalos. No le regalas a tus hijos un perro por navidad o por su cumpleaños porque no son cosas. Lo más importante para mí, es que con esta obra la gente se va a conmover con un ser que no es humano. Porque lo humano esta muy pendiente de lo humano y se les ha olvidado que de alguna manera nosotros somos responsables de los seres vivos que viven en el planeta.

-¿Qué te despertó esta sensibilidad por los animales?

-A mí, paradójicamente, me desperto esta sensibilidad un perro que compré, que fue mi primer perro de adulta, que lo tuve cuando me casé que era nuestro hijo en común con Mariano. Sí, fue un perro comprado. Con Goyeneche, un bulldog ingles, padecimos mucho lo difícil que es convivir con los desperfectos de la raza. Nos disparó una sensibilidad diferente a ser rescatistas. Mi marido me ha patrocinado cada rescate que yo he hecho, hay muchos perros con hogar, que han pasado por mi casa como hogar de transito.

-¿Cuántos perros tenés?

-Tengo a Lupe, Flora y Casu, que llegó después de Goyeneche, son perros rescatados y esterilizados, que de alguna manera han abanderado o han servido de puente para poder visibilizar esas realidades desde mi lugar como una figura pública.

El sueño de conquistar al público argentino

Hace un año que la actriz colombiana radica en Argentina junto a su esposo Mariano Bacaleinik, un argentino que se dedica a la producción teatral en Colombia y es el actual productor de la obra con la que Carolina Ramírez debutará en su anhelada Av. Corrientes del 1 al 17 de julio.

Si bien, han pasado casi 15 años de la primera vez que pisó suelo argentino, la actriz no se cansa de manifestar lo fascinada que está por el medio artístico de Argentina: "Me encanta el cine que hacen, me encanta la televisión que hacen, tienen muy buenos actores y el público es de otro mundo", expresó sincera la colombiana, quien confesó que le gusta el mate pero "dulce", no amargo, porque "la vida es mejor dulce siempre".

-En múltiples oportunidades señalaste que era un sueño para vos poder hacer teatro en Argentina. ¿Qué te llamó la atención del teatro en Argentina?

-Mirá, para mí, después de Broadway el que le sigue es Argentina y después México, tal vez. Hablando a nivel de espectáculo, de vida del espectáculo y del público. Cuando pisé por primera vez Buenos Aires en 2008, no podía creer que existiera una calle como la de Av. Corrientes, y que hubiera tantas obras y tanto público, tanto público (se exalta).

En Bogotá, Colombia, habiendo hecho mucho teatro allá, sé lo difícil que es traer a las personas a ver las obras, y acá hay una diversidad, había teatro para todos los gustos: desde lo más comercial, lo más under, lo más independiente, revista o más show. Entonces dije: 'Wow'. Primero que nada, siempre me llamó como se vive acá el mundo de los actores, lo actoral. Me gusta mucho el cine que hacen, la televisión que hacen, me gusta mucho la forma cómo actúa el argentino. El argentino tiene una relación con lo cotidiano muy especial.

-Mencionabas antes que sentís especial admiración por Ricardo Darín, Nancy Dupláa, con la que ya trabajaste a principio de año, y otros actores argentinos con los que te gustaría trabajar...

-Sí, me muero, sobre todo porque los admiro hace un montón de tiempo, incluso antes de conocer a mi marido. Siempre uno ve desde Colombia, desde mi experiencia, a Argentina como un país al que a uno le gustaría ir. Porque es cultural y políticamente muy rico, aquí la gente habla de política, de teatro, y saben de lo que hablan. Para mí, el teatro planta mucho tu identidad como país, y el argentino es muy arraigado a su cultura y a su identidad y lo representa todo el tiempo en sus formas de expresar el arte en general.

-¿Fuiste a ver obras de teatro aquí?

-Veo mucho teatro por el laburo de mi marido y porque me gusta mucho ir. Me acuerdo de cuando vi 'Agosto', ahí la vi a Mercedes Moran y me volví su fan. He visto teatro bueno, y teatro no tan bueno, pero todos tienen su público. Para cerrarte la pregunta que me hiciste de qué es lo que más me llama la atención del teatro en Argentina, es su público.

-¿Cómo definirías al público argentino?

-El público argentino para mí es un publico conocedor, es un público que se involucra, que se conmueve y que le gusta ver teatro. Tienen como cultura ir a ver teatro, celebra que el teatro exista y defiende que el teatro exista. Hay una industria muy poderosa del teatro acá.

-¿Qué opinás del medio artístico argentino?

-Es una industria con una competencia muy leal. Me llama mucho la atención la cantidad de productores que existen y que todos trabajan. Hay un trato muy respetuoso entre todos y lo he podido ver de cerca, porque por mi marido que es productor teatral he conocido a Carlos Rottemberg -presidente de la Asociación Argentina de Empresarios Teatrales y Musicales-, y me encantó el respeto hacia los otros, la comunidad que hay y como todos se apoyan, se cuidan y conviven.

-Venís de afuera y estás debutando en el medio argentino... ¿Cómo sentiste que te recibieron?

-Para mí, el argentino es un gran anfitrión, abre sus puertas y es muy generoso. Es muy generoso con el que llega, es muy curioso y le gusta compartir pero también recibir del que llega cosas nuevas. Por eso creo que también son tan buenos actores, porque todo el tiempo están preguntándose cosas y preguntándole al otro cosas. Creo que es cultural, pero los argentinos están todo el tiempo preguntándose cosas (se ríe).

-¿Te parece una cualidad a destacar?

-Y... para lo que hacemos nosotros los artistas es muy importante una sociedad que se esté preguntando cosas. Por eso va al teatro, porque quieren ir a responderse ciertas cosas que se preguntan o salir con más preguntas. Eso hace que artísticamente todo sea especial aquí.

-Además del teatro, ¿tenés en mente otros proyectos para hacer aquí?

-Yo quiero seguir haciendo teatro y me gustaría hacer más cine.

-¿Una serie argentina?

-Me encantaría, ustedes tienen muchas historías interesantes(...)

-¿No tuviste propuestas para hacer alguna ficción?

-No, no tuve muchas. Igual, yo estoy un poco aquí y un poco por Mexico o Colombia, pero si me tengo que quedar aquí me quedó.

-¿Hace cuánto estás viviendo en Argentina?

-Hace un año que estoy viviendo aquí. Pero por ejemplo el año pasado tuve que irme a México a terminar una serie, pero volví. Me gusta volver acá, obviamente Colombia es mi país y yo lo quiero mucho, pero si yo comparo una ciudad como Bogotá con Buenos Aires, yo me quedo con Buenos Aires en todo sentido.

-¿Y tu marido? El trabaja más en Colombia...

-Bueno, al pobre le toca viajar más que a mi, de hecho el viaja solo a Colombia, yo no voy con él, le digo: 'Bueno chau te espero aquí' (se ríe). Pasa igual que mi familia vive en Cali, mis papas viven en Estados Unidos, entonces llegamos a Bogotá y estamos solos. Pero bueno, Mariano tiene su empresa allá y la tiene un poco dividida, porque va a volver a producir acá también.

-Nunca le dijiste que empiece a producir acá de una vez y así ya te quedás (risas)

-Obvio, obvio (se ríe). Por eso cuando pensamos en esa posibilidad de venir a hacer una obra acá, dijimos que la obra con la que quería debutar era esa obra que me conmovió tanto y ese tema que buscamos tantos anos y que apareció, para concientizar.

-¿Cómo te preparaste con las palabras o los modismos?

-Ahí voy, todavía se me sale carro y tengo que decir auto. Todavía me sale el tuteo o el usted y tengo que meterme más con el 'vos'.

-¿Tu personaje va a ser argentino?

-En realidad no, lo que estamos haciendo es poner el contexto en Argentina, el perro obviamente es muy argentino [uno de los personajes de la obra], y yo trato un poco como de nivelarme a eso sin pretender ser argentina. Igual tengo otros personajes, cada actor tiene que representar otros personajes en la obra, y esos otros que hago son argentinos. Me he divertido tanto, no te imaginas, de repente me salía como el culo pero me divertía.

-¿Qué palabra o expresión se te pegó de acá?

-La con(...) (Empieza a hacer bromas y se tientan todos los presentes).

-¿Qué es lo que gusta tanto de Argentina?

-La fraternidad. Todo eso que gira alrededor de la charla, el mate, el asado. Son muy buenos amigos, es muy importante y poderoso para ustedes el valor de la amistad. En Colombia eso no existe, Día del amigo, qué es eso.

-¿Cuándo empezó este amor por Argentina?

-Mi amor por argentina empezó con todos esos referentes que tienen y con los que crecí. En la música por ejemplo Soda Stereo, Gustavo Cerati fue muy importante para el imaginario del Rock en español. En lo futbolístico, todos eran unos papacitos. En los 90's en época del colegio decíamos: 'Todos los argentinos están buenísimos'. Uno los veía tan poco latinoamericanos y tan europeos. Argentina era un país cool como Europa, con ese referente crecí.

-¿Algún futbolista que te guste de acá?

-Ay... no me gusta el fútbol, y eso que soy hija de futbolista profesional.

Su historia de amor con Mariano Bacaleinik

Carolina Ramírez recuerda perfectamente aquella primera vez que vio al gran amor de su vida, con el que lleva casi 12 años de casada. "Me gustó desde que lo vi en el boliche", confiesa sin titubeos la actriz de la que Mariano Bacaleinik no pudo quitar la mirada nunca más.

Si bien, Ramírez se encontraba en una relación en aquel entonces, con el que fue -según especificó ella- su "mejor novio", la intérprete de la 'Reina del Flow' señaló que nadie nunca la miró como Mariano Bacaleinik la vio y ve hasta el día de hoy.

-¿Cómo empezó tu historia de amor con Mariano Bacaleinik

-A los 24 años conocí a mi marido en una discoteca de Cartagena, me sacó a bailar nada más. Bailamos media horita un vallenato, el tipo bailaba espectacular, yo estaba muy avergonzada cuando me sacó a bailar porque a mí me encantó desde que lo vi, pero yo tenía novio (se ríe).

-¿Estaba tu novio ahí?

-No, no. No estaba en el boliche con mi novio. Tenía un muy buen novio, el mejor novio que tuve no fue mi marido, fue mi exnovio, en serio (se ríe). Pero me casé con Mariano porque me enamoré perdidamente(...) Entonces como yo tenía novio ni el teléfono le di, él desesperado mientras bailábamos me preguntaba: 'Donde te estás quedando' y yo: 'Noo... ningún lado', me pidió un teléfono y yo le di el mail y me fui.

-¿Te enviaba correos?

-Un día recibí un mail de este argentino que me mató, y dije: 'Bueno... está en Argentina no va a pasar nada' y le contesté: 'Hola, cómo estás' y ya el me escribía más seguido y me contaba lo que hacía, escribía muy chistoso(...)

-¿Cuándo se concreta la primera cita?

-A los cinco meses yo vengo a la Argentina, porque mi hermano se vino a estudiar acá. Yo terminaba una novela que me hizo muy famosa en Colombia, 'La hija del mariachi', y ya no podía salir prácticamente a la calle y claro, dije: 'Vamos para la Argentina' y de hecho a mi hermano, al que le estaba ayudando con el tema de los estudios, él se quería venir a estudiar acá una carrera de animación en 3D, y le dije que lo bancaba si esa era su decisión.

Le dije que no podía ir con él porque tenía que terminar otros proyectos pero que tenía un amigo en Argentina con el que me escribía de vez en cuando. Así que lo llamé a Mariano y cuando fui estaba ahí en el aeropuerto esperándome.

-¿Qué fue lo que te enamoró tanto de él?

-Yo creo que la razón principal por la cual me enamoré de mi marido fue porque a mí nadie me miró como lo hizo él. Yo tuve varios amores, y yo los eché a todos, o sea nadie me echó a mí. Pero como él me miró, nadie. Él se murió de amor cuando me vio y yo también.

-Amor a primera vista...

-Buenos, esos días que yo estuve en Argentina, él fue un super anfitrión, todos los días lo veía porque él se me plantaba donde yo estuviera, de hecho me dijo: 'Yo amigo tuyo no voy a ser', y se fue con toda. Empezamos a salir a la semana.

-¿Ya habías terminado con tu otro novio?

-Sí, ya había terminado. No, no había terminado con este novio, pero él estaba en Bogotá y yo estaba acá (se tienta). Igual, me parecía culísimo [malísimo] terminar la relación por teléfono. No, uno tiene que dar la cara, sobre todo porque fue un novio que siempre fue muy portado conmigo.

-Entonces...

-Entonces nada, cuando llegué a Bogotá así destrozada porque no sabía si iba a volver a ver a Mariano [su esposo] lo miré y le confesé que me enamoré. Le dije: 'no te voy a decir que falló la relación, que fuiste mal novio, NO! Solo me enamoré. Fue perfecto pero me enamoré perdidamente de otro'.

-¿Cómo hacían con la distancia, él en Argentina y vos en Colombia?

-El primer año y medio nos gastamos un departamento en viajes. Porque yo estaba trabajando en una serie entonces él venía mucho o yo iba mucho. Nos encontrábamos en Perú a veces, pero así un amor muy pasional. 'Así pues la traga maluca' [un amor intenso]. Hicimos todo lo posible por estar juntos.

-¿Tenés alguna anécdota con él, que recordés de aquellos inicios?

-Ha pasado de todo, por ejemplo una vez el no podía venir y yo no podía ir a la Argentina, entonces nos encontramos en Perú un fin de semana. Cuando llegó a Perú se dio cuenta que le habían robado el pasaporte y yo estaba del otro lado de migraciones esperándolo. Con toda esa calentura que uno tiene cuando está estrenando novio(...) Pero él no podía pasar, ¡porque no tenía pasaporte!

-Pero eventualmente se pudieron ver...

-Se escapó, nos escapamos juntos del aeropuerto. Pero, no tenía pasaporte, no tenía nada, así que todo nuestro fin de semana romántico fue en migraciones viendo la manera de que el pudiese volver después.

-¿Cuándo toman la decisión de mudarse juntos?

-Después de casi dos años, yo decido venirme a vivir a Argentina, porque tenía todo lo que me gustaba: el teatro, el cine, entrar a la universidad, en fin. Pero me salió una serie muy importante en Colombia, una serie histórica que se llamaba 'La Pola' con un director que traían de España, y entonces él me dijo: 'No, me voy yo', y se viene a vivir conmigo. A eso yo aproveché y le dije: 'Casémonos de una vez'. Yo le prepuse matrimonio a mi marido (cuenta entre risas), y entonces listo nos casamos y él empezó luego algo que siempre le había apasionado, que es el tema del teatro y la producción.

-¿El tenía relación con el medio o lo conoció con vos?

-Mariano no viene de una familia que estuviese en el medio, empezó a conocer el medio en Colombia por mí, y así empezó a producir teatro, comerciales...

-¿Cómo es trabajar con tu esposo?

-Nosotros ya trabajamos juntos en proyectos anteriores, en 2017 con una obra que se llamó 'Burundanga' que le fue muy bien, y en 'Lo que queda de nosotros' en Colombia y acá. También lo ayudé en una asistencia en dirección. La verdad no hemos trabajado mucho juntos, es difícil.

-¿Combinar el trabajo y lo personal?

-Combinar esa relación profesional y personal, la verdad que está bueno llegar a casa y hablar de otras cosas o contener al otro con cada cosa que trae. Además, yo también tuve muchos proyectos en televisión y no tuvimos tiempos de coincidir y trabajar juntos, porque cuando trabajamos juntos no nos para nadie. Pero creo que está bueno que cada uno tenga sus proyectos(...).

-Decías que el viaja mucho a Colombia y vos vas saltando por Latinoamérica... ¿Cómo es el tema de los celos, son celosos de ustedes?

-No, cero, cero. No podría vivir la vida desconfiando del otro, creo que uno de los grandes pilares del matrimonio es la lealtad. Y yo estoy absolutamente segura que soy tan leal como él lo es conmigo.

-¿Cuántos años de matrimonio tienen?

-Desde el 2008 que estamos juntos, tenemos 14 años juntos. Y de casados 11 y cumplimos 12 en diciembre.

Madres modernas y presentes

Hermana de un solo hermano, de padres "muy presentes" que supieron hacer un "buen equipo" para la crianza de ambos hijos. Carolina Ramírez destaca los valores del trabajo que su madre tuvo bien establecidos en aquel tiempo, época en la que las mujeres muchas veces debían sacrificar sus aspiraciones personales y profesionales por dedicarse al trabajo del hogar.

-En tu personaje de la 'Reina del Flow' vemos una faceta de maternidad moderna... ¿Cómo fue la crianza que te dio tu mamá?

-Mi mamá fue muy trabajadora, toda la vida trabajó, y a pesar de no ser una ama de casa estuvo toda la vida pendiente, fue una madre muy presente. Mi madre tenía un trabajo que la obligaba a viajar e irse a provincia a hacer cosas, pero siempre estuvo muy pendiente de mi hermano y de mí. Además, hizo un muy buen equipo con mi papá siempre.

-Viste la maternidad desde otra perspectiva...

-Para mí la maternidad no tiene que ver con una entrega total y absoluta. Esto, al ver a mi madre como mujer me lo dejó más que claro. En ese sentido, mi papá fue fundamental y ha sido un gran padre, supo asumir su rol dentro de la paternidad.

-¿Qué recuerdo tenés de ese trabajo en equipo?

-Cuando mi papá tenía que quedarse con nosotros y hacernos de comer o hacerme los peinados para ir al colegio lo hacía. Tuve unos padres con esas responsabilidades muy repartidas, y eso te da otro material y te muestra otra forma de encarar la vida.

-¿Te imaginás cómo hubiese sido tu mamá de ama de casa?

-La verdad no me imagino a mi mamá de ama de casa, hubiese sido insoportable. Mi mamá necesita producir, trabajar, necesita encarar proyectos porque es parte de su personalidad y eso precisamente me sirvió de ejemplo como para no privarme de nada. Ojo, yo no tengo hijos, tengo hijos perros y gatos, hijos peludos (se ríe).

-¿No tuviste hijos hasta ahora porque no lo tenés preestablecido?

-En algún momento lo quisimos, porque hay un momento en el que se te dispara el reloj biológico y uno cree, también por presión social, que se va a pasar el tren y me que me voy a quedar sin hijos y morir sola(...). Me entró un miedo.

-Bueno, y en tu caso que tu relación fluyó y todo se fue dando rápido o con cierta intensidad...

-Noo, después empezás a ver a familiares o amigos cercanos que empiezan a tener hijos y uno dice: 'Ay pero que lindo sería...' Yo soñaba con sacarle cría a mi marido (se ríe), porque mi marido es demasiado bello y decía: 'Ay que me salga igual Dios mío, cosita'. Pero no se dio en su momento, se puede seguir dando yo tengo 39 años apenas, pero cuando llegó la pandemia lo agradecí tanto.

-¿De ser ustedes dos?

-Agradecí no cambiar la vida tengo. No tengo ganás de cambiar nada de la vida que tenemos, porque, aún siendo tan dependientes de nuestros animales, porque nosotros para salir a pasear o hacer un viaje acarrea toda una producción de con quién los vamos a dejar, yo tengo un perro que toma 9 pastillas al día(...). Con un hijo sería muy diferente, y la verdad no tengo ganas. La pasamos muy, muy bien y creemos que no lo necesitamos para complementarnos como pareja.

-¿Tu esposo piensa igual?

-Sí, los dos. Esto te lo hablo desde una decisión que ha sido conjunta.

-Que por ahora no...

-No, por ahora no. Que por ahora gracias a Dios no (se ríe).

En la intimidad con la Reina del Flow

Carolina Ramírez, además de ser una actriz con personalidad y atrapante, es una mujer con mucho sentido del humor y con mucha conciencia social. Fue bailarina clásica desde la niñez, etapa de la que rescata la constancia, herramienta que le quedó muy presente en su faceta como actriz.

A los 23 años obtuvo su primer gran protagónico televisivo en 'La hija del Mariachi', uno de los mayores éxitos de la televisión colombiana que la puso debajo de los reflectores del medio artístico, no obstante, fue uno de los factores que la hizo empezar a mirar hacia Argentina.

-¿Cómo transitó su pareja durante la pandemia?

-Yo creo que nos salvo que nos queremos un montón, eso. Cuando hay amor uno la rema y rema, cuando se acaba la relación es porque no hay amor, olvidate. El amor tiene que alcanzarte para uno remarla juntos. Y yo realmente sigo creyendo que sigue valiendo la pena seguirla remando con Mariano. Me gusta el plan de vida que hemos hecho juntos y un socio de vida como él me encanta.

Volviendo a tu pregunta, en pandemia fuimos muy organizados. Pasamos los primeros tres meses del encierro con la paranoia de que era el fin del mundo, en un lugar increíble en Santa Marta, Colombia, teníamos un departamento frente al mar. Pasamos la pandemia en el caribe, la verdad no teniamos de que quejarnos (se ríe).

-¿Cómo hacían con los espacios?

-Todos los días hacíamos cronogramas, a tal hora Mariano subía a leer y yo me quedaba abajo. Respetábamos el espacio que cada uno necesitaba para estar solos y cuando estábamos juntos mirábamos series, comíamos delicioso y bebíamos vino todos los días(...)

-Algo que aprovechaste para hacer que no hayas podido hacer antes

-Leímos mucho, aprovechamos para leer todo lo que no podíamos leer. Yo estaba en una pausa muy extraña porque me quede con un mes de grabaciones de la última temporada de 'La Reina del Flow', me quedé con las uñas, el look, todo medio hecha esperando a ver qué pasaba. Pero hice cosas, me metí a un curso de guión cinematográfico. La pandemia no fue una etapa traumática.

-¿Cómo son como pareja?

-A pesar de las personalidades complejas que tenemos, creo que el amor nos ha alcanzado para seguirla guerreando, y remando y para seguir apostándole a querer estar con el otro, aunque a veces no querrás verme ni en pintura.

-Se conocieron en un boliche... ¿Son de salir de fiesta?

-Noo, mirá. Yo rumbeé [salí] desde los 18 hasta los 27 pero como una descosida, ya después, aprendimos mucho a estar juntos, a ver pelis, a estar tranquilos. Somos muy tranquilos, nos gusta mucho la vida familiar, entonces tratamos lo que más se pueda de estar con la familia, con sus primos, su hermano o mi hermano. Somos muy familieros, nos gusta mucho eso.

-¿Son de juntarse y hacer asados con la familia?

-Sí, nos gusta eso del asado, pero nosotros no hacemos asado, no tenemos idea, ni uno de los dos. Pero tenemos gente que nos hace asado y nos invita al asado y nosotros vamos (se ríe).

-¿Cómo es un día ideal para vos?

-Un día ideal... Un día que uno no tenga nada que hacer en todo el día, que no tengas ni que bañarte (se ríe), ay sí, pedir domicilio [Delivery], que hermoso.

-A la Reina del Flow le gustaba mucho el reguetón... ¿A vos te gusta? ¿Qué musica escuchás?

-Yo soy muy salsera, porque vengo de una ciudad de Colombia que es muy salsera y me gusta escucharla. Respecto a la primera temporada, no me gustaba tanto el reguetón, ya después en la segunda que empiezan a aparecer las mujeres reguetoneras que me encantan. Me encanta lo que pasó con ellas que ha sido como una revolución sexual de: 'Sí, me gusta perrear y qué'. Me gusta ese empoderamiento que hubo de las mujeres en un espacio que era masculino y que lo han potenciado.

-De Argentina, ¿Te gusta la cumbia o que cantantes te gustan?

-A mi el Rock argentino me gusta. La cumbia... es divertida, pero musicalmente me quedo con una salsa. Sabés qué me gusta, el cuarteto es chévere, ese de Córdoba. Es buenísimo, y musicalmente es muy rico. Aquí hay grandes músicos, los músicos de conservatorio son impresionantes.

-¿Cómo es tu relación con Nancy Dupláa? ¿Son amigas?

-Somos amigas, sí. Tengo amigos actores aquí, tengo un combito [grupo] muy pequeñito porque no conozco mucho pero sí. Con Nancy hicimos un click increíble, nos identificamos mucho socialmente, y en la manera de ver la vida y de concebir esta profesión y de concebir nuestro rol siendo personajes públicos.

-¿Qué te llamó la atención de ella?

-Ella tiene una sensibilidad muy grande, y es una persona tan normal y tan del común, tan de verdad que precisamente creo que por eso hicimos click. La admiro, porque siendo quien es, y teniendo el reconocimiento que tiene, es hermoso ver una persona normal de carne y hueso, que tiene una vida normal con un trabajo particular.

-¿Cómo te definís como actriz?

-Soy muy trabajadora. Creo que el talento es importante, pero el talento sin el trabajo, sin la constancia, sin la disciplina no sirve de nada, entonces siento que cuando uno trabaja duro poco a poco esos resultados van llegando. Lo he comprobado con mi vida, porque yo empecé siendo bailarina y me formé como bailarina y pues la danza es lo que más te enseña que la constancia te trae cosas, y en la actuación más todavía. El respeto por el trabajo y la generosidad son mis dos pilares, siento que la generosidad me ha dado a mí la oportunidad de trabajar con grandes actores.

Fotos: Fabián Uset @fabianusetph

Producción y estilismo: Sofía Perez y Santía @sofiperezysantia

Contenido multimedia: Elisabet Correa y Diego García.

Maquilló y peinó: Joaquín Vega Caro @joaquinvegacaro

Agradecemos a: Clara Ibarguren, Oggi, RAD, In Dogs We Trust y muy especialmente a Los Campos Hostería Canina (www.loscamposhosteriacanina.com.ar).

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