Ahora leyendo
La nueva vida de Gabo Usandivaras en una granja en California: las razones por las que decidió emigrar del país

La nueva vida de Gabo Usandivaras en una granja en California: las razones por las que decidió emigrar del país

Karina Noriega

El bailarín cuenta cómo fue su renacer personal y revela en diálogo con GENTE: “Entre el duelo de mi vieja y el Covid necesité salir a vivir la libertad”.

Gabo en el Parque Nacional Redwood de California.

Después de una transformación personal, Gabo Usandivaras (30) decidió emigrar del país. “Entre el duelo de mi vieja y el Covid necesité salir a vivir la libertad”, asegura el bailarín, que se refugió en un campo de amigos en California y vive una nueva vida “de granjero”, rodeado de vegetación, animales y viñedos.

“Recibí una herencia de mi vieja y la estoy aprovechando para viajar y haciendo un camino personal y de introspección”, cuenta Usandivaras, que luego de tres meses de vida en la granja irá a probar suerte a México, donde lo espera un nuevo proyecto artístico. Planea terminar el periplo de esta nueva etapa en España.

“Entre el duelo de mi vieja y el Covid necesité salir a vivir la libertad”

“Dejé todo en Buenos Aires y no tengo planes de volver, en principio”, asegura el artista, que dice haberse agotado del encierro y elige estas palabras para resumir la agonía en la que lo sumió la pandemia: “Ha sido mucha info este 2020”.

Aquí, los highlitghts de su nueva vida, que comparte con GENTE por primera vez.

1. Un día en su nueva vida como granjero: “Estoy viviendo toda una aventura”.

“Me levanto demasiado temprano. Yo que soy una persona muy nocturna y muy madrugadora, me duermo demasiado temprano. Salgo de mi carpa a las siete de la mañana, tengo una vida increíble, camino un poco, me preparo mi desayuno y estoy en estado de ‘salvajismo absoluto’. Después, tengo la casa de mis amigos, que queda bastante cerca, pero estoy rotando con mi carpa. Montaña que me copó, montaña que me metí ahí. Me cocino desde opciones bien rupestres que me hago en mi anafe, con todo mi equipo de camping. Me he equipado con todo, para poder sobrevivir en la intemperie en la que estoy desde hace diez días”.

2. Su consumo “basado en el autoabastecimiento”.

“Estoy comiendo muchísima menos carne y muchos más vegetales. Viste que Yanquilandia, todo es consumo y practicidad… Pero en la montaña vivo de otra forma. tengo la posibilidad de hacerme una huerta y calculo que en un mes ya tendré mis propios productos y andaré bien. La vida me hizo tomarme un descanso de los medios y quiero aprovecharlo cien por ciento. Ahora que estoy en un nuevo presente me lo tomo como un momento desconectado de la señal y de las redes. Por eso es que no estoy siquiera sacando fotos ni nada. Éste es un momento que me guardo para mí”.

3. El quiebre y su disparador emocional.

“Mi principal quiebre es la pérdida de mi vieja y el hecho de sentir que no tengo mi fuente de amor en mi cotidiano, en sus llamadas, sus abrazos y su comprensión. Todo ese vacío me llevó a transitar todo este duelo que te comentaba y a reafirmar fe y cariño en mí, y transformar todo este amor que tengo hacia ella en motivación, reconocimiento, espíritu de libertad y una aventura en la que, te digo de verdad, me siento completamente protegido. Estoy muy tranquilo por estos bosques, donde otras personas han visto osos y víboras y yo no me he cruzado ni con un mosquito. Siento que estoy en un momento hermoso y de mucha felicidad. Ayer fue el aniversario de la muerte de mi vieja y encontrarme aquí fue un día hermoso. Pasé cosas muy hermosas y en esa felicidad la pude recordar, como también pego mis alaridos de llanto”.

3. Su límite: estar en la quiebra e “invertir en libertad”.

“Ya con este tema de la cuarentena que pasé sin fiestas, sin momentos de glamour, acá me pude relajar con doce kilos de ropa en mi mochila, que es todo mi capital. Tuve demasiada joda en mi vida como para poder tomarme este añito sabático y potenciar otras cosas para las que en otro momento no tuve tiempo. Hoy me tomo mis pausas y mis emociones para mí, que es lo mejor que me pudo haber pasado en el 2020 y esta pandemia, pese a que me haya dejado en la quiebra. Los únicos ahorros que me quedan son la herencia de mi madre, que quiero invertir en esta vida. Siento que así estoy haciendo las locuras más económicas y más hermosas de mi vida. Y siento que hay que invertir en libertad”.

Puede interesarte

4. Lo positivo del Covid-19: “Me di cuenta de que podía salir al mundo”.

“El Covid me permitió tener seis meses para mí, para no estar distraído o con energías ajenas. Estar conmigo fue sumamente sano, pero llegó un momento en el que pasar seis meses sin trabajar, tener que mudarme de la casa de mis viejos y viajar por recuerdos fue como abrir el arcón de mis sueños más chicos. Ahí fue cuando dije: ‘¿Qué estoy haciendo, dejando que la vida pase mientras puedo salir a buscar mi libertad? Todo este tiempo, desde la partida de mi vieja, lo que me pasó es estar viviendo un destete y sentirme nuevamente como un niño saliendo al mundo. Desde ese lugar, estar encerrado me estaba empezando a hacer sentir muy mal. Ya desde un lugar de desmotivación. A raíz de la herencia de mi vieja me dije: ‘Es momento de viajar’. Por suerte, con el Covid se me había puesto el tablero en cero y pasó que dejé de tener pareja, familia, trabajo… Todo eso me hacía quedarme. Esta vuelta pensé que mi circuito estaba parado y tomé impulso para vivir libremente. Me comuniqué con un amigo que tiene campos acá en California y le dije si me dejaba pasar la cuarentena en sus montañas. Así que me vine un tiempo en plan detox”.

5. El cierre de su ruta: de California a México.

“Para cerrar la ruta de mi viaje arranqué en el norte de California y voy a ir bajando hasta llegar a Los Ángeles en diciembre. Mi idea es pasar Navidad allí, donde tengo otro amigo hermoso. Voy a aprovechar para volver a entrenar, ya que allí están las mejores escuelas. Mi idea es despertar el ritmo en mi cuerpo después de un año de no actividad. Y de ahí mi idea es seguir por México. Primero iré por la Riviera Maya y ya en febrero, marzo, me voy directo para el DF, donde me esperan reuniones y oportunidades. Salí al mundo a ver cuál es mi nuevo point y mientras voy en camino vamos viendo. Es la primera vez que me voy sin la idea de regresar: allá dejé mi departamento, mi perra se quedó con su papá, con mi ex pareja, hasta que me incorpore a mi lugar. Lo único que me queda allí son mis hijos, mi familia, mis amigos y listo. Soy un hombre libre, viendo dónde daré mi arte y encontraré mi nueva suerte”.

Ir Arriba