“Sexualidad silenciada”: claves para entender el sexo en la discapacidad – GENTE Online
 

“Sexualidad silenciada”: claves para entender el sexo en la discapacidad

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En un diálogo con GENTE, los expertos en sexología y discapacidad, Mariana Kersz y Adrián Rosa hablaron de las dificultades a la que se enfrentan las personas con discapacidad en su entorno a la hora de hablar sobre sexualidad.
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La sexualidad en las personas con discapacidad aún es un tema tabú en la sociedad. El prejuicio y principalmente la falta de información y educación al respecto, hacen que exista mucho desconocimiento en Argentina y el mundo. 

Ante esta situación, GENTE tuvo un diálogo con la sexóloga Mariana Kersz MN 59610 y el médico Adrián Rosa MN 87036, para hablar de los mitos que rodean este tema, como también las miradas y actitudes que parten de una sociedad sin conocimiento y que desde el inconsciente suelen asexualizar y reprimir el deseo sexual de las personas con discapacidad.

Al ser consultados sobre quién es más común que acuda a ver un especialista en sexología, si la persona con discapacidad o la pareja, los profesionales de la salud coincidieron en señalar que la pareja suele acudir primero en la mayoría de los casos.

"Quienes más llegan a este tipo de consultas son las parejas de la persona con discapacidad, y sus inquietudes se dan en función de cómo va a ser la vida sexual, especialmente cuando hay algún accidente y la persona queda con alguna discapacidad que complique el uso del miembro", indicó la especialista en sexología y discapacidad Mariana Kersz, quien remarcó que cada caso tiene un aprendizaje y recorrido diferente.

Por su parte, Adrián Rosa, especialista en sexología clínica, señaló que "aunque las parejas suelen buscar la ayuda de profesionales para tomar noción del tema y evitar hacerle un mal a la persona con discapacidad. También suelen acudir a las consultas personas con discapacidad para informarse del tema y poder tener una sexualidad plena".

Y agregó: "De todas maneras, siempre se recomienda que venga la pareja de la persona, sea la que presenta una discapacidad o no, para hablar de los posibles caminos sexuales y ver que se desea respecto a la relación de la pareja".

El "coitocentrismo" y la "sexualidad silenciada"

Otro punto en común de ambos especialistas fue al indicar el "coitocentrismo" como principal factor de los estigmas y tabúes que se generan a la hora de hablar de sexualidad. Para Kersz la sociedad está "dormida" respecto a la sexualidad, y más cuando se la relaciona con la discapacidad, la que señala como una "sexualidad silenciada".

En este sentido, Rosa menciona que "hay un doble prejuicio, porque ya hablar de sexo genera prejuicios, mucho más hablar de sexo con discapacidad". Y toca un factor clave respecto a un mito que se da casi que inconsciente en todas las personas: "En el caso de las personas con discapacidad, la sociedad da por sentado que estas personas no quieren, no pueden o no les interesa el aspecto sexual", plantea el médico, a lo que la sexóloga complementa la idea con una sola palabra, "asexualización".

Respecto al "coitocentrismo", los expertos explican este concepto como una mirada centrada en la penetración como único método de mantener relaciones sexuales y de que sea plena y satisfactoria.

"La sexualidad es mucho más amplia, es un beso, una caricia, un mimo. Es la posibilidad de disfrutar y relajarse, y en base a eso, de que cada persona vea cómo puede disfrutarlo. De esta manera se empieza a dar el proceso de autonocerse y conocer las zonas eróticas. Como también, de qué manera se puede disfrutar de esas zonas", explica Adrián al enfatizar que la sociedad se tiene que "correr del coitocentrismo".

A su vez, Mariana reflexiona sobre la mirada "tan" centrada en el coito que se tiene, y en el caso de parejas en las que de un momento a otro, una de las partes adquiere una discapacidad. "Lo que pasa es que la pareja suele centrar todo en las relaciones coitales y dejan de lado los encuentros sexuales ligados al erotismo, a la sensualidad y al encuentro mutuo. La sexualidad no se termina en un pene que se erecta o una vagina que pueda o no ser penetrada", señala, e indica que el erotismo y la pasión deben ser tomados como ejes centrales del encuentro sexual.

Cortesía: Sexistimos

Problemáticas sociales que infieren en la vida sexual de las personas con discapacidad

Para la sexóloga, Mariana Kersz, una de las principales variables que lleva a reprimir la sexualidad en las personas con discapacidad es la desinformación y por ende la falta de acompañamiento de estas personas en torno a su sexualidad.

Respecto a la mirada que la sociedad aún sigue teniendo sobre personas con discapacidad la especialista señala: "Las personas que tienen una discapacidad son vistas de dos maneras: o son angelados, termino en la que ves a la persona como un ángel que vino a cambiarte la vida o una señal de Dios. O los demonizas, y son diabólicos y cuestionas su forma de expresar deseo sexual, lo que es totalmente normal, porque todos sentimos y deseamos", expresó Kersz, respecto a la mirada "asexuada" que se tiene sobre personas con discapacidad o diversidad funcional.

Y agregó: "La sexualidad ha quedado escondida y silenciada. Tanto que a las personas con discapacidad se las ha llenado con psicólogos, fonoaudiólogos, terapeutas ocupacionales, y muchas otros profesionales que los acompañaron en su desarrollo, pero probablemente no hayan visto un sexólogo nunca. Apuntalamos distintas áreas de la persona pero no acompañamos la sexualidad de las personas", analizó Mariana Kersz, sobre cómo la sociedad omite por inercia la existencia de la sexualidad en la discapacidad.

Asimismo, indicó que "no hay estigma en hablar de sexualidad con las personas con discapacidad, solo que la desinformación sobre la sexualidad en la discapacidad hace difícil asociar ambos términos".

"Estamos acostumbrados a pensar en estos conceptos de angelados y demonizados, o de la sexualidad silenciada. Hablar de sexo es igual con cualquier tipo de personas más allá de sus dificultades", sentenció la especialista en sexología y discapacidad.

Por otra parte, Kersz menciona que esta sexualidad silenciada y el desconocimiento perjudica al entorno de aquella persona con discapacidad y por ende a ellos también. "El reflejo de una persona con discapacidad respecto a la sexualidad tiene que ver con el acompañamiento de nuestro entorno", remarca.

Y agrega: "El acompañamiento de la familia o quienes estén cerca en el desarrollo de la persona es fundamental. Hacerles saber que la sexualidad no es un imposible. Las personas deber ser acompañadas en la sexualidad tengan o no una discapacidad. La sexualidad es inherente al ser humano", reflexionó la profesional.

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