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CuidAr, la app para volver a la actividad, reaviva el debate entre salud y privacidad

CuidAr, la app para volver a la actividad, reaviva el debate entre salud y privacidad

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Alberto Fernández anticipó que los ciudadanos deberán usar una aplicación de autocontrol para volver a la actividad tras la apertura del aislamiento. El anuncio reavivó una polémica en torno al control.

La tecnología puede ayudar a controlar el brote y vigilar la cuarentena durante la epidemia. La inteligencia artificial está al servicio de la prevención, pero esto implica poner información personal a disposición del estado y plantea una nueva disyuntiva ¿salud o privacidad?

¿Cómo funciona la app CuidAR?

“Fue desarrollada en conjunto entre la Secretaría de Innovación Pública -siguiendo los requerimientos y necesidades del ​Ministerio de Salud-​, el Ministerio de Ciencia y Tecnología de la Nación​, la ​Fundación Sadosky​, el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y la Cámara de la Industria Argentina del Software (Cessi)”, excplia el comunicado oficial.

La aplicación, ya disponible para Android e iOS (el sistema operativo de iPhone). Para utilizarla el usuario debe bajarla a su dispositivo móvil, habilitar el permiso degeolocalización y completar datos. La aplicación presenta entonces un breve formulario que el usuario debe completar y tiene validez de declaración jurada.

La primera pregunta es la temperatura actual, luego información sobre enfermedades o embarazo. Al aceptar los datos, la aplicaicón recuerda al usuario que puede o no hacer Se puede vincular a la misma el certificado de circulación, en caso de haberlo solicitado.

Para aquellos autodiagnósticos en lo que no se presenten síntomas, la app recomienda realizar un nuevo autodiagnóstico en 48 horas e insiste en la necesidad de continuar con el aislamiento social, preventivo y obligatorio.

¿Por qué surge el debate entre salud y privacidad?

Mientras algunos empiezan a caer en la cuenta de que ya nada será igual -o sí- cuando la pandemia, otros toman nota del impacto de la tecnología y proponen usarla al servicio de la salud. La utilización de las herramientas varía de un país a otro: desde el control extremo hasta la libertad total, pasando por sociedades como Corea del Sur, Israel o España de de diferentes formas están realizando un seguimiento de sus ciudadanos para cuidar el aislamiento de las personas infectadas con el nuevo coronavirus.

Se plantea la dicotomía entre privacidad y salud”, explica Marcelo Temperini, abogado especializado en cibercrimen y derecho informático y explica: “Durante el paso del tiempo siempre hubo esfuerzos de parte de las empresas como del estado de avanzar sobre la privacidad del ciudadano. En definitiva, el negocio se mueve en base a la información. Mientras más y más sensible es la información, mayor es su valor. En Argentina la ley 25326 busca evitar abusos en relación a la obtención y uso de datos por parte de las empresas y el estado. Lo que yo percibo es que la pandemia viene como anillo al dedo para avanzar sobre la privacidad. Detrás del discurso de la salud hay intentos de avanzar contra la privacidad: parece que esta situación extraordinaria lo justifica todo”. Experto en ciberseguridad, alerta sobre el peligro que conlleva ejecutar proyectos urgentes con pocas garantías. 

Este tweet de Joel Chornik fue el puntapié inicial para crear una plataforma útil para trackear a los ciudadanos sin violar la privacidad de sus datos.

Hay un debate muy importante entre salud pública y privacidad”, coincide Joel Chornik -emprendedor tecnológico- y agrega: Hay situaciones terribles como lo que ocurre en China, donde un estado policial vigila absolutamente todo y utilizó con éxito esa herramienta para controlar la pandemia; y hay otros países que tomaron otros caminos con mayor o menor recuerdo de la privacidad de las personas”.

El 10 de marzo lanzó una convocatoria a través de sus redes para crear una herramienta capaz de agilizar el funcionamiento urbano durante el brote de COVID-19. “Estoy armando un Happn para el Coronavirus”, decía el anunció que derivó en CoTrack, una aplicación de código abierto realizada en forma colaborativa para hackear al virus.

“El objetivo que tenemos es plantear una opción en un momento en que el gobierno está atendiendo urgencias en todos los frentes”, sostiene Chornik. “Creemos que se necesita tener soluciones informáticas rápidas y si no hay una alternativa disponible el estado puede tomar lo que encuentre al alcance de la mano que, muchas veces, es mucho más invasivo: pedirle a las empresas de telefonía celular que entreguen información, solicitar a los servidores información que hoy está disponible y debidamente protegida”.

Queremos brindar la misma utilidad de tener información de cruces y de contactos cercanos pero sin poner en riesgo privacidad”, explica. 

Controles policiales en Buenos Aires durante el aislamiento.

La aplicación que lanzaron, CoTrack está disponible para diferentes sistemas operativos y ya está operando en 3 provincias (hay otras con las cuáles están cerrando negociaciones en este momento). “Es de código abierto, es decir auditable, y que cuando esto termina se borra”, detalla consciente de la importancia de la seguridad de los datos. Se sumó gente de diversos ámbitos al proyecto y asegura que eso es clave para encontrar el difícil equilibrio entre salud pública y privacidad. 

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Cuando arrancamos hace un mes teníamos el objetivo de evitar la cuarentena. Fracasamos rotundamente”, confiesa entre risas. “Ahora todo está direccionado a cómo se organiza la salida y qué herramientas mínimas podrían servir para simplificar el proceso y evitar, por ejemplo, el proceso de las declaraciones juradas que hoy se realizan online”, afirma.

Qué con el DNI se pueda saber si una persona debería estar en cuarentena o no, si es alguien que ya está recuperado. En unos meses probablemente necesitemos esto para dar acceso en diferentes lados conocer esa información”, sostiene y agrega: “No quiere decir que el gobierno lo vaya a implementar. Pero cuando se tenga que tomar la decisión, queremos que estén desarrolladas”.

Chornik destaca dos aspectos clave: por un lado, respecto a la tecnología, cuentan con el apoyo de Amazon, Google y Microsoft; por otra parte, a nivel de salud, los criterios de circulación y aislamiento de la aplicación se actualizan teniendo en cuenta los lineamientos del ministerio de salud. 

Hoy estamos hiper controlados, tenemos que trabajar para ver cómo salimos de eso. Existen a nivel nación las declaraciones juradas para habilitar el tránsito. Buscamos alternativas para relajar eso. El objetivo final es hacer algo que llegue para quedarse, que los datos se borren cuando esto pase”, explica consciente de que esta herramienta debe ser temporal.

Para nosotros es muy importante dar el debate entre privacidad y salud pública. Aun si la aplicación no se utiliza. Sí o sí queremos formar parte del debate que tiene que ver con no quedar expuestos como ciudadanos”, concluye.

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