«Volvimos para cobrarnos la gran revancha» – GENTE Online
 

"Volvimos para cobrarnos la gran revancha"

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-Qué asiento te tocó? 
-Qué asiento pedí, querrás decir…
 -¿...?
 -Pasillo. Fila derecha. Junto al ala... Un lugarcito que me regaló Dios hace treinta años y por cábala no pienso abandonar.

Carlos Páez sujeta su boarding pass y cierra la frase con un guiño de ojo. El, que fue el sostén espiritual del grupo de sobrevivientes de los Andes allá arriba -cuando estaban a 3.500 metros de altura sobre el nivel del mar-, el que se encargó de rezar en voz alta y para todos sus compañeros el rosario entero durante cada uno de los 72 días que permanecieron en medio de la nada helada, hoy se reconoce un ingrato. "Soy creyente y por eso no puedo mentir: me acuerdo de Dios sólo cuando lo necesito. Y aunque todavía tengo mis cordilleras, porque estoy atrapado en las drogas y el alcohol, confieso que lo molesto bastante poco". Con el termo para el mate bajo el brazo y un chicle en la boca ("calman toda ansiedad"), cuenta que en este tiempo se separó dos veces, que tiene dos hijos maravillosos (María Elena de los Andes, 24 años; y Carlos Diego, 8), que se dedica a las relaciones públicas y que hace sólo dos años descubrió su verdadera pasión: el golf.


EL VUELO DE LA REVANCHA.
Los altoparlantes del aeropuerto de Carrasco anuncian: "Pasajeros de Pluna con destino a Santiago: último llamado para abordar". Gustavo Zerbino pasa lista: Mamá, Daniel, Jorge, Rafael, Martín, Lucas, Sebastián, Gus Junior... Entre hermanos e hijos, hoy en su familia suman nueve.
"¿Estamos todos? Arriba, entonces...", ordena el doctor.

El viernes 13 de octubre de 1972, cuando el Fairchild de la Fuerza Aérea Uruguaya cayó con sus 40 pasajeros y sus cinco tripulantes, este hombre de sonrisa fácil y comentarios ocurrentes, cursaba el primer año de Medicina y había dedicado seis meses a las clases obligatorias de Psicología y Sociología. Sin embargo aquella vez, cuando en medio del caos, Enrique Platero se le presentó con un tubo de acero clavado en el estómago, tuvo la valentía de enfrentarse a su primer paciente: "Esto no es nada, estás perfectamente bien, sos fuerte y hay gente peor que vos acá dentro, así que vení y ayudame", le dijo. No bien su compañero giró hacia los demás, Zerbino tiró del hierro hasta arrancárselo por completo. Hoy, separado y padre de cuatro varones, es el presidente de la compañía farmacéutica Merck Uruguay.

El vuelo 401 de Pluna se ubica en pistas. Para algunos, ya comenzó la fiesta. Para otros, el pánico. Cecilia Surraco, la esposa de Roy Harley (por aquel entonces, fornido delantero del Old Christians, el equipo de rugby uruguayo que había contratado la nave para jugar un partido contra los Old Boys en la ciudad de Santiago), lleva un GPS entre sus manos: "Indica la posición geográfica -explica-. Sé que es raro, pero acordate que Fernando Parrado y Roberto Canessa (los sobrevivientes héroes de la historia)
caminaron ocho días hacia el oeste pensando que estaban en territorio chileno cuando el avión había caído en la Argentina. De haber sabido eso, de haber caminado al este, habrían encontrado ayuda en sólo tres días. Hoy, en este vuelo, nos puede pasar cualquier cosa, pero no vamos a tropezar dos veces con la misma piedra...".

por Mariana Montini
fotos: Leandro Montini
(enviados especiales a Chile)

Domingo 13 de octubre de  2002, 15:30 horas: el momento exacto del accidente, pero 30 años después. Roberto Canessa, Alfredo Delgado, Roy Harley, Gustavo Zerbino, Adolfo Strauch, Carlos Páez, José Luis Inciarte y Eduardo Strauch (de izquierda a derecha) en Valle Nevado. De fondo, los Andes donde quedaron 29 compañeros.

Domingo 13 de octubre de 2002, 15:30 horas: el momento exacto del accidente, pero 30 años después. Roberto Canessa, Alfredo Delgado, Roy Harley, Gustavo Zerbino, Adolfo Strauch, Carlos Páez, José Luis Inciarte y Eduardo Strauch (de izquierda a derecha) en Valle Nevado. De fondo, los Andes donde quedaron 29 compañeros.

Después de tres décadas, los Old Christian se enfrentan a los Old Boys, el equipo de rugby chileno. Canessa se lució en la cancha, pero empataron 0-0.

Después de tres décadas, los Old Christian se enfrentan a los Old Boys, el equipo de rugby chileno. Canessa se lució en la cancha, pero empataron 0-0.

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