«Vieja, vos me diste la fuerza para luchar» – GENTE Online
 

"Vieja, vos me diste la fuerza para luchar"

Ma… má.

"Nadie" -juran los pocos testigos del momento- vio a María del Carmen
Valenzuela (46) tan sonriente y tan emocionada. "Jamás" -apuntalan. Y nadie
jamás -tampoco-, salvo María del Carmen Valenzuela -claro-, podía creerlo: al
mismo tiempo que cumplía su día 14 en el Instituto Dupuytrén, Malena Vázquez
(19) despertaba de la peor pesadilla con la mejor de las palabras, "Ma… má", y
daba inicio a un ¿milagro? difícil de explicar desde lo médico y fácil de
explicar desde lo emotivo.

"¿QUE ES EXACTAMENTE 'RIESGO DE VIDA'?". Pone la piel de gallina recordarlo pero
resulta ineludible hacerlo para lograr tomar conciencia sobre un fenómeno de
recuperación que, según los propios doctores, no parece registrar demasiados
antecedentes en el mundo. Sí, el lunes 10 de febrero a las 6 AM Malena ingresó a
Patología Neurológica del Dupuytrén con 20% de posibilidades de subsistencia,
como consecuencia del derrame cerebral provocado por una malformación congénita;
derrame cerebral que pronto generó cierto hematoma; hematoma que derivó en
operación de urgencia; y operación de urgencia que inspiró la peor de las
incertidumbres.

"Unicamente una estructura mental solidísima podía sostener semejante entereza",
explica hoy el psicoanalista Horacio Heilpern refiriéndose a María, su paciente
desde 1997. Dicha frase encuentra sustento en la actitud que tomó no bien
recibió el gran golpe. De entrada preguntó: "¿Qué es exactamente 'riesgo de
vida'?", y luego se puso a disposición de los especialistas, sin perder la
cordura, aun consciente de que su hija podía morirse. "Al margen de lo
luchadora, ella expone una característica asombrosa
-definió alguien cercano-.
Ante las situaciones más críticas gana en coherencia". Así, mientras cuidaba a
su "angelito", Valenzuela encontraba huecos para encargarse de gestionar la
internación e incluso para tramitar detalles con su prepaga. Una mujer todo
terreno.

"SALDRE CON VOS DE LA MANO", le había prometido la actriz a la estudiante de
Ciencias Políticas en el peor momento de ambas, cuando la madre no dejaba de
rezar y la hija no lograba reaccionar. Sabía María que la estimulación durante
un coma farmacológico resulta relevante y sabía, además, que para superar esta
guerra tenían que enfrentarla de a dos. Y así ocurrió el viernes 28, tres
minutos pasadas las diez PM, cuando victoriosas abandonaron, juntas y en
ambulancia, el centro de Almagro con destino al Instituto de Rehabilitación y
Educación Terapéutica de la FLENI sede Escobar, donde sólo aceptan pacientes con
crisis superadas y no poseen Terapia intensiva. Conclusión, Malena había
superado su crisis, Malena había dejado Terapia intensiva.

Acompañada por sus amigas Marina y Graciela, una María Valenzuela aliviada camina al encuentro de Malena. Si bien de entrada algunos arriesgaban doce meses de recuperación, podrían ser menos de seis semanas.

Acompañada por sus amigas Marina y Graciela, una María Valenzuela aliviada camina al encuentro de Malena. Si bien de entrada algunos arriesgaban doce meses de recuperación, podrían ser menos de seis semanas. "Quien la ve, no piensa que tuvo lo que tuvo", respira la actriz.

"Ahora le vamos a festejar los 20 pirulos a mi bebé", adelantó María, que un día antes (el 10 de marzo), retomará las grabaciones de Costumbres argentinas en tevé, y un día luego (el 12), Porteñas en teatro. Regresa al trabajo porque cierto distanciamiento ayudará a la rehabilitación de Malena en la FLENI (Fundación para la Lucha contra las Enfermedades Neurológicas de la Infancia).

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