Velmar Bianco – GENTE Online
 

Velmar Bianco

Este ironman no es el súper héroe del cine, sino que es una persona de huesos y músculos potentes que desafía los límites humanos en cuanto a lo deportivo. Se llama Velmar Bianco y es un triatleta profesional argentino de 32 años. Su estilizado 1,87 metro de altura no es el único privilegio que tiene a la hora de lanzarse en las duras competencias que incluyen nado, running y ciclismo: además posee un coraje y tezón envidiables para el entrenamiento. Con ese espíritu inquebrantable, logró ser uno de los mejores a nivel nacional y ahora se prepara para ser uno de los 300 argentinos que competirá en la carrera más exigente para un deportista: el Ironman Florianápolis 2009.

Allí, tendrá que nadar 3,8 kilómetros en el mar, recorrer 180 en bicicleta y lograr otros 42, 195 corriendo. Cansa de sólo escribirlo. Por eso, antes de la fecha clave, el 31 de mayo en las costas del sur de Brasil, contactamos a Velmar para que nos cuente cómo será enfrentar semejante travesía, por segunda vez.

–¿En qué consiste la preparación para el Ironman de Florianápolis?
–Básicamente es lo más completo que uno cree poder hacer. Se intenta prestar atención a todos los aspectos para atacar, mejorar y explotar al máximo cada uno de ellos. Los descansos programados, las siestas o los días sin entrenar, la comida después de los entrenamientos. Todo, todo es lo que intento tener en cuenta.

–¿Realizás ejercicios que además del cuerpo, preparen tu mente para el evento?
A medida que pasan los días, entrenar duro y al otro día un poco más, te va llevando, durante meses, a pensar en la carrera como el momento más lindo. Sabés que todo lo que hacés antes se verá realizado y plasmado ese día. Por otro lado, la meditación o concentración ya hace tiempo que se emplean en el deporte. Son métodos que me encantan. Los aprendí en yoga, la cual por cierto, es una actividad que me ayudó mucho para resolver conflictos internos que me tenían atado.

  –¿Con cuánta anticipación empezás?
–Tengo 32 años y desde hace 13 que practico triatlón. Corrí muchas carreras este último período, pero para esta, estoy trabajando desde noviembre de 2008. Lo cual no implica que para las competencias que hubo en el medio no haya entrenado a conciencia. Sin ir más lejos, en enero se realizó el Sudamericano de la distancia olímpica y terminé cuarto, como mejor argentino.

  –¿Te dedicás full time al running?
–Entreno los siete días de la semana, pero no todos las jornadas son iguales. De lunes a sábados hago doble turno, los domingos, en cambio, es un sesión larga de ciclismo. Respecto a mi trabajo, lo bueno es que me desempeño en el medio deportivo, por suerte, como guardavidas y entrenador de natación.

   –¿Cuál estimás que debe ser tu tiempo para poder clasificar al Mundial de  Hawái?
–Aquí está el dilema del triatlón: no hay marcas que obtener ni que romper, son los puestos los que importan. Para la categoría Elite solo hay tres plazas, y por supuesto que son otorgadas por orden de llegada. Esto lo hace muy interesante porque no se puede regalar nada en ese día. Siento que tengo muchísimas chances, pero voy en busca de Florianópolis, el Ironman, y de una clasificación. Eso me abrirá las puertas para seguir mi carrera.

  –¿Qué pensás cuando estás en plena carrera?
–Son muchos los sentimientos en esas poco menos de 9 horas. Se cruzan las imágenes de la familia –Fausto, Amaranta y mi señora Ceci–, que es la que me aguanta en las malas y se alegra con mis triunfos; también pienso en los amigos que me alientan; los otros triatletas que me apoyan y que me apoyaron siempre dentro y fuera de la carrera; los sponsors, fieles, que intentan darme lo mejor a su alcance, y el circuito, el primer rival que tenemos todos, y la llegada, nuestra máxima meta.

 –¿Qué alimentación previa se requiere? Durante la carrera, ¿qué líquidos o alimentos consumís?
–La dieta es de lo más variada y sana posible, son de cinco mil a siete mil calorías diarias –consumidas en partes iguales–, de proteínas y carbohidratos. Fideos, arroz, bifes, atún, asados, ensaladas, por qué no pizzas caseras y los mates para compartir. Pero los días previos se hace una carga exagerada de carbohidratos, de hasta nueve mil calorías. Durantes el Ironman, se comen muchos productos en gel o barras energéticas, las cuales son de fácil digestión, algunas bananas que da la organización, agua y líquidos isotónicos. Aunque también la famosa bebida cola, que en muchas parte del recorrido, sobre todo en los últimos 42 kilómetros de pedestrismo, es indispensable y muy deseada.

  –¿Cómo es la recuperación luego de la carrera?
–Aunque no se crea, luego de tanto esfuerzo, al otro día, lo mejor es hacer unos regenerativos, muy suaves, en el agua o la bici y así durante algunos días posteriores a la carrera, para lograr que el cuerpo se acomode solo y que la sangre pase y recupere los músculos.

  –Este es tu segundo Ironman, ¿qué tan diferente sos como deportista hoy  del que fuiste en ese entonces?
Entrené mucho más para este y estoy mucho decidido a quedarme con la distancia, para seguir trabajando y mejorando por unos cuantos años.

  –Después de este gran evento, ¿cómo planeás que seguirá tu año  deportivo?
Quisiera correr otro Ironman, pero también sé que Florianópolis es lo más cerca que tenemos los argentinos. También están en mi cabeza las carreras de 70.3, los medio Ironman, los cuales son muy competitivos y se pueden correr más seguido. Algo sí es seguro: que la intención es seguir corriendo y de la mejor forma posible.

Más información: Página oficial de Velmar Bianco.

Más información: Página oficial de Ironman Florianápolis 2009.

Casi 9 horas de competencias son las que tiene que afrontar Velmar antes de concluir la carrera. Sin dudas, un esfuerzo físico y mental inmensos.

Casi 9 horas de competencias son las que tiene que afrontar Velmar antes de concluir la carrera. Sin dudas, un esfuerzo físico y mental inmensos.

Nació en Henderson, Buenos Aires, el 10 de diciembre de 1976. Corre triatlón desde los 16 y su primera carrera fue en Bariloche. Vive en Francisco Álvarez, Moreno, con Cecilia  y sus dos hijos, Fausto de 8 y Amaranta de 5, y trabajo con su hermano Ronsar administrando y enseñando en piletas de natación.

Nació en Henderson, Buenos Aires, el 10 de diciembre de 1976. Corre triatlón desde los 16 y su primera carrera fue en Bariloche. Vive en Francisco Álvarez, Moreno, con Cecilia y sus dos hijos, Fausto de 8 y Amaranta de 5, y trabajo con su hermano Ronsar administrando y enseñando en piletas de natación.

Jureré es la ciudad epicentro de la competencia. La parte Internacional, es uno de los lugares más lujosos del sur brasileño, con casas millonarias y playas perfectas.  Este es el recorrido que se dará allí.

Jureré es la ciudad epicentro de la competencia. La parte Internacional, es uno de los lugares más lujosos del sur brasileño, con casas millonarias y playas perfectas. Este es el recorrido que se dará allí.

3,8 kilómetros en el mar, 180 en bicicleta y otros 42 corriendo. Bienvenidos al Ironman.

3,8 kilómetros en el mar, 180 en bicicleta y otros 42 corriendo. Bienvenidos al Ironman.

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