Tony 70 – GENTE Online
 

Tony 70

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Conocida por haber teloneado a James Brown y a Jamiroquai en sus visitas por la Argentina, Tony 70 es una banda de música negra surgida en Buenos Aires. Sus ocho integrantes forman un colectivo de homenaje al funk, el jazz, el disco y el soul y respetan a rajatabla la estética colorida de la época. Su lema es lindos escotes y ricos perfumes.

Martín Elías alias Tony, el cantante del grupo, habla de su segundo trabajo de estudio, Sonrisas, que acaba de salir al mercado y cuenta con la participación de Deborah Dixon, Ayelen Zuker, Gonzalo Aloras, Dizzy, Mini Villano, Emmanuel Horvilleur y Cee- Funk.

–¿Cómo va a ser la presentación en La Trastienda?
–No va a ser un recital sino un espectáculo artístico, con una puesta en escena especial para la ocasión. Habrá invitados muy importantes que participan del disco y sorpresas durante todo el show, entre ellas las Tony ladies, que son nuestras nuevas coristas: Penélope y Milagros.

–¿Podés adelantar algo?
–Voy a hablar de la música, que es el idioma universal. Quiero hacer algunos comentarios para que la gente reflexione sobre la forma en que todos estamos bendecidos por ella, sobre cómo nos abre el camino hacia la espiritualidad. Así como ciertas plantas son educativas, la música también enseña a vivir.

–¿Podés explicarme cuál es el groove de Tony 70?
–Sí, y está bueno que la gente sepa lo que es. El groove no lo comprás en la librería ni lo estudiás en el conservatorio, es algo que nace de la banda cuando se junta. Sonrisas es un disco que se abre en los estilos y aporta a ese swing porque estamos más maduros. Por ejemplo, nos animamos a hacer algunas baladas, una junto a Emmanuel Horvilleur, tenemos temas con rockeros y también incluimos una electro bossa, producto de nuestros reiterados viajes a Brasil. A esa última me la imagino como Donna Summer patinando sobre la Atlántida, que es la avenida principal de Copacabana. Pero no en rollers, sino en patines. Ese es el sonido de Tony 70 en palabras fáciles.

–¿En qué se diferencia Sonrisas de Tony 70, su primer trabajo?
–Tiene otro ánimo, refleja una etapa más de día de la banda. Nuestro anterior disco era noctámbulo, de excesos y reviente y este es la mañana pero no viniendo de la noche, sino la de despertarse y ver un árbol moverse.

–¿Entraron en un nuevo nivel musical?
–Sí, totalmente. Porque la lírica es más pensada, más descriptiva, muestra paisajes que van desde lo urbano hasta lo campestre, con su sol y su naturaleza. Es un trabajo muy positivo, que ve el vaso medio lleno.

–¿Hay un crecimiento técnico?
–Gracias al tecladista, el Doctor Químico, que tiene su pequeño laboratorio musical, hay unos momentos muy buenos de wa, wa, wa, wa ,wau, prrrrrrr, que los logró con sus osciladores. Además Rafa Arcaute, nuestro productor, fue artífice del audio. Y por último, trabajamos en los bests estudios argentinos, El Santito, Ion, donde grabaron Vinicius de Moraes y Piazzolla, y Circo Beat que tiene el piano Hammond de Fito.

–¿Por qué recorrieron tanto?
– En Ion se grabaron las baterías por la acústica que tiene y porque ahí hay micrófonos viejos, de los años ’50, que tienen un sonido muy particular. De Circo aprovechamos la consola inglesa súper antigua, el clavinet que tenía Stevie Wonder en los años ’60 y el equipo de guitarras valvulares, porque una madera vieja suena distinta.

–¿Buscaron así los instrumentos con los que tocan en vivo?
–Yo tengo tengo una Telecaster del ’62, el bajista toca con un Fender del ’66, el tecladista, con un Rhodes del año 74 stage y el batero tiene una vintage. Tratamos mantenernos en la época.

–¿Y cuál es la historia de tu guitarra?
–Tengo dos, una Gibson del año ‘88 que fui a comprar con mi abuela cuando tenía 18 años. Estaba probando una Strato blanca, me di vuelta y la vi en el rincón, salía el doble. Y le dije: “Abuelita por favor” y me la compró. Es mi amor de toda la vida. Después tengo una Telecaster del ’62. ¿Cómo llegó a mí? Entré a un local de la calle Talcahuano por una viola de la vidriera y al lado estaba ella, que por supuesto costaba el doble. Pasé por ahí mil veces, hasta que le dije al vendedor: “Dejámela ver”. Como tenía plata fui al cajero y saqué todo lo que pude, le pedí más a un amigo y me la compré. La estoy disfrutando.

–¿Tienen planes para después de La Trastienda?
–La idea es recorrer la costa argentina y la uruguaya en el verano y en marzo empezar a trabajar en el otro disco.

–¿Ya?
–Es un proceso largo el de armado, hay que preproducirlo y grabar y ahí pasaron dos años.

–¿Compusieron algún tema?
–Sí, tenemos títulos también. Hay uno que se llama El encantador de serpientes y otro Caramelo dulce como la miel. El primero es sobre una persona que lleva a todos para el lado que él quiere. Si alguien dice: “Tengo un problema con mi chica”, otro le responde: “Andá a ver al encantador de serpientes que él te va a ayudar”, y finalmente él aconseja: “Regalale un Rolex o construile el Empire State” y cobra muy caro. Y el segundo es la historia de una chica, aunque en realidad la canto yo, que se pelea con otra por un chico, pero termina en pareja con ella.

–¿Van a tocar alguno en el recital?
–No, no se adelanta nada. Quizás hagamos algún cover.

Tony 70 presenta Sonrisas el sábado 8 de noviembre a las 23.30 en La Trastienda, Balcarce 460, Capital Federal.

Sitio oficial:: Tony 70

Más información:: La Trastienda

Tony, las <i>Tony ladies</i> y el resto de la <i>crew</i>, lookeados para de salir a tocar.

Tony, las Tony ladies y el resto de la crew, lookeados para de salir a tocar.

Martín Elías, alias Tony, tocando con su Gibson modelo ’88.

Martín Elías, alias Tony, tocando con su Gibson modelo ’88.

La tapa del segundo disco, que la banda presentará en <i>La Trastienda</i>.

La tapa del segundo disco, que la banda presentará en La Trastienda.

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