“Tenemos ganas de escribir una canción sobre Maradona” – GENTE Online
 

“Tenemos ganas de escribir una canción sobre Maradona”

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Es raro ver al Gran Rex entre rejas. Aunque, más que una prisión, en la noche del martes 21 –la primera de las tres funciones de Coldplay en Buenos Aires, producido por Daniel Grinbank y con un tour atípico de teatros lindos y no superestadios– es un hervidero pop: Vallas, policías, gente que sacó la entrada a tiempo, o que la compró tarde y por reventa (mil pesos por una platea relativamente decente). Después, están los tipos enormes y de traje negro que te sacan las pilas de la cámara digital al ingresar. Fotos, no. Un rato antes de salir a escena, los Coldplay –o Will Champion, en batería, Guy Berryman en bajo, Jon Buckland en guitarra y Chris Martin en guitarra, piano, liderazgo carismático y voz– habían recibido a un grupo de periodistas en su camarín, en plan meet and greet.

Alojados en el Faena Hotel + Universe desde el sábado 19, se cruzaron con Charly García, habitué del bar y su piano –el mismo que usó Martin esta vez para componer un par de temas en suelo porteño–, y quien va cuando se le canta, y toca. Pegaron buena onda y, para el gusto de unos cuantos turistas extranjeros, rockearon juntos algunos temas de los Beatles, los Byrds y James Taylor. Luego partieron al Rex, donde un periodista le preguntó a Chris por el encuentro con Charly García. “¿Are you Charly García?”, respondió Martin medio confundido, quizá desconociendo el nombre de aquel flaco de bigote bicolor de un rato antes. Luego, la banda subió, para darles duro y parejo a los hits: Clocks, Fix you, Speed of sound, Yellow, Trouble, etcétera.

No podíamos no tocarlos”, aclaró Martin. O sea, el rock sensible que los hizo famosos. Lásers, pelotas gigantes, aplausos y emoción y el cantante que transpira y dice en un español aparatoso: “Hoy es un día especial para nosotros, porque es nuestra primera vez en esta preciosa ciudad”. Así es Chris: líder carismático, tan dulce y buena onda, de 29 de edad, nacido en Devon, Inglaterra, políticamente correcto al estilo Bono, de U2, prócer del comercio justo y sí, casado hace tres años con Gwyneth Paltrow y papá de sus dos hijos, Apple (2) y Moses (11 meses). Esta vez, Gwyneth se quedó en casa. El domingo, en los Oscar, le tocó entregarle el de Mejor Cinematografía al español Guillermo Navarro, por El laberinto del fauno.

Sin embargo, volviendo al tema de su onda pacifista, Martin acá en Buenos Aires, lo dejó claro: “Miren, no soy taaaan buenito. ¡Es todo actuación! Aunque admito que eso de sexo, droga y rock and roll no nos parece muy original. Nos gusta ser nosotros mismos”. En fin, quizá ser tan buenazo es el nuevo cliché del rock. Para Guy Berryman, el único problema fue “la música en la pileta. ¡Horrible!”. Ahí, en la piscina del Faena, la banda pasó la mayor parte de su semana porteña, desde el sábado 17 hasta el domingo 25, aunque el día que llegaron, había que salir. Entonces, los cuatro, más su crew de diez personas, que incluía un par de efectivos de seguridad de lo más rudo y descortés, enfilaron hacia Kandi, el restó de Las Cañitas, para un poco de bajo perfil y un menú de sushi, bastoncitos de muzzarella y torta de chocolate. Después, a Pachá, a ver al DJ británico Dave Seaman.

Ya de regreso en el hotel, nada de pedidos raros: frutas frescas, buen chocolate, jugo de naranja o de arándano y té de jengibre. Y salvo Martin, que fue elegido el vegetariano más sexy del mundo hace un tiempo, el resto del grupo le entró duro después de cada show al asadito, en una parrilla dispuesta en el patio, con tira, cordero y empanadas nacionales. El viernes, en San Cristóbal, desafío futbolero sobre césped sintético: los Coldplay contra gente de la producción, en un partido aburrido y con poca situación de gol. Igual, el señor de Paltrow, otra vez, repetía cuánta felicidad le provocaba estar en nuestra tierra: “Somos como nenes en un kiosco. Es decir, ¡miren! Febrero en Buenos Aires. No nos lo merecemos. En Inglaterra es invierno, y es muy deprimente”. También acotó, medio en chiste: “Queremos hacer una canción sobre Maradona, o Boca Juniors”. Pero el 3 a 1 xeneize contra Independiente en cancha de Racing se lo perdieron. Demasiado calor, chicos. Al día siguiente partieron hacia San Pablo, Brasil, la próxima escala de la gira. Ahí, seguramente, la temperatura , y la buena onda, no descenderán.

Martin, su viola modelo Teardrop –muy retro–, y su pop-rock a prueba de lágrimas, para un Gran Rex a full. ¡Avalancha  de hits!

Martin, su viola modelo Teardrop –muy retro–, y su pop-rock a prueba de lágrimas, para un Gran Rex a full. ¡Avalancha de hits!

Chris, en la puerta del <i>Faena</i>, atendiendo a fans a firma limpia.

Chris, en la puerta del Faena, atendiendo a fans a firma limpia.

Coldplay a pleno: Will Champion, Jon Buckland, Martin y Guy Berryman.

Coldplay a pleno: Will Champion, Jon Buckland, Martin y Guy Berryman.

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