«Sólo voy a salir de la clínica con vos de la mano» – GENTE Online
 

"Sólo voy a salir de la clínica con vos de la mano"

El mundo de María del Carmen Valenzuela hoy mide tres metros por tres metros y
gira alrededor de su propio sol: Malena. No tiene tiempo para nada más.

No tiene corazón para nadie más.

No tiene ninguna otra lucha que luchar.

El mundo de María del Carmen Valenzuela (46) está ubicado en el primer piso de
la Clínica Dupuytrén, sector Patología Neurológica, de la inexpugnable zona de
Terapia intensiva. Un box individual de tres por tres -decíamos- que luce
paredes blancas y dos ventanales, y muestra la pequeña cama asistida por un
medidor de presión arterial de frecuencia cardíaca, un monitor de presión
intracraneal, sendas bombas de infusión de medicación computarizadas y un
poliducto desde donde los médicos acaban de desconectar el respirador de la
paciente y acaban de inyectarle a María la mayor alegría que jamás podría
recibir.

-¿Cómo te sentís, angelito? -le pregunta a su hija, secundada por un médico y
una de las enfermeras que se turnan las veinticuatro horas, sin pausa, para
cuidarla.

Y Malena, intentando hablar sin poder hacerlo, contesta abriendo y cerrando sus
ojos verdes. Tan verdes como los de la madre.

Amanece el jueves 20 y la muchacha de 19 años que ingresó al sanatorio de
Almagro diez días antes con un diagnóstico de derrame cerebral provocado por
cierta malformación congénita en el hemisferio izquierdo y que urgentemente fue
operada de un hematoma interno, comienza a mostrar los primeros signos de
recuperación. Y la madre, obvio, es el gran testigo. Desde el mismísimo instante
en que enfermó, había permanecido a su lado, ajena a tiempos, ajena a fechas,
ajena a cualquier evento, incluso a las grabaciones de Costumbres argentinas,
programa que venía protagonizando con todo éxito por Telefe. "Llamó Marcelo (Tinelli,
dueño de Ideas del Sur) para acercarme su apoyo incondicional -le comentó la
actriz a un amigo-. 'Quedate al lado de Male cuanto necesites, que tu lugar de
Clara en la tira es tuyo´, me tranquilizó. Entendió mi lugar de madre y se lo
agradezco de alma
", sostiene Valenzuela, quien amén del gesto de Marcelo, por
ningún motivo abandonaría a su niña.

De adolescente visitó Disney con sus hermanos.

De adolescente visitó Disney con sus hermanos.

Unidas, como durante las dos décadas que llevan de complicidad y cariño. María abraza a Malena, Malena ríe. Juntas ahora enfrentan el mayor desafío de sus existencias.

Unidas, como durante las dos décadas que llevan de complicidad y cariño. María abraza a Malena, Malena ríe. Juntas ahora enfrentan el mayor desafío de sus existencias.

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