“Si no cambiamos pronto, nuestro planeta puede quedarse sin oxígeno” – GENTE Online
 

“Si no cambiamos pronto, nuestro planeta puede quedarse sin oxígeno”

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Introduce la llave en su Honda CR-V modelo 1998 de color negro y duda un instante.
–¿Pasa algo? –le consultamos antes de partir hacia Punta Ballena, el lugar elegido para fotografiarlo al atardecer.
–Cada vez que necesito encender la camioneta, flaqueo, me cuestiono. Estuve tres años andando en bicicleta, intentando esquivar los motores a combustión interna (MCI). Claro, resulta complicado este acelerado mundo si no te trasladás en coche, en especial con una familia. Incluso pensé en cambiar de vehículo. Sucede que los nuevos superan la potencia de mi 2.0 y requieren una dosis superior de aire. Hasta he intentado conseguir un auto eléctrico, y se complica. Ojalá pronto podamos elegir uno así en las agencias. Bueno, prontísimo. No nos queda demasiado tiempo para el gran cambio, para optar entre la vida y la muerte.

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Redondea Luis Ernesto Seguessa (casado, un hijo) tras girar el tambor y arrancar, y antes de explicar quién es en realidad y contestar por qué el martes 15 de enero, en el Hyatt de São Paulo, Brasil (“el pulmón del mundo”, define) descargó una advertencia que ampliará en seis próximas conferencias internacionales y hoy, a tres semanas de lanzada, recorre sin pausa el Planeta que pretende proteger: “Si no dejamos de usar nuestros autos, en cinco años la Tierra se quedará sin oxígeno. Lo anticipa el calendario maya y, en especial, lo adelanta la Biblia”. Grave vaticinio, por cierto. Pero respetemos el lapso de presentación. ¿Quién es Seguessa? “Nací el 11 de enero de 1962 en Montevideo”, informa. “Investigo los fenómenos climáticos y decodifico los mensajes de la Biblia, y esto nada tiene que ver con la novela de ficción El Código Da Vinci”, advierte y, agazapado, escucha preguntas.

–Ordenémonos. Usted no responsabiliza al uso de los aerosoles por el debilitamiento de la capa de ozono, sino a los automóviles.
–A ellos y a los distintos vehículos de motor a combustión interna. Aquí el problema se debe más al consumo de aire que a la emisión de gas. Los motores a combustión interna están empleando un nivel alarmante de oxígeno y son los principales responsables del debilitamiento de la capa de ozono, provocando el recalentamiento global y los cambios climáticos. Pocos conocen cómo funciona su propio coche. Debajo del capot se encierra una amenaza silenciosa, o no tanto. Cualquier motor medio, a 90 kilómetros por hora de velocidad, necesita en promedio 360 mil litros de aire (2 litros por vuelta, 100 por segundo, 6 mil por minuto), una quinta parte, oxígeno. Multiplicá eso por 200 millones de vehículos circulando y calculá nomás.

–¿Un problema minúsculo o mayúsculo para las reservas de oxígeno, para la capa de ozono, que posee nuestra sabia naturaleza?
–Un problema terrible. Por el momento, se abastece el déficit. Ocurre que, ante la velocidad impresionante en que lo venimos perdiendo, el oxígeno terminará agotándose. Ni los vegetales logran reponer tamaña pérdida. En serio: si no cambiamos pronto, el planeta puede quedarse sin su protectora capa de ozono.

–Como periodistas necesitamos obligarnos a dudar de manera continua. He aquí un caso. ¿No exagera, Seguessa, lanzando semejante pronóstico apocalíptico? ¿Le parece que si no nos deshacemos de los autos a combustión apenas nos quedará un lustro de chance?
–Aproximadamente. El panorama es alarmante. En caso de que la población resuelva no comprometerse, en breve sufriremos delicadísimos problemas ambientales. Depende de nosotros. Existe tecnología avanzada para sustituir los motores actuales por eléctricos, que no precisan oxígeno y ofrecen la misma calidad, velocidades similares y un costo incluso menor. Plantar no menos de siete árboles por habitante también ayudaría, lógico, a aumentar el volumen de oxígeno en la atmósfera. Sin embargo, sin el cambio tecnológico no alcanzará.

–Interrogante simple e inevitable: si existe tecnología electrónica que provee igual calidad, velocidad parecida y abarata costos, ¿por qué aún no abunda en el mercado?
–Nosotros –porque no soy yo solo– no estamos comprometidos con otro interés que con el de la vida. Tampoco contra ninguna industria o religión. Apenas decidimos armar en Punta del Este la Fundación Códigos (www.fundacioncodigos.com), para advertirle a la Humanidad sobre el peligro letal que se avecina, para propagar el mensaje en forma veloz y efectiva y para que tome conciencia y evite su inminente autodestrucción. Hay que exigirles a los gobernantes la creación de leyes y decretos que permitan la fabricación y el acceso del usuario a tales vehículos ecológicos.

–Suponga que se encuentra con un escéptico, Seguessa. ¿Qué le dice?
–Todavía no encontré a ningún científico que pueda rebatirme. Quedo a la orden de quien desee desafiar mi teoría. En lo personal, entiendo que irán en aumento los días fríos en pleno verano y viceversa, ya que la capa de ozono no es sólo un reservorio de oxígeno: es, además, una manta natural de cien kilómetros de altura que nos protege del inmenso frío del espacio exterior y de la potente fuerza calórica del Sol. ¿Acaso no se habla en la Biblia sobre las plagas de granizo y fuego? En el Antiguo Testamento se encuentran citados los problemas que padecemos y aquellos que podrán acontecer en un futuro cercano. Yo me hallo en la obligación de difundir lo que sé. No por mí. Por el futuro.

–¿Y qué siente cuando apaga el motor de su camioneta? –cerramos arribando al objetivo.
–Siento que si los 200 millones de automovilistas mencionados aceptásemos apagarlos juntos, los siete mil millones de habitantes de la Tierra ganaríamos la mayor batalla de la Historia.

“<i>El panorama es alarmante. En caso de que la población no se comprometa, estaremos en serios problemas ambientales. Depende de nosotros</i>”, alerta Seguessa, líder a la Fundación Códigos, en construcción.

El panorama es alarmante. En caso de que la población no se comprometa, estaremos en serios problemas ambientales. Depende de nosotros”, alerta Seguessa, líder a la Fundación Códigos, en construcción.

Durante la primera conferencia, de siete que prevé dictar el uruguayo. El 4 de febrero hablará en El Portal de las Sierras, la chacra puntaesteña de Giordano, y el 11, en el hotel Hermitage, de Mar del Plata. “<i>No cobro ni me interesa cobrar</i>”, señala. Luego irá a Miami, Barcelona, Bangladesh y Tokio.

Durante la primera conferencia, de siete que prevé dictar el uruguayo. El 4 de febrero hablará en El Portal de las Sierras, la chacra puntaesteña de Giordano, y el 11, en el hotel Hermitage, de Mar del Plata. “No cobro ni me interesa cobrar”, señala. Luego irá a Miami, Barcelona, Bangladesh y Tokio.

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