«Ser como yo no es fácil… No hay un manual que te enseñe a ser travesti» – GENTE Online
 

"Ser como yo no es fácil... No hay un manual que te enseñe a ser travesti"

En Historias verdaderas, el súper programa de híper famosos que emite
el canal made in usa E! entertainment, Florencia de la V contó que…"de
chica, por mi condición de gay, me decían que nunca conseguiría nada. Pero yo
estaba convencida de algo: el que trabaja en busca de una meta, puede
alcanzarla…
".

Pero el arranque no fue fácil. Nació (22 de marzo de 1976) varón, lo llamaron
Roberto Carlos Trinidad -así, todavía, delatan sus documentos-, en el Chaco,
provincia caliente y de río rumoroso, y el primer golpe llegó demasiado pronto:
"Sabina, mi madre, murió de un cáncer fulminante cuando yo tenía apenas dos
años, y mi padre, obrero metalúrgico, decidió que nos mudáramos a Buenos Aires.
Primer puerto, Llavallol…
".

Frente a las cámaras de E! (el viernes 29, 19 hs. y el domingo 31 a las 15 y
21 hs.), al igual que lo hacen las superestrellas americanas y los divos
nacionales, como Susana o Charly García, Flor se animó y contó toda su historia.

No fue mala ni triste su infancia, no. "Fue muy linda, a pesar del enorme
vacío que era la falta de una madre. Mi padre trabajaba todo el día, y a mis
hermanos y a mí nos criaron algunas tías y otros parientes, pero no nos faltó
afecto
".

Sin embargo, eso (sí: eso…, en aquellos tiempos la palabra completa y rotunda
era tabú) no tardó en explotar: "Siempre me gustaron otras cosas. Ni los
autos ni el fútbol: ¡las muñecas! Tanto, que al fin me di cuenta de que estaba
en un cuerpo equivocado…
".

La primaria transcurrió en la escuela número 74 de Llavallol. Magdalena
Basualdo, una de sus primeras maestras, evoca ante las cámaras: "Lo recuerdo
como un chico muy pulcro, muy educado, muy correcto. Viendo ahora la sonrisa de
Florencia, me acuerdo de él y de sus ojitos pícaros… Una vez, en un acto
escolar, se disfrazó de negrita vendedora de empanadas. Se pintó, se puso pechos
y se movía como si ya hubiera elegido su camino, su condición de mujer
".

Pero los trapos que le rellenaban el pecho, el maquillaje y los mohines no
bastaban, porque "en el fondo fui un chico que nunca superó la ausencia de su
madre. La tuve a Aída, mi madrastra, pero no demasiado cerca, y en mi casa jamás
pude ser tan alegre como afuera. Era solitaria, triste, casi autista
".

Primer escape: la imitación. El preludio de lo que llegaría a ser, contra
viento y marea. "Me disfrazaba de Rafaela Carrá y sentía que estaba viva. Un
día, la maestra lo llamó a mi papá, le contó lo que ella llamaba 'mi extraño
comportamiento' y papá me dio una gran paliza: la primera. En ese momento no
entendí por qué me pegaba, pero después entendí que lo que yo hacía no estaba
bien. Eran otros tiempos…
".

Solución -o principio de solución- obligada: el psicólogo. "Era una mujer
y me puso un montón de juegos para que eligiera. Y yo, como no era bol…, ¡elegí
un auto!, porque me di cuenta de que estaba a prueba. Pero después, a solas y en
casa, me ponía un tapado de piel, me hacía la diva y me miraba en el espejo…
¡hasta que un día me agarró mi papá! Para que no me castigara, le dije: '¡Soy un
oso, soy un oso!'
".

LOS QUINCE. Los quince esenciales, emblemáticos y decisivos años. Y su
-¡nada menos!- debut sexual: "La primera vez que me enamoré fue del novio de
una amiga. Y mi debut sexual fue con él, que era compañero de colegio, pero no
de turno. Con él sentí lo que era el amor. Pensé que era la protagonista de una
telenovela. Me sentí… ¡Andrea del Boca! Al final quedé como la hija de p…, y era
una hija de p…¡pero el corazón manda!
".

La sexualidad estaba definida. Pero… ¿también la palabra travesti? Veamos… "Nunca
pensé que terminaría convirtiéndome en travesti. Cuando era chica y los veía en
el corso, la gente los asociaba con la prostitución y los cabarets. Pero un día,
a mis diecisiete años, salí a bailar con un grupo de amigos, decidimos vestirnos
de mujer, y cuando me miré en el espejo comprendí que me había encontrado a mí
misma. El espejo me dictaba lo que era, lo que quería ser: lo que sería para
siempre…
".

DIECIOCHO AÑOS. Florencia, jugada. "Sí, a esa altura, ya terminado
el secundario, iba a todos lados vestida de mujer, porque ya me había contestado
todas las preguntas. ¿Por qué no puedo ser lo que quiero? Quiero ser una chica
normal, pero en mi casa no puedo, porque nunca tuve una conversación seria con
mi padre sobre el tema, y él tampoco me preguntó si yo era gay. Entonces
abandoné mi casa de Llavallol, me mudé a la Capital, dejé de llamarme Roberto
Carlos, me bauticé como Karen, me desprendí de mi familia y de mi pasado y
empecé a afrontar mi realidad absolutamente sola, porque mi padre jamás hubiera
aceptado verme vestida de mujer
."

Y fue -oficialmente- Karen, al clarear los 90, en la iglesia San Francisco de
Asís (Llavallol, a pesar de todo su patria chica), "y para la boda de una
prima. De los nervios, no podía estar parada… Me puse un vestido que cosí yo
misma…, y para ir a la iglesia… ¡¡¡me alquilé una limusina!!! Porque, si me
echaban, por lo menos me iba como una reina. Entré por el centro y me acompañó
un '¡Uuuh!' que todavía me resuena en las orejas…
".

Pero, To be or not to be, that is the question, ser travesti no
es fácil "por lo menos de un día para el otro. No hay un manual. De repente,
en vez de decirte él, te dicen ella…, y tenés que improvisar sobre la marcha…
".

En ese punto entran en juego "los hermanos Roly y Eduardo Sanova, dos
diseñadores chaqueños que me contuvieron y me cambiaron el look en los años
difíciles (los primeros), me inventaron el seudónimo Florencia de la Vega, y
también el cirujano Raúl López Banderas, que me operó -me puso las lolas- sin
cobrarme un mango, porque sabía que yo estaba en la lona… Después, cuando me
miré en el espejo, sentí una plenitud total
".

Lo demás fue (es) avalancha: "En el 98, Carlos Rottemberg me llamó para
que reemplazara al travesti Cris Miró, que acababa de morir, en un papelito en
el teatro Tabarís, y cuatro años más tarde, Gerardo Sofovich me llevó a Polémica
en el bar...
".

Y ni el amor falló. "Siempre fui de noviazgos largos. Sólo me enamoré dos
veces en mi vida. A fines de los 90, en Entre Ríos, conocí a Pablo Goycochea, mi
novio hasta hoy, bailando en un pub, y descubrí que es el hombre con el que
quiero pasar el resto de mi vida
".

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COROLARIO. Habla Luis Urbaneja, director de Producción de E!
Entertainment Television Latin America
: "Elegimos a Florencia porque su
historia y su desparpajo nos pareció show business puro. Es una persona
cautivante y también profundamente humana, pop y universal, que contesta con
frases rápidas y filosas: su marca de fábrica. No defrauda a nadie y creo que
tiene una increíble carrera por delante...
"

Punto. Cualquier otra letra sobra. La pantalla tiene la palabra.

Una de las grandes protagonistas de <i>Los Roldán</i>, elegida el año pasado como <i>Vedette del Año</i>. Desde su nacimiento en el Chaco como Roberto Carlos Trinidad recorrió un largo y difícil camino. Pero venció.

Una de las grandes protagonistas de Los Roldán, elegida el año pasado como Vedette del Año. Desde su nacimiento en el Chaco como Roberto Carlos Trinidad recorrió un largo y difícil camino. Pero venció.

Así era Roberto Carlos Trinidad en  la adolescencia, cuando empecé a asumir mi sexualidad en lugar de ocultarla". A los 17 años, antes de haberse animado por primera vez, a vestirse y maquillarse como mujer. ">

Así era Roberto Carlos Trinidad en la adolescencia, "cuando empecé a asumir mi sexualidad en lugar de ocultarla". A los 17 años, antes de haberse animado por primera vez, a vestirse y maquillarse como mujer.

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