Pepito Cibrián – GENTE Online
 

Pepito Cibrián

Luego de un largo tiempo sin estrenos, Pepito Cibrián vuelve al ruedo con dos proyectos. Por un lado, 30 días, una obra de su autoría que todavía está en ciernes, pero que promete aparecer en cartel en junio. Y por el otro, nada menos que Otelo, la obra trágica de William Shakespeare que cuenta cómo Yago traicionó a todos y sobrevivió para contarlo. Sin embargo, en esta versión la historia es muy diferente, tiene nuevos personajes y música heroica.

–¿Ya está todo listo para el debut?
–Sí, y ha sido algo mágico, porque nos divertimos a lo grande en todos los ensayos. Fueron meses de reírnos y de experimentar con un elenco que es bellísimo. Con respecto a lo técnico, el escenario va a cubrirse de una inmensa tela que adquiere mil formas y sobre la que se van a proyectar imágenes. Me siento como un chico porque puedo jugar con una paleta de colores interminables. Es la etapa final y me gustaría quedarme en ella toda la vida, porque es como que la obra está aún en la panza, es mía totalmente.

–¿Y cuánto hace que la están preparando?
–Con Ángel –Mahler, su socio– empezamos a discutirla hace aproximadamente un año. Nos entusiasmaba, pero yo tuve una crisis muy grande y por un largo tiempo no presentamos obras, sólo hicimos reestrenos. Ahora que me siento bárbaro decidimos montar una puesta que fuera maravillosa.

–¿Por qué Otelo?
–Es un personaje que siempre me ha atrapado por su aspecto trágico, me conecta con mis propios fantasmas. Escribí la obra y después me di cuenta de que no trata principalmente del celo entre Otelo y Desdémona como en el original. La mía es una versión sumamente libre, que pone sobre el tapete la relación de amor entre él, Yago y Casio, que son como sus hijos. Se cruza un poco la parábola de Caín y Abel y además está Desdémona como personaje romántico. Pero la relación entre ellos tres es muy erótica, sublimada por supuesto, no hay nada sexual. Es amor profundo entre hombres y de odio por parte de Yago que cree que debería tener para él el lugar que ocupa Casio y esto lo lleva a cometer todos los engaños de la historia.

–¿Hiciste una investigación antes de empezar a escribir o, como con Drácula, decidiste imaginar tu propia versión?
–No, por supuesto leí Otelo varias veces y además soy un hombre fascinado por la historia. Quería estrenar una obra de esa época, Venecia es mi gran amor y me gusta recorrer esos espacios de vestuarios bizantinos recargados, pesados y esa sensación seudo mentirosa de plaza pública.

–¿Para escribir la música se basaron en la ópera de Verdi o la de Rossini?
–No, Ángel no se basó en nada. Cuando escribí el libro le aclaré: “No te preocupes, sé que vas a tener que modificarlo para hacerlo funcionar con la música”. Pero él no quiso, me dijo: “No Pepe, no quiero cambiarle ni una letra. Dejame que yo lo haga solo, no vengas”. Y armó algo heroico, de otro estilo, del que a mí me gusta.

–¿Cómo elegiste a los protagonistas?
–Primero, pensé en Juan Rodo, porque es un intérprete que crece día a día. Se lo propusimos y le encantó la idea. Y Georgina Frere es una actriz que actuó con nosotros, ya cuando era una nena, en el Drácula del ’91. Después fue creciendo con esa voz alucinante que tiene y estuvo como Lucy en las reposiciones. Hicimos pruebas a puertas cerradas y consideramos que era la indicada.

–Entonces la temporada arranca el 9. ¿Cuándo empezaron los ensayos generales?
– Desde lo actoral, la obra está terminada hace por lo menos un mes. Como me dedico sólo a esto, lo hago con tiempo, los actores llegan cómodos. Quería principalmente que pudieran probar su vestuario tranquilamente, porque la obra es de época, no son ropajes que estemos acostumbrados a usar y yo quiero que todo se vea natural.

–¿Ibas a estrenar en simultáneo con Otelo, 30 días?
–Sí, estaba en los planes. Es una obra que escribimos con Ángel, un texto de cuatro personajes nada más, muy actual. Cuenta la historia de dos amigos, un hombre y una mujer, ella decide que se quiere suicidar y que va a morir en 30 días. Se narra lo que pasa en ese tiempo y la resolución es un canto a la vida.

–¿Y por qué no van a hacerla?
–Hace tiempo que estamos tratando de convocar a dos madres y a los dos amigos. Lo que pasa es que queríamos actores que no fueran de nuestro círculo y aunque les encanta la obra, se asustan mucho por la parte cantada, les da pánico. Seguramente, si no logramos concretar el proyecto así, buscaremos entre nuestra gente.

–Se habló de Raúl Taibo como posible protagonista.
–Estamos en tratativas, me encantaría que fuera él, aunque no sabe porque no tiene mucho tiempo. Escuchó el disco cantado por mí, que no soy un virtuoso y son 14 temas, requiere un importante trabajo vocal.

–¿Te había pasado ya esto?
–No, porque yo siempre formo a mi gente. Ojo que Raúl canta muy bien y es una música liviana y sin complicaciones. Trato de darle seguridad porque de verdad creo que es bárbaro, pero entiendo que son intensas horas de ensayo y con la televisión y todo tal vez no puede.

–¿Alguna vez habías trabajado en dos obras en simultáneo?
–No, la verdad es que no, sí he repuesto versiones. Pero aunque estoy muy entusiasmado con esta obra, no sé cuándo será una realidad. Estoy cansado de esta búsqueda que ya lleva dos años, la ha leído no sé cuánta gente y les encanta pero se van corriendo.

–¿Y si finalmente aceptan, para cuándo sería el estreno?
–Junio o julio, tal vez en el teatro Del Globo, porque es una obra que necesita una sala pequeña. Lo que es seguro es que, como sea, voy a subirla a las tablas.

Más información: Cibrián-Mahler; Blog de Pepe Cibrián; Otelo
<i>“Uno de los mayores éxitos que tuve en mi vida personal se relaciona con lograr generar pasiones. Hay quienes cambiaron su carrera y encontraron su pasión por haber visto tal o cual obra.”</i>

“Uno de los mayores éxitos que tuve en mi vida personal se relaciona con lograr generar pasiones. Hay quienes cambiaron su carrera y encontraron su pasión por haber visto tal o cual obra.”

Pepito junto a Juan Rodo, uno de sus intérpretes favoritos y protagonista de su nueva puesta, presenciando un ensayo.

Pepito junto a Juan Rodo, uno de sus intérpretes favoritos y protagonista de su nueva puesta, presenciando un ensayo.

<i>“Yo soy un hombre al que le ha costado mucho, he golpeado muchas puertas. Y tuve suerte, porque las he tocado en el momento y el lugar oportuno. Por eso hay que dar la chance a otros, no es nada maravilloso, me parece que es lo que se debe.”</i>

“Yo soy un hombre al que le ha costado mucho, he golpeado muchas puertas. Y tuve suerte, porque las he tocado en el momento y el lugar oportuno. Por eso hay que dar la chance a otros, no es nada maravilloso, me parece que es lo que se debe.”

<i>”Venecia es mi gran amor y me gusta recorrer esos espacios de vestuarios bizantinos recargados, pesados y esa sensación seudo mentirosa de plaza pública.</i>

”Venecia es mi gran amor y me gusta recorrer esos espacios de vestuarios bizantinos recargados, pesados y esa sensación seudo mentirosa de plaza pública.

Cibrián junto a Mercedes Benítez en uno de los ensayos generales de <i>Otelo</i>.

Cibrián junto a Mercedes Benítez en uno de los ensayos generales de Otelo.

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