Diego está esperando que le digamos 'quedate' para que decida quedarse". Daniel, su sobrino, enfrenta las acusaciones del doctor Cahe -que dice que la familia cada día le crea más tensiones y angustia- y afirma que es falso que busquen retenerlo en el país por intereses económicos. Mientras, el tan estricto tratamiento de los primeros tiempos se diluye: Diego volvió a subir de peso, sale de la clínica con frecuencia, y cayó enfermo de neumonía por haber jugado al fútbol de madrugada. La verdad sobre el futuro de Maradona." /> «No sé si la clínica de Cuba es el mejor lugar, pero en la Argentina no tengo dónde internarme» – GENTE Online
 

"No sé si la clínica de Cuba es el mejor lugar, pero en la Argentina no tengo dónde internarme"

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El domingo, en el programa La Cornisa, Raúl Lalo Maradona, uno de los
hermanos de Diego, dijo: "Comimos un asado y jugamos al fútbol. Estoy muy
dolido porque están desviando todo. No tenemos ningún interés especial. ¿El
doctor Alfredo Cahe? El nos pidió que apoyáramos todo el tratamiento, y ahora
trata de corrernos. Cuando Diego viene a la casa de mis padres es muy cariñoso.
Vemos las actitudes de Diego hacia sus hijas y mis hijos. Sentimos que está
buscando una ayuda. Está esperando que le digamos "quedate" y él se quedaría
".
Según Lalo, "Nosotros, su familia, no queremos hacer negocios con Diego. Sólo
queremos tenerlo cerca, como cuando éramos chicos. Soy egoísta, sí: quiero que
se quede cerca de mí. Si me aseguran que se va y se cura, voy y se lo firmo.
Pero que me lo aseguren, eh…
".

Negocios: la palabra de moda, hoy, en el Caso Maradona. Pero, ¿de qué
negocios habló Alfredo Cahe? GENTE se lo preguntó a Diego López Maradona,
hijo de Ana, la hermana mayor del 10:

-Escuelas de fútbol, maquinitas… ¿De qué se trata? ¿Cuáles son esos
negocios por los que supuestamente ustedes no quieren que Diego se vaya a Cuba?
-Pero… ¡nada que ver! El 20 de septiembre estrenamos la escuelita de fútbol
en Nuñez, de la que Lalo es el presidente.

-¿Eso no es un negocio?
-No, porque es gratis. La creamos para que los chicos salgan de la calle y
se dediquen al deporte. Van a trabajar preparadores físicos y profesores.

-¿Cómo se llevan ustedes, los Maradona, desde que se hicieron cargo de
Diego?
-Somos una familia común…

-No. Si llevan el apellido Maradona, aunque quieran, no son una familia
común.
-Sí. Porque tenemos los mismos problemas de cualquier familia. Sacanos el
apellido Maradona, y chau: somos como todos.

-Eso es justamente lo que no se puede borrar: el apellido.
-Lo que pasa es que Diego es un tema de interés nacional, y opinan todos.

-Es absolutamente inevitable, y vos lo sabés…
-Sí, te entiendo. Pero que digan que a Diego lo queremos por interés, ¡es
una locura! No me lo banco.

-Concretamente, es lo que dice Cahe: los acusa de retener a Diego por los
negocios que les reporta. Algo parecía, al menos hasta hoy, como evidente: que
Diego quería irse a Cuba, pero no se iba… ¿Por qué?
-Porque no es seguro que esa clínica cubana sea el mejor lugar. Esa es la
única verdad. Además, él está yendo todos los días a la casa de Tota y de don
Diego, mis abuelos.

-¿Qué significa eso?
-Que se siente cómodo, que está bien con ellos. Hoy hasta el mismo Diego
duda de internarse en la clínica cubana…

-El tratamiento indica que Diego tiene que seguir en un estricto orden
cerrado y no lo hace, se habla de desarreglos…
-¿Qué desarreglos? Lo único que hace es tomar mate en la casa de sus padres.
¿Eso es un desarreglo? Mira fútbol por televisión, charla con sus padres y con
sus hermanos… ¿Eso es una locura? ¡Por favor! Además, siempre vuelve a la
clínica de Ituzaingó.

-Imaginemos que se queda en el país. ¿Adónde puede ir? Porque tiene que
seguir internado y en tratamiento -dicen- por lo menos dos años.
-No sabemos. Ese es un gran problema: no existe una clínica de régimen
cerrado acá en la Argentina adonde Diego pueda ir. Pero en el exterior tenemos
el mismo problema: ¿quién, si no interviene la justicia, se va a hacer
responsable de que el tratamiento funcione? Todo es muy difícil...

-Como están las cosas, es una duda muy preocupante.
-Lo que te aseguro es que la clínica de Ituzaingó no le sirve más, porque un
día da un paso adelante, y al otro día un paso atrás.

-Cahe habla, concretamente, de que ustedes tienen intereses comerciales en
unas máquinas, y que por eso no quieren que Diego se vaya. ¿A qué se refiere?
-A unas máquinas tragamonedas que, cuando ganás, muestran la cara de Diego.
Van a estar en las salas de bingo, pero todavía no las instalaron.

-Para ese negocio, ¿es necesario que Diego esté en la Argentina? No suena
muy lógico…
-No, claro. El ya firmó. No necesita quedarse. El negocio puede funcionar
igual.

-Pero también se cuestionó la escuelita de fútbol. ¿Por qué?
-Por hablar, nada más. Diego no tiene nada que ver. La escuelita no lleva su
nombre, y ni siquiera invirtió un centavo en ese negocio. ¿Te parece que esos
son los "grandes negocios" de la familia?

-¿Ustedes cerraron filas junto a Claudia Villafañe?
-Cahe ataca a Claudia y nos ataca a nosotros. Dice que nuestros abogados
obstruyen el proceso por una cuestión de intereses, de negocios.

-Pero ¿por qué Cahe ataca a Claudia ahora?
-No lo sé. Es muy raro. Ella fue parte de la vida y la carrera de Diego, y
tiene dos hijas con él. Es lógico que reclame cosas. Es Villafañe, pero también
es Maradona…

-Otro tema: Diego comió un copioso asado y después jugó al fútbol a las
dos y media de la madrugada. ¿Está su físico para aguantar una cosa así?
-Bueno, lo que pasa es que a veces se entusiasma. Igual, aunque muchos no lo
crean, Diego se está cuidando. Lo que le pasó esta vez fue que el jueves, cuando
jugó al fútbol, hacía mucho frío y se resfrió. Y él, en un principio, no lo tomó
tan en serio…

-Ustedes contraatacaron. Dijeron que Cahe tiene intereses especiales en el
caso Maradona. ¿Qué tipo de intereses?
-Y, la verdad, no entendemos qué es esa Fundación Diego Armando Maradona que
organizó Cahe. No queremos que Diego quede atrapado por ese entorno que lo único
que hace es arruinarlo.

-Sin vueltas: ¿cómo lo ves a Diego hoy?
-Disfrutando de sus padres como nunca antes.

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Memoria: el jueves 9 de este mes se cumplieron cuatro meses desde que
Maradona dejó la Clínica Suizo Argentina y pasó al Instituto Psiquiátrico del
Parque, en Ituzaingó. Hoy, al cierre de esta edición (lunes, diez de la noche),
lejos de aclararse, el caso está más turbio que al principio. Cahe sigue en sus
trece: "Cada uno quiere una tajada de Diego. El entorno familiar es igual o
peor que el que tenía antes. Hablan de amor, pero le llevan dulce o empanadas, y
eso es gravísimo. Asesorados por alguien que sólo piensa en el negocio, quieren
que se quede y les firme la tutoría legal de todo. Mientras, Diego me pregunta
qué pasa, y yo disimulo para no aumentarle la angustia. En realidad, todos
hablan de él, pero nadie piensa seriamente en él
".

Hoy, también al cierre de esta edición, Diego le confió a su familia, en la
más absoluta intimidad: "No sé si esa clínica en Cuba es el mejor lugar, pero
Cahe me dice que sí. A veces pienso que me tengo que ir porque acá no tengo
dónde internarme; pero otras veces tengo dudas y quiero quedarme con ustedes,
acá, en casa
".

Viernes por la noche. Maradona sale de la casa de los padres, en Devoto. Su cara lo dice todo: angustia por la situación indefinida que vive. Horas después tuvo alta fiebre y una nueva crisis pulmonar.

Viernes por la noche. Maradona sale de la casa de los padres, en Devoto. Su cara lo dice todo: angustia por la situación indefinida que vive. Horas después tuvo alta fiebre y una nueva crisis pulmonar.

El sábado y el domingo, Diego recibió la visita de su familia en la clínica psiquiátrica de Ituzaingó. Entre otros fue Claudia, su ex mujer.

El sábado y el domingo, Diego recibió la visita de su familia en la clínica psiquiátrica de Ituzaingó. Entre otros fue Claudia, su ex mujer.

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