«No me interesan los príncipes casados» – GENTE Online
 

"No me interesan los príncipes casados"

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La pregunta es lícita: ¿quién es esta chica? Si es que hay tormenta entre
Máxima y el príncipe Guillermo Alejandro, ella, a no dudarlo, es el ojo. Inge de
Bruijn mide 1,80 metro, pesa 60 kilos, nació en la ciudad de Barendrecht un 24
de agosto, hace 31 años. Piernas de acero, carita dulce. Y diosa de su Olimpo:
la mejor nadadora que dio Holanda en los últimos años, o mejor dicho, la mejor
de su historia. Y la historia de ella con el príncipe Guillermo Alejandro ya es
conocida. Venía de ganar el bronce olímpico en los cien metros mariposa, el
martes 17 de agosto. A la hora del festejo, apareció su príncipe, con un festejo
bastante efusivo. Beso, abrazo, y la mar en coche. ¿El protocolo real? Bien,
gracias. Días antes, ella fue encargada de llevar la llama olímpica
representando a su país, y en esa oportunidad, su mano tomó la de Guillermo
Alejandro. Digamos, más nafta al fuego. Esto, a Máxima, le llovió cual piedra,
dicen. Y también sonó el celular de su príncipe, para hacerle saber qué le
parecía todo esto de que ande a los abrazos con campeonas olímpicas. Una
tormenta, decíamos.
 
Lo publicó en tapa la prensa holandesa. Se habló de crisis, de discusiones a
todo estruendo, y un largo y agrio etcétera. Que Máxima y Guillermo Alejandro ya
no eran del todo felices, ni del todo perfectos. Entonces, a la princesa criolla
le pesó el río de tinta, y ella, que rarísima vez le contesta a la prensa, salió
a desmentir los rumores de crisis matrimonial. Dijo ella que no hay tormenta.
Pero si el río suena, dijeron en holanda, no es en vano. Y en el río, nadaba
Inge.

Si el deporte es el asunto, ella es ciento por ciento elite. Récords mundiales
le sobran. Medallas olímpicas también. Tras su debut en los Juegos -al cual casi
no asiste, gracias a una cena en mal estado-, con un octavo lugar en los
cincuenta metros libres de Barcelona 92, Sidney 2000 fue su gloria. Triple de
oro, en los cincuenta y cien metros libres, y cien metros mariposa. La
consecuencia era un poco obvia: entró a brazada limpia en los libros de
historia, se convirtió en una estrella. Récords, decíamos. En ese entonces,
fueron tres: 24,13 segundos en los 50 metros libres, 56,77 en los cien. Después
de eso, campeona mundial indiscutida en los cincuenta metros libres, su absoluto
fuerte. Y también en el año 2000, fue la primera mujer de la historia en romper
la barrera de los 54 segundos en los cien metros libres. En Atenas, este año,
además del mencionado bronce, se alzó con la plata, también por los cien metros
libres.

Una imagen que dio que hablar: Inge y el príncipe Guillermo Alejandro -sin Máxima a la vista-, se toman de la mano en el paso de llama olímpica por Amsterdam. ¿Coincidencia, nomás?

Una imagen que dio que hablar: Inge y el príncipe Guillermo Alejandro -sin Máxima a la vista-, se toman de la mano en el paso de llama olímpica por Amsterdam. ¿Coincidencia, nomás?

De Bruijn, este agosto en Atenas, junto al nadador americano Michael Phelps, uno de los mejores del mundo.

De Bruijn, este agosto en Atenas, junto al nadador americano Michael Phelps, uno de los mejores del mundo.

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