Es una onda bien argentina: a las mujeres les gusta mostrar sus cuerpos perfectos y seducir. Es sexy, audaz y permite que -junto con la minifalda- vuele la imaginación". Minis y tajos, un cóctel explosivo." /> Mini-mini Maxi-tajo – GENTE Online
 

Mini-mini Maxi-tajo

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Es historia. Cada verano, las mujeres se imponen con un nuevo toque de audacia. Hace dos años, usaron los microbikinis y el look animal print. Después, llegó el turno de los hot-jeans. Ahora se vienen las m
ini-hot. ¿Definición? Microminis con supertajos: para que, junto con la falda, vuele la imaginación. 

Por eso, este verano se insinúa muy caliente. Con la nueva onda, las chicas muestran las piernas (una costumbre bien latina), pero como al pasar también enseñan la cola (un sello argentinísimo si los hay) enfundadas en sus minis cada vez más sexy. 

VOLVER. La moda vuelve, dicen. Con sus toques nuevos -podríamos agregar-, pero siempre vuelve. Y no está de más hacer algo de historia. Porque el mundo de la moda también la tiene. Y ésta comienza con la aparición de la mini: esa polémica falda corta por encima de la rodilla que llegó para quedarse en los años 60. Aunque todavía hoy el modisto francés André Courrèges y la designer británica Mary Quant se disputan su paternidad, la minifalda fue y es la hija más deseada y revolucionaria de la moda internacional. Con su nacimiento no sólo se escandalizaron los diseños, también repercutió sobre la ropa interior femenina: colaboró con la desaparición de la faja y con el surgimiento de los panties (o medias hasta la cintura). En los 70, las jóvenes europeas se lanzaron a acortar progresivamente sus polleras hasta llegar a la
microfalda. En los 80 reaparecieron ceñidas al cuerpo, ajustadísimas: las
minitubo. En los 90, en la Argentina, volvió la falda de los 70 pero con un agregado: en vez de abrocharse en la cintura, eran de tiro bajo y se las llamó
micromini. En el 2001, se vienen las mini-hot. Esta vez, las tijeras cortaron con todos los límites: no sólo las minis son minúsculas, además llevan un supertajo que las hacen más osadas y criollas. 

ARGENTINA FASHION.
Si quisiéramos buscarle una explicación sociológica, esta moda también la tiene. Porque existe una revalorización de
lo nacional, de lo autóctono, de lo argentino, de lo que es nuestro. Hasta ayer sólo los norteamericanos y los ingleses se atrevían a estampar su bandera en remeras, bikinis, sombreros o carteras. Incluso para los argentinos, usarlas acá, era sinónimo de vanguardia. Hoy llevar la celeste y blanca impresa en cualquier prenda es fashion. En su última campaña,
Ona Sáez bordó nuestra bandera en sus jeans. "La idea fue revalorizar lo nacional, las expectativas hacia el futuro del país. El objetivo de la campaña, llamada 'Argentimanía', se centró en eso: en el sentimiento de ser argentino", explica Santiago Sáez, su dueño. 

Y en este volver a lo nuestro también aparece el tajo. La socióloga de la moda Susana Saulquin lo explica así: "Cuando buscamos el porqué a las tendencias de la moda nunca encontramos una sola razón. Eso sí, el tajo pega tanto en las argentinas porque es
una moda que viene del tango, algo bien nuestro
". Y es cierto: El tajo es sinónimo de tango, la expresión cultural más nacional que tenemos. Maureen Dinar, una de las diseñadoras que usó los cortes en las faldas para su última colección, dice: "El tajo es tanguero, nacional y sexy. Yo lo uso en casi todas mis prendas porque es el símbolo de la mujer femenina, felina y canchera. Podría asegurar que la mini con tajo arrabalero es hoy
la combinación perfecta
".


ATREVIDAS.
También la moda tiene sus motivos o explicaciones sexológicas. No es la primera vez que afirmamos que las argentinas están cada vez más audaces, dato que es bien cierto. Además, la moda las ayuda a provocar. Y en eso, esta tendencia es ideal porque
las mini-hot provocan. Hoy ellas las usan para mostrar, para traspasar los límites, pero sin histerias. "Las minifaldas no representan la histeria sino la
exposición del deseo, un brasilerismo de las argentinas que debemos aplaudir
-opina el escritor y sociólogo Alejandro Rozitchner-.
El cuerpo disfrutado y disfrutable, sea con minifalda y tajo, escotes o remeritas livianas, es parte de una moda que le dice sí a la vida. La desmilitarización paulatina, la globalización y su moral más libertaria han profundizado esta transformación que asociamos con el hippismo de unas décadas atrás. Esta es una saludable tendencia, un impulso antimojigato que nada tiene que ver con las promesas no cumplidas. Al contrario: esas promesas se cumplen,
la mujer de hoy va al frente
".

La socióloga Susana Saulquin dice que esta moda tendrá gran aceptación por una razón fundamental: la mujer tiene una enorme necesidad de erotizar al hombre mostrando cada vez más su cuerpo perfecto. "En las argentinas hay una necesidad muy fuerte de mostrar el cuerpo a ultranza. Por un lado, porque
tienen un físico perfecto. Por otro, porque necesitan erotizar al
hombre
. El hombre está más afeminado, hay una tendencia muy fuerte a la bi y homosexualidad en todo el mundo y la mujer siente que debe volver a lo femenino, a los volados, a los flecos, a las flores, al vestido, a la mini y a los tajos para lograr seducirlo. Fíjense que hasta las novias están más osadas: los vestidos de casamiento vienen cada vez más zafados y escotados
". 


VERANO CALIENTE.
Valen de día y de noche. Para usarlas en la arena o en el cemento. En Punta, Mardel y Pinamar se impondrán para llegar a la playa, al mejor estilo pareo. Estampadas o lisas, en gasa, lycra o jean, para usar con el corpiño combinado en colores y/o texturas. Para la city, son perfectas las de jean, cuero o lino con musculosas o remeras básicas. Para infartar a la noche, valdrán todos los modelos. Pero sobre todo las de flecos, cuero y bordadas en piedritas, tachas o lentejuelas se van a usar con tops, remeras estampadas, con flecos o tajeadas. 

La moda ya está aquí. El tajo muestra al extremo y sube la temperatura de un verano que ya se intuye como audaz. Las argentinas adoptan super rápido una moda que les permite mostrar las curvas, provocar y ser sexy de la mañana a la noche. Poca falda, mucha piel: ésa es la consigna. Las mini-hot, atrevidísimas, llegan para quedarse. 

por Mariana Montini
mmontini@atlnatida.com.ar
informes: Pablo Procopio y María Noel Alvarez
fotos: Santiago Turienzo
asistente: Matías Campaya
producción: Sofía Delger e Inés Azumendi
peinaron: Thais y Rodrigo para Impagliazzo & Lamensa
(Agradecemos a Caro Cuore, Class Life, Kosiuko, Aridza Bros, Ricky Sarkany y Xtasi)

Microminis con supertajos: para que, junto con la falda, vuele la imaginación.

Microminis con supertajos: para que, junto con la falda, vuele la imaginación.

Vienen en gasa, lycra, jean, cuero o lino. Se pueden usar con musculosas básicas o divertidas remeras estampadas o cortajeadas. Las combinaciones son muchísimas. ¿El detalle? El cinturón ancho o minihot con alfileres y otros pins.

Vienen en gasa, lycra, jean, cuero o lino. Se pueden usar con musculosas básicas o divertidas remeras estampadas o cortajeadas. Las combinaciones son muchísimas. ¿El detalle? El cinturón ancho o minihot con alfileres y otros pins.

Sube la temperatura de un verano atrevido. En Punta, Mardel y Pianamar, las <i>mini-hot</i> se impondrán para llegar a la playa, al mejor estilo pareo. El tajo muestra al extremo, permite lucir curvas y provocar del día a la noche.

Sube la temperatura de un verano atrevido. En Punta, Mardel y Pianamar, las mini-hot se impondrán para llegar a la playa, al mejor estilo pareo. El tajo muestra al extremo, permite lucir curvas y provocar del día a la noche.

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