«Me siento la señora de la televisión» – GENTE Online
 

"Me siento la señora de la televisión"

Para conducir la ceremonia de los Martín Fierro, Mirtha se preparó como una verdadera reina. Llegó al Hilton antes que nadie, a las cuatro de la tarde, con su maquilladora, su peinadora y su infaltable asesor de vestuario, Héctor Vidal Rivas. Pero en la puerta se encontró con algo inesperado: un piquete de remiseros. Sin embargo, al verla, levantaron la protesta para dejarla pasar. Parece que la señora sigue teniendo su charme… Una vez dentro del hotel, se alojó en la suite 532, tomó el té, comió una masitas y se entregó al make up. Y recién una vez lista, pasadas las ocho de la noche, bajó al camarín que le habían montado especialmente detrás del escenario.

La diva hizo su aparición en el escenario de los Martín Fierro con un vestido colorado de Iara y un extenso repertorio de joyas. Un collar de perlas South Sea blancas, doradas y negras con cierre de brillantes. Unos aros de oro blanco con brillantes, dos anillos en oro blanco y brillantes. Y una pulsera de perlas y un importante broche en platino y brillantes de Jean-Pierre. Para el segundo cambio eligió un vestido negro de Elsa Serrano y lo acompañó con una gargantilla en oro blanco con brillantes. Y para el final, usó un vestido plateado de Claudio Cosano con una suntuosa gargantilla en platino con brillantes en forma de gotas y brillantes redondos, y aros colgantes con brillantes.

La transmisión arrancó a las nueve de la noche y Mirtha abrió la ceremonia con un “¡Bienvenidos, Argentina, a la gran fiesta del año! Merecidos homenajes, señoras bien vestidas… ¡Están todos los condimentos! Y discursos cortitos, eh, que la transmisión tiene que terminar a la una. Ay, yo me arrepiento de haber sido tan larguera en el pasado”. A Iván Noble la mismísima Chiqui le dedicó un tremendo guiño rockero: “¡Avanti, morocho!”, lo presentó. A Nazarena Vélez –que fue a recibir el galardón de Gerardo Sofovich, un plan muy Marlon Brando–, le dijo: “Ay, Nazarena, vení. ¡Mostráte un poquito, que estás preciosa!”. Después cambió el tono cariñoso por uno de reprimenda para los que no escuchaban cuando ella hablaba y para los ausentes: “Todas las figuras deberían venir. ¡Esta es nuestra fiesta!”. Celebró la presencia de China Zorrilla con un: “¡Qué genia, qué genia!” y se lamentó por la despedida de Inés Estévez. Y puso un remate para la audaz dedicatoria de Jorge Lanata: “El siempre pone su cuota… tan Lanata”. Después confesó: “Me siento la señora de la televisión. Cuando me convocaron este año nuevamente para conducir el evento, me sentí muy orgullosa, es como un homenaje para mí”. Y en cada corte aprovechó para hablar desde el escenario con su nieto, Nacho Viale, que estaba bien cerquita. En uno le preguntó: “¿Cómo está saliendo todo?”. Y él la tranquilizó: “Estás bárbara, abuela”.

Desde el escenario saludó a todos los que le gritaban piropos desde sus mesas. “<i>Mirtha es como un roble: estuvo parada durante toda la transmisión y siempre con una sonrisa</i>”, fue el comentario de la noche.

Desde el escenario saludó a todos los que le gritaban piropos desde sus mesas. “Mirtha es como un roble: estuvo parada durante toda la transmisión y siempre con una sonrisa”, fue el comentario de la noche.

Claudio Rígoli y Mirtha Legrand fueron los presentadores. Cuando Susana Giménez subió a recibir la estatuilla a la Mejor conducción femenina, en su dedicatoria no se olvidó de Mirtha: “<i>Este premio también se lo merece la Reina Madre</i>”, dijo.

Claudio Rígoli y Mirtha Legrand fueron los presentadores. Cuando Susana Giménez subió a recibir la estatuilla a la Mejor conducción femenina, en su dedicatoria no se olvidó de Mirtha: “Este premio también se lo merece la Reina Madre”, dijo.

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