“Maia es lo que más deseaba en la vida” – GENTE Online
 

“Maia es lo que más deseaba en la vida”

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El tiempo pasa. Es implacable, pero con ella no. Carola Del Bianco tiene 29 años (cumple 30 el Día de los Inocentes, el 28 de diciembre), y aunque parezca mentira, lleva sobre su espalda catorce años de carrera como modelo.

Pero éste no es el dato importante. Carola es mamá, y la bebita de ojos azules gigantes que la tiene enloquecida de amor nació el 5 de mayo y se llama Maia. A pesar de que pasaron tan sólo tres meses, el cuerpo de la top está intacto. Es casi el mismo que deslumbrara en el verano del 92 al jurado de Miss Pinamar, en la disco Ku. Aunque esa lolita rubia salió tercera en aquella oportunidad, había sido la elegida de GENTE. Al día siguiente fue fotografiada en la playa, y su destino cambió para siempre. Esa chica de Olivos, que tenía una vida como cualquier otra de su edad, se transformó como por casualidad en una de las modelos del momento. Y no todo quedó ahí. Los años fueron pasando y su lugar en el mundo de la moda se fue consolidando. Tapas de revista, desfiles, campañas. Ninguna marca quería quedarse sin Carola Del Bianco.

Sin embargo, no todo fue trabajo en la vida de esta chica. De amores también vive el hombre, y en este caso, la mujer. No hubo muchos: sólo uno, Paquito Mayorga. Hace doce años que están juntos y el premio a ese amor es su hija, Maia.

Hace algunos años, la pareja se mudó a una gran casa en Villa La Angostura. Ese siempre había sido el sueño de Carola. Alejarse del ruido de la ciudad. Claro que esto obligó a la modelo a cambiar su agenda. En vez de correr de casting en casting, Del Bianco priorizó su vida privada. De cualquier manera, mantuvo algunas campañas. Lo mismo sucede hoy, aunque la gente que la ve confiesa que “es impresionante, es mucho más madre que modelo”.

Vino a Buenos Aires porque es la cara de Kees Von Kees. Y Maia acompañó a su mamá al lugar de trabajo. “Ella viene conmigo a todos lados. Es una santa, se porta re bien. Es lo que más deseaba en la vida y lo más emocionante fue verla nacer”, dijo. Y se nota. Ante cualquier imprevisto, Carola deja todo y se ocupa de su hija. Y parece que el feliz padre también hace lo suyo: cambia los pañales como el mejor, y si la bebita llora por la noche, es él quien se levanta.

“Me encantaría que fuera lo más libre posible. Pero, ¿viste cómo somos las madres? A veces, un poco pesadas”, hace su autocrítica la modelo, quien el próximo domingo le festejará el primer Día del Niño a Maia, allá en el Sur. Y como todos los padres primerizos, Carola y Paquito la llenarán de regalos.

Carola y Maia en pleno trabajo, la producción para Kees von Kees. La bebita se portó  muy bien.

Carola y Maia en pleno trabajo, la producción para Kees von Kees. La bebita se portó muy bien.

“<i>Me encantaría  que Maia fuera lo más libre posible. Pero, ¿viste cómo somos las madres? A veces, un poco pesadas</i>”

Me encantaría que Maia fuera lo más libre posible. Pero, ¿viste cómo somos las madres? A veces, un poco pesadas

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