Los hielos están que arden – GENTE Online
 

Los hielos están que arden

Apenas cuatro años atrás, los diecisiete kilómetros que hoy separan el nuevo
aeropuerto de la ciudad de El Calafate eran dominados por la árida estepa
patagónica. El coirón, un seco pastizal que tiñe la geografía sureña de amarillo
entre cerros de más de 800 metros, le ganaba ampliamente a la zona urbanizada.
Incluso, desde casi todos los puntos de la pequeña villa podía apreciarse el
efecto que producen las aguas del deshielo al fundirse con el Lago Argentino,
creando esa sensación óptica denominada ácido láctico que divide el agua en dos
tonos, celeste y turquesa.
En este breve período, El Calafate –llamado así por un fruto silvestre de la
zona– se pobló de pintorescas casitas con techos a dos aguas y de importantes
cadenas hoteleras que llegaron para satisfacer una demanda turística que desde
2001 tuvo un crecimiento cercano al 400 por ciento, según cifras de la
Administración de Parques Nacionales
. En 1977 GENTE contaba que sólo mil
personas vivían en el lugar. En dos décadas, la cifra subió veinte veces, debido
a la atracción del graciar Perito Moreno, declarado Patrimonio Natural
de la Humanidad
en 1981.
Un dato claro lo ofrecen algunas estadísticas de ingreso al Parque Nacional
los Glaciares
: en el año 2000 lo visitaron 97.381 personas; a lo largo de
2004 fueron 387.331, la mitad de ellos turistas extranjeros.

EXPLOSION EXTRANJERA. “Es una ciudad azul”, comenta un español
que camina por la avenida Libertador, describiendo ese velo azulino que
desde el lago se proyecta hasta el cielo y se confunde con el cerro Calafate. El
glaciar Perito Moreno –una mole de hielo de 257 kilómetros cuadrados, cuatro
kilómetros de ancho y 60 metros de alto sobre el nivel del lago– es la primera
visita obligada de los turistas. La distancia entre el coloso y la villa es de
88 kilómetros. Los últimos 38, de ripio y con grandes pendientes, transforman el
paseo en aventura.
Así arrancaron su estadía en la ciudad austral Rocco Rondi (suizo, abogado de 28
años, con un ingreso mensual de 3.500 euros) y Celine Froidevaux (31, doctora,
5.000 euros por mes). Los dos forman parte de las 134.000 personas que
ingresaron al parque en los primeros dos meses del año (67.000 provenientes del
exterior). Entre ellos predominan los españoles, europeos en general y
estadounidenses. La cifra supera la cantidad de turistas que visitaron la zona
durante todo 2001. “Es nuestra segunda visita al glaciar. Tenemos mucho hielo
y nieve en Suiza, pero el Perito Moreno es especial. ¡Es el glaciar más
imponente del mundo!
”, dice con entusiasmo el suizo Rocco en su improvisado
castellano.
El Calafate también ofrece más de cincuenta opciones de bares y restaurantes. Y
entre sus especialidades, el cordero patagónico –bajo en grasas por las grandes
distancias que recorre en busca de alimentos– es el plato vedette. Otro producto
típico de la zona es el choique o el ñandú petiso. Diana Gómez,
propietaria de Mi Viejo, la única parrilla que lo prepara –en empanadas o
a las brasas–, confirma su auge: “Este año levantamos cerca de un diez por
ciento sin embargo ,comparado a cuatro años atrás, subimos más del cien por cien
”.

INVERSIONES. A orillas del Lago Argentino aparecen las cabañas
que tomaron el estilo de la zona cordillerana. El censo de 2001 dijo que la
ciudad contaba con poco más de seis mil habitantes; cuatro años después, la
intendencia dice que la población creció más de tres veces, y supera los
dieciocho mil habitantes estables. Según el secretario de Obras Públicas
municipal, Alvaro Sánchez Noya, “para 2010 El Calafate superará cómodamente
los cuarenta mil habitantes
”.

La pequeña villa debió prepararse para enfrentar una demanda turística muy
grande, una de las causas del crecimiento demográfico. Durante el último año se
edificaron 87.000 metros cuadrados en viviendas; una cifra que asciende a
113.000 si se tienen en cuenta las construcciones hoteleras. Con los quince
hoteles proyectados, para septiembre del año próximo saltarán de las 4575 camas
de hoy a 5800. Desde 2001, la capacidad de alojamiento se incrementó en un 60
por ciento.
Según el empresario hotelero Alexis Simunovic, el crecimiento superlativo de la
ciudad obedece a tres factores que le cambiaron la vida a la región: “El uno
a uno
”, que provocó la oleada extranjera (el cincuenta por ciento de los
visitantes) e incrementó la oferta de trabajo; “la construcción del
aeropuerto
”, que facilitó el acceso desde la Capital; y “la asunción
Kirchner: todos quieren conocer la ciudad y la espectacular casa de descanso del
Presidente. Kirchner le dio a Calafate el empujón que faltaba
”, cuenta en la
puerta de su hostería Kalken.
Las autoridades municipales anuncian obras con fondos públicos para este año,
que rondan los 57 millones de pesos –durante 2004 la intendencia sólo invirtió 3
millones–, mientras que las privadas llegarían a 47 millones.
La villa ya no es la misma, atrás quedaron aquellas postales que comparaban a El
Calafate con el desierto patagónico…

Los hielos continentales patagónicos poseen una superficie de 17.000 kilómetros. El <i>Perito Moreno</i>, con sus 257 kilómetros cuadrados y sus 60 metros de altura sobre las aguas, es uno de 356 glaciares del <i>Parque Nacional</i>, declarado <i>Patrimonio Natural de la Humanidad</i><br />
por la <i>Unesco</i> en 1981.<br />

Los hielos continentales patagónicos poseen una superficie de 17.000 kilómetros. El Perito Moreno, con sus 257 kilómetros cuadrados y sus 60 metros de altura sobre las aguas, es uno de 356 glaciares del Parque Nacional, declarado Patrimonio Natural de la Humanidad
por la Unesco en 1981.

El mundo quiere apreciar la belleza del glaciar: este año ya recibió más de cien mil visitas.

El mundo quiere apreciar la belleza del glaciar: este año ya recibió más de cien mil visitas.

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