“Lo esencial para bajar de peso es combatir el ‘no puedo’” – GENTE Online
 

“Lo esencial para bajar de peso es combatir el ‘no puedo’”

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Por qué cuesta tanto bajar de peso y tan poco subir? Porque incorporar kilos es automático, inconsciente y rico. Y perder peso implica estar atento, observando, limitando, dejando cosas de lado… El adelgazamiento debe ser tan consciente, que parece que no pasa nunca el tiempo”, explica Máximo Ravenna (60), el médico psicoterapeuta que desde hace una década y media hizo adelgazar en su centro terapéutico a miles de pacientes, famosos y no famosos, claro.

Entre las celebrities que pasaron por su consultorio están nada menos que Susana Giménez, que llegó a perder 10 kilos, Georgina Barbarossa, que se mantiene en su peso desde hace una década, Daisy May Queen, Carlín Calvo, Benito Fernández, Diego Pérez, Jorge Czysterpiller, Miguel Angel Rodríguez, Martín Liberman, Carlos Rottemberg, y la lista sigue. Ahora acaba de publicar su tercer libro, La medida que adelgaza, un éxito en ventas apenas arrancó. “Con mi sistema para adelgazar, cualquier gordo puede llegar a ser flaco”, arriesga. ¿Qué novedades vamos a encontrar en su nueva obra?

El mismo lo cuenta: “Sigo avanzando con los conceptos respecto a la obesidad y al problema que este flagelo provoca en el mundo. Este libro representa una trilogía juntamente con Una delgada línea entre el exceso y la medida y La telaraña adictiva. Profundizo en la problemática múltiple que hoy vemos con el tema de la obesidad, con todos los elementos que intervienen, con este entorno que favorece el reengorde cuando uno adelgaza, el engorde de la gente que no era gorda… Las últimas cifras son alarmantes: estamos en un 60 por ciento de gente con sobrepeso u obesidad en la Argentina, algo así como 24 millones de casos. Hay más de 600.000 chicos gordos. En el plano internacional, existe un 75 por ciento de gordos en zonas de España como Andalucía, Sevilla, Granada, e incrementos de obesos en los Estados Unidos y Australia, que están al tope en las estadísticas”.

–¿Qué plantea en su nuevo trabajo?
–Este tercer libro es una necesidad de seguir avanzando, se refiere a medidas prácticas para resolver situaciones complicadas o a las que uno está más expuesto. Por otro lado, es una reiteración, ampliación o recordatorio de los conceptos anteriores, de los neurotransmisores que generan una verdadera adicción a la comida, una característica adictiva del habitante del mundo de hoy, cada vez más necesitasdo de elementos antiestrés, cables a tierra, estimulantes y sedantes. La comida es lo más a mano que la persona tiene, y se nota porque ha aumentado lo que se ingiere, como también lo hizo el alcoholismo en las mujeres. Hay una ingesta exagerada, se toman pastillas a granel, subió el consumo de las anfetaminas, del paco, de todo lo que es droga. En los adultos se toma más champagne y vino. Los jóvenes, arrasan con la cerveza.

–¿La gente engorda porque se abandona?
–Sucede que el gordo poco a poco se va olvidando de su cuerpo. Hace varios intentos y siempre fracasa. Cada vez hay más médicos trabajando en este tema porque cada vez es mayor la cantidad de obesos que hay.

–¿Qué respuestas va a encontrar el gordo en este libro?
–Tiene un muy lindo comienzo, como si fuera un menú, que habla de la entrada, el primer plato y termina con la adición, que son las cuentas que uno tiene que pagar por cómo se alimentó. Hago mucho hincapié en los grupos y el trabajo cotidiano. Cada vez más apelo a la responsabilidad, a no ser débil. Aquellos que tengan mayor capacidad de cuidado personal, equilibrio y actitud moderada, triunfan. Cuidado, porque hay mucha gente que engorda más por alcohol que por comida. El alcohol es un facilitador para comer más.

–¿Y cómo hace la gente para no sentir hambre y poder bajar de peso?
–A la obesidad se la considera cada vez más una enfermedad neurológica. Cuando el paciente logra separarse del exceso con nuestro sistema, usando una medida que le quita el hambre, se produce muy pronto un estado de saciedad. Es casi un milagro porque aquel que vivió casi toda la vida a dieta, sufriendo, va a poder sentir que come lo que le damos, no más. Las viandas, en porciones pequeñas son todo un logro para el paciente. Se alimenta a través de éstas y le alcanza. El individuo debe tener una buena supervisión médica, estar bien hidratado y tomar los minerales que se pierden, no por la dieta, sino porque al eliminar hidratos de carbono aparece ese torrente hídrico que se lleva por delante los minerales. Hay que tener bien compensado eso.

–¿Qué hacemos con el paciente al que le quitamos el exceso?
–Le damos un trabajo muy intensivo que es el del grupo, y lo reevaluamos permanentemente. Cuanto más está el gordo en los grupos, más aprende.

–¿Se aprende más por miedo o por responsabilidad?
–Por responsabilidad. Lo que hace bien en estos casos es, no tanto el énfasis de lo negativo, sino el refuerzo de lo positivo. El aire, el moverse, la estética, la autoestima, el logro, sobre todo esto último. Hay gente que no baja de peso y tiene un cuerpo esplendoroso, hay personas de mucha edad que logran sacarse muchos kilos, y eso los hace sentir muy bien.

–¿Los principales consejos que usted da por dónde pasan?
–Por todas las reglas prácticas de sentido común: cómo combatir el “no puedo”, las ideas erróneas, eso de que “en la menopausia no puedo bajar”, mitos, verdades, consejos prácticos para saber cómo manejarse en viajes, fiestas, situaciones imprevistas, cómo evitar tentarse ante la insistencia.

–¿Sigue siendo un opositor intransigente del by pass gástrico?
–Soy crítico del facilismo quirúrgico, porque a partir de la operación, comer, para el paciente, pasa a ser un castigo. Todo pasa a ser papilla y líquidos. Y si ingiere un trozo de carne, corre el riesgo de que le caiga demasiado pesado. El que se opera debe saber que nunca más va a ser la misma persona. Y además te aclaro: en mi centro terapéutico tengo alrededor de 80 personas que perdieron más de cien kilos. Ellos son un ejemplo de que se puede. No baja el que no quiere. “<i>Las últimas cifras son alarmantes: tenemos un 60 por ciento de sobrepeso u obesidad en la Argentina, algo así como 24 millones de casos. ¡Hay más de 600.000 chicos gordos!</i>”, explica Ravenna.

Las últimas cifras son alarmantes: tenemos un 60 por ciento de sobrepeso u obesidad en la Argentina, algo así como 24 millones de casos. ¡Hay más de 600.000 chicos gordos!”, explica Ravenna.

“<i>Este tercer libro es una necesidad de seguir avanzando: se refiere a medidas prácticas para resolver situaciones complicadas o donde uno está más expuesto. Por otro lado, es una ampliación de conceptos útiles para bajar de peso con rapidez</i>”.

Este tercer libro es una necesidad de seguir avanzando: se refiere a medidas prácticas para resolver situaciones complicadas o donde uno está más expuesto. Por otro lado, es una ampliación de conceptos útiles para bajar de peso con rapidez”.

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