La verdadera interna por el poder político – GENTE Online
 

La verdadera interna por el poder político

Corte de rutas. Copamiento de empresas y autopistas. Copamiento de
comisarías. Son los métodos del accionar piquetero, divididos claramente en dos
facciones. Por un lado los duros, la línea combativa liderada por Raúl Castells,
caudillo del Movimiento Independiente de Jubilados y Desocupados (MIJD). Por
otro los blandos, agrupados detrás de Luis D'Elía, jefe de la Federación de
Tierra y Vivienda
(FTV), nítidamente alineado con el oficialismo. Juntos,
duros y blandos, constituyen, sin dudas, un factor de poder cada vez más
creciente e inmanejable para la Casa Rosada. Si hasta los 90, los reclamos
sociales eran para el Gobierno sinónimo de sindicalismo, hoy ese espacio lo
ocupan los movimientos piqueteros. Y mientras éstos actúan cada vez más con el
fin de mostrar su fuerza política -fuera de la ley incluso, al atacar la
propiedad privada- se expande en la sociedad una sensación de anarquía a partir
de la inacción de las autoridades.

"No vamos a reprimir. Preferimos una estrategia de desgaste", repiten
desde la Casa Rosada. Paradójicamente, y en la última semana creció esta
sensación: lo que se percibe es que el Poder Ejecutivo no encuentra la forma de
manejar esta crisis. Y que tanto el Estado como la sociedad en general están
perdiendo la pulseada contra los nuevos métodos piqueteros. Y lo que es peor:
también se acrecienta la idea de que los líderes piqueteros no están al margen
de la interna por el poder mayor que juegan kirchneristas contra duhaldistas. En
ese contexto, los de D'Elía son calificados como fuerza de choque del
oficialismo, mientras que los de Castells aparecen vinculados a Duhalde. Pero
todos -duros y blandos- no quitan sus ojos de los Planes sociales que distribuye
el Gobierno. En el caso de D'Elía, son 75.000 Planes, es decir, 11.250.000 pesos
por mes. Por su parte, Castells hoy recibe siete mil, con lo que redondea
1.050.000 pesos cada treinta días. Y en total, los siete grupos piqueteros (dos
oficialistas y cinco opositores) reciben 162.940 Planes, que traducidos en pesos
representan la nada despreciable cifra de 24.441.000 pesos por mes. O cien
millones de dólares al año.

UNO Y OTRO.
La semana pasada, GENTE entrevistó por separado a Raúl Castells
y Luis D'Elía con un cuestionario común. En ese momento, hace apenas unos días,
la idea de verlos juntos era impensada. Esto es lo que dijeron.

-¿Qué significó Duhalde para el país?
Castells
: Parte de lo mismo que hemos visto a través de estos años. Además
de ser el responsable del gobierno cuando fueron asesinadas dos personas
hermosas como fueron Darío Santillán y Maximiliano Kosteki, el 26 de junio de
2002.
D'Elía: Manejó bien la transición.

-¿Y Kirchner?

Castells: La continuidad de Menem, De la Rúa y Duhalde con otro mensaje.
Repite el mismo modelo económico y la misma orientación política.
D'Elía: El mejor Presidente desde el advenimiento de la democracia.

-¿Y cómo calificaría su gestión?
Castells:
Mala. La ilusión y esperanza que generó, catorce meses después se
transformó en desesperanza y desilusión.
D'Elía: Es un gobierno con un Presidente de un enorme coraje cívico y
político; hay que ayudarlo a construir una nueva coalición en la Argentina.

-¿Qué le sugiere Luis D'Elía?
Castells:
Parte de lo que es la dirigencia sindical corrupta en este país. Y
la concepción de la clase política con los mismos razonamientos que los
mercenarios: "Me voy con el que ponga plata".

-¿Qué le sugiere Raúl Castells?
D'Elía:
Por lo menos, es un equivocado.

-¿Cuándo se van a terminar los piquetes?
Castells:
La lucha no se va a terminar nunca. Y los piquetes son parte de la
lucha de nuestro pueblo. El día que los desocupados vuelvan a trabajar en las
fábricas, habrá piquetes de huelga para garantizar las jornadas de paro.
D'Elía: Cuando se acabe la pobreza. Hablo de una división de la renta
casi 50 y 50. Yo quisiera que fuera lo más rápido posible. Es más, nosotros no
estamos haciendo piquetes.

-Primero cortaron las rutas, después coparon empresas privadas y comisarías…
¿Hasta dónde piensan llegar?
Castells:
Nuestra lucha se da en todas las instancias en las que tiene que
participar el pueblo. ¿Cuál es nuestro límite? No agredir físicamente a nadie,
no destruir nada, poder hacer todas las movilizaciones a partir de la
participación popular, y respetar la integridad física de los otros, así sea
gente que no queremos en absoluto.
D'Elía: Yo creo que hoy los piquetes deberían darle el paso a la cultura
del trabajo. Tenemos un Gobierno que dialoga y no reprime, y que pone 7.100
millones de pesos en 40 programas sociales. Castells tiene el mismo convenio que
yo de vivienda; el problema es que no lo ejecuta.

-En la calle se percibe que están cada vez más lejos de la gente…
Castells:
Diferenciemos: hay sectores medios o altos que no concuerdan con
lo que decimos, pero en el sector más empobrecido tenemos cada vez más apoyo
popular.
D'Elía: Los que siguen haciendo acciones que los enfrentan con el resto
de la clase trabajadora y media están cada vez más aislados. Nosotros no; la
gente sabe diferenciar.

-¿Cuál es su referente político histórico?
Castells:
Moreno, Belgrano, Güemes, San Martín, el Che y también el respeto
por Evita.
D'Elía: Varios. Yo creo que los grandes referentes macro históricos, con
sus errores y contradicciones, son Evita y el Che.

JUNTOS PERO SEPARADOS. Dadas estas notorias diferencias, hasta el
domingo, una foto juntos parecía imposible. Sin embargo, ahí estaban Raúl
Castells y Luis D'Elía, marchando del brazo en el cementerio de la Chacarita, en
el entierro de Martín "El Oso" Cisneros, de 43 años.
Este último era uno de los principales referentes en la Capital Federal de la
FTV liderada por D'Elía. A las 22.15 del viernes -justo en la víspera de la
marcha organizada para recordar los crímenes de Kosteki y Santillán-, fue
asesinado brutalmente de siete disparos en su casa de Necochea al 200, en La
Boca. En un principio, por el lado del Gobierno, la investigación apuntaba a
esclarecer lo que calificaron simplemente como "un caso policial".
D'Elía, en cambio, no dudó en catalogarlo como un "asesinato político". "No
hubo ni un robo ni una pelea. Fue un asesinato mafioso para intentar quebrar
nuestra relación con Kirchner y obligarnos a pararnos en la oposición", decía.
Pocas horas después llegaba más lejos en su acusación: "Esto fue obra de la
mafia de Duhalde".

La ira de los suyos aumentó la escalada de violencia. Furioso con el accionar
policial, el líder piquetero, acompañado por unos cien militantes y vecinos,
tomó ilegalmente durante siete horas la Comisaría 24ª, desde la madrugada hasta
el mediodía del sábado. Cien militantes enfurecidos que echaron a los policías y
que podrían haber hecho suyas las armas que allí estaban.

El copamiento graficó, al mismo tiempo, la incapacidad gubernamental para
dominar la situación. El Secretario de Justicia, José María Campagnoli, y el de
Provincia, Rafael Follonier, se dirigieron a la Comisaría 24ª con el objetivo de
controlar una situación claramente desbordada y fuera de la ley. Cuando
llegaron, el copamiento era un hecho y terminaron participando de la escena como
testigos pasivos. Todo un símbolo.

A las pocas horas quedaba detenido Juan Carlos Duarte -"un dealer de droga
que actúa en complicidad con la Comisaría 24ª
", según D'Elía-, acusado de
ser el autor material del asesinato. Duarte tenía dos causas en la Justicia y es
un personaje conocido de la FTV. Hombres de D'Elía lo acusaron de haber robado
la casa de uno de sus militantes y el comedor Los Pibes, fundado por el propio
Cisneros y otros vecinos en 1995.

¿UN NUEVO ESCENARIO? Después de aquella escena protagonizada por ambos
líderes piqueteros en el último adiós a Cisneros, surge una pregunta. ¿Cabe
esperar, a partir de aquí, un accionar conjunto entre sectores blandos y duros?
"No, en ese sentido hay que aclarar que nosotros y D'Elía tenemos una mirada
opuesta a la de la acción del Gobierno, y en consecuencia seguiremos actuando
cada uno por caminos diferentes
", responde Castells. "Lo que sí habrá,
por una cuestión de solidaridad con un dirigente caído, es nuestra adhesión a la
marcha de repudio y castigo a los culpables, y pedido de justicia por el
asesinato de Cisneros. Para eso nos vamos a reunir todos los piqueteros, el
próximo viernes en una marcha en La Boca."

Una vez más, Buenos Aires y las principales ciudades del país estarán
paralizadas por cortes y protestas piqueteras. Veinte, treinta o cuarenta mil
personas se adueñarán de las calles. Mientras tanto, millones de ciudadanos
ajenos a internas y que sólo pretenden trabajar y estudiar, por enésima ocasión
verán avasallados sus derechos, sin que nadie -aparentemente- piense en ellos.

Luis D'Elía y Raúl Castells juntos, el pasado domingo, en la Chacarita, en el entierro de Martín Cisneros. Sin embargo, Castells aclaró que fue por solidaridad". Con ellos, entre otros, los diputados Miguel Bonasso y Ariel Basteiro.">

Luis D'Elía y Raúl Castells juntos, el pasado domingo, en la Chacarita, en el entierro de Martín Cisneros. Sin embargo, Castells aclaró que fue por "solidaridad". Con ellos, entre otros, los diputados Miguel Bonasso y Ariel Basteiro.

Los piquetes no se van a terminar nunca. Son parte de la lucha popular.
Y cuando los desocupados vuelvan a las fábricas, habrá piquetes de huelga"
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"Los piquetes no se van a terminar nunca. Son parte de la lucha popular.
Y cuando los desocupados vuelvan a las fábricas, habrá piquetes de huelga
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