«Hubiera elegido a Máxima antes que la corona» – GENTE Online
 

"Hubiera elegido a Máxima antes que la corona"

"Nunca tuve que elegir. No obstante, hice una petición de matrimonio incondicional", dijo el príncipe Willem Alexander de Holanda.

-¿Entonces, la coronación no es algo sagrado?

-Hubiera elegido a Máxima antes que la corona.

Semejante declaración de amor empalidece cualquier novela rosa. Habría que remontarse a Eduardo VIII de Inglaterra y Wallis Simpson para asemejar el romanticismo que encerró esa frase. Claro, esta vez las palabras no fueron puestas a prueba y Willem no tendrá que abdicar como sí lo hizo el duque de Windsor. Pero la posibilidad de tener que optar entre su matrimonio con Máxima y ser rey en caso de que el Parlamento le negara la autorización para la boda (trámite ineludible para cualquier noble) tenía, para Willem, un clarísimo resultado. Así se los hizo saber al mundo y a su pueblo en una entrevista para la cadena
NOS de la tevé holandesa, que llevó adelante la periodista Maartje van Weger en Hilversum. El 2 de febrero, día del sí, se acerca, y el muchacho, en pocas palabras, arrojó una ligera advertencia al rígido protocolo real: "Me enamoré de esta Máxima: espontánea, interesante y simpática. No siempre fue ni será fácil, pero espero que siga siendo la misma persona que es ahora". La posta pareció tomarla Máxima, que tiene su carácter: "Soy latina y seguiré siendo latina en lo que respecta a algunas cosas de mi cultura. Bailo, canto y seguiré bailando... y seguiré cantando".

-¿Y cómo baila Willem?

-Siempre trato de animarlo. Pero tiene las caderas un poco rígidas.

En el país bajo dicen que la entrevista, la última que darán antes de la ceremonia, fue una gentileza del primer ministro Kok, quien dio el okay para que la pareja se explayara. En aquel país, la familia real no puede ser procesada por ningún delito, pero el gobierno es responsable por sus actos y cada declaración pública debe ser autorizada por el poder político.

Willem continuó con voz firme, algo inusual, ya que en público los nervios le cierran la garganta. Pero Máxima parece darle confianza. "No tenía seguridad en absoluto de la autorización. Y no la hubiera tenido con nadie, no importa con quién te cases". Máxima completó: "Eramos conscientes de la situación, e intentamos hacer todo bien".

Otro tramo de la charla giró en torno a la ceremonia. "Aunque naturalmente es una boda pública, que tiene mucho interés para los medios de comunicación, queremos que sea íntima en la medida de lo posible", dijo Máxima. "No es un reality-show. Es nuestra boda y es mi
muje
r", señaló él. "Que tanta gente vea la ceremonia me resulta muy difícil. A veces le digo a Alex: vámonos a Las Vegas a casarnos allí. De todos modos, cuando estemos en la iglesia, será nuestro día. Creo que no veré a nadie más que a Alexander", terminó ella.

por Hugo Martin y Alejandro Sangenis
informes: Federico Fahsbender y Cynthia De Simone
fotos: Revista Privé, Fotonoticias y Diego García
Máxima y Willem, divertidos con el regalo de los orfebres holandeses que, por ahora, no usará. Es de oro, con granates y brillantes.

Máxima y Willem, divertidos con el regalo de los orfebres holandeses que, por ahora, no usará. Es de oro, con granates y brillantes.

La actividad del futuro matrimonio es incesante. Aquí, al ingresar al teatro <i>The Hague</i>, donde presenciaron una función de Lucent, una compañía de ballet holandesa.

La actividad del futuro matrimonio es incesante. Aquí, al ingresar al teatro The Hague, donde presenciaron una función de Lucent, una compañía de ballet holandesa.

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