El fastuoso casamiento del cuñado del ministro De Vido y la conejita de Playboy – GENTE Online
 

El fastuoso casamiento del cuñado del ministro De Vido y la conejita de Playboy

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Qué tienen los habanos que los hacen sentir qué? ¿Qué tienen las plumas que
las hacen sentir cómo? En la noche del salón Tattersall, los hombres fuman
habanos como en una película de un imitador de Coppola mientras los centros de
mesa (los 28 centros de las 28 mesas dispuestas en el salón) se elevan con unas
plumas rosadas que no le hubieran quedado mal al armazón de Nélida Roca. Pero
no, estaban en las mesas, en sus centros, altas las plumas y apenas vacilantes
en la poca brisa de la noche cálida. ¿Y por qué una novia decide decorar su
fiesta de casamiento con 200 plumas recicladas del carnaval de Gualeguaychú? La
misma novia lo explica: "Porque quería sentirme como en el Moulin Rouge".
Entonces, Celina Rucci (28 años, conejita, Miss Playboy Argentina y
vedette
de la Peluquería de Don Mateo) y Claudio Minnicelli (40 años,
El mono para los amigos, empresario de medios santacruceño y cuñado de Julio
Miguel De Vido, el ministro más polémico y misterioso del gobierno de Kirchner)
se dieron el sí para siempre, con amor, ay, mucho amor, y las plumas que
bailaban sobre las mesas.

MAL DE AUSENCIAS. Se casaba su cuñado, podría haber ido el señor
ministro de Planificación Federal. Y a su esposa, titular de la SIGEN, se le
casaba el hermano. También se podría haber acercado la señora. Pero los De Vido
no fueron: ni a la fiesta, ni a la iglesia, ni al civil. Julio De Vido está en
juicio con Elisa Carrió, que lo acusó de ser "el cajero del Presidente",
en palabras textuales de la líder del ARI. Además, De Vido fue el nombre que
mencionó Julio Nudler en su nota que disparó la tormenta de censura oficial en
el diario Página/12. Tal vez sean demasiados frentes abiertos como para
aparecer bailando ¡pe pe pe! en una fiesta con sushi, champagne y vino
Felipe Rutini de 85 pesos la botella, mientras Silvina Luna mueve todo lo que
tiene para mover al ritmo de "se la llevó, el tiburón/el tiburón…"

A las tres de la tarde, Celina caminó desde el departamento que comparte con
su marido en Recoleta hasta la habitación 306 del hotel Four Seasons,
donde se vistió, blanca y radiante, de novia. Se dio cuenta a tiempo de que
había dejado su casa con la alianza aún en su anular izquierdo, la alianza que
su novio debería colocarle en un rato, cuando volvieran a verse las caras, ya en
el altar de la Iglesia de Guadalupe. Pero Celina, conejita y vedette,
tiene asistente personal, Paulo, que corrió y corrió con un anillo en la mano
hasta que se encontró con el novio. Celina, para relajar, abrió la primera
botella de champagne del día: para alguna gente el champagne tiene eso, como que
te relaja.

Dos modistos, un asistente de prensa, una asistente del asistente de prensa,
una manicura, un peluquero top, una maquilladora, su mamá, su nona… Entre
todos hacían unos quince celulares, los quince abiertos y con buena señal, los
quince sonando a la vez en el cuarto del Four Seasons, llenado el aire
con la maldición de los ringtones. A las siete, Celina ya estaba
perfectamente dentro de sus 400 metros de tul, con 4500 cristales de Swarovski
bordados en la tela y siete metros de cola de seda natural. "El año que viene
voy a hacer campañas sociales, voy a luchar contra la bulimia y la anorexia
",
dice Celina y cambia de tema: "Este vestido está inspirado en el mar, me
quería ver como una sirenita
".

Llegó a las 20. A las 20:45, ya era, a los ojos de Dios Padre, la señora
esposa de Claudio El mono Minnicelli. Enseguida, la vedette y el empresario se
subieron a una limousina blanca de nueve metros muy parecida a la que los
raperos con collares de oro usan en sus videos MTV, o en la que suele
desplazarse Charly García a sus shows. Adentro, la limo tenía tele y barcito, y
habrán tomado champagne, y habrán visto la tele, pero no La peluquería…
porque los sábados no la dan.

AY QUE BUENA ESTA LA FIESTA MAMA. La limo con sus nueve metros de
carrocería blanca llegó a las nueve en punto y la puerta de rejas negras,
entrada del salón Tattersall, en Palermo, se abrió de par en par. No había
invitados aún, y los novios -ella con los 4500 cristalitos destellándole encima,
él con su smokin de Matices y corbatón de seda-, se metieron en el salón a
esperar los 250 que irían a llegar. Afuera, en los jardines, junto a los futones
y las velas, un mozo vestido de jeque pero sin camello ofrecía kepe y hummus en
la mesa árabe. En la japonesa, una moza le ponía empeño a su kimono mientras
ofrecía salmón marinado y sushi. La mesa brasileña tenía una chica con frutas en
la cabeza y, la argentina, un gaucho con facón afilado junto a los humeantes
choris.
Para las diez, el jardín estaba rebosante de famosos: Rolo Puente; Toti
Ciliberto y su habano; Ximena Capristo y su novio Gran Hermano; Silvina
Luna; las mellizas Victoria y Soledad Rodríguez (Las Petardo, para los
íntimos) que Andrés Calamaro supo homenajear en un tema; el rosarigasino de
La Peluquería de Don Mateo
, entre otros.
A las 23, la persiana metálica se levantó y todos quedamos de frente a las
mesas, las plumas en las mesas, la pista con más plumas (pero éstas con
brillantina) y cincuenta bolas de espejos. Va de vuelta: cincuenta bolas de
espejos, las cincuenta girando sobre su eje en el centro alto del salón, lentas,
luminosas.

En los platos (porque el keppe, los choris y el sushi eran apenas una
entradita) iban a llegar unas brochettes de carne en salsa BBQ y luego el helado
y antes los crêpes, todo mientras las damas y los caballeros entraban y salían
de la pista.

En el principio fueron los violines con violinistas de blanco que hicieron
sonar el vals tan romántico y, tan románticos ellos, los novios bailaron hasta
terminar en un beso largo y aplaudido por las mesas que los rodeaban. Ellos
agradecieron como dos artistas agradecen desde el escenario. Los aplausos
siguieron un rato.

LOVE STORY. Claudio El mono Minnicelli venía de años resbalosos. En
1990 estuvo 40 días detenido en una causa por tráfico de estupefacientes, en la
que fue finalmente sobreseído. Hace unos meses, su empresa, Canal 2
producciones, se presentó en convocatoria de acreedores. Pero a Celina Rucci le
importó poco. "Yo sé muy bien cómo puede dañarte la política. Mi papá es un
desaparecido de la dictadura y a mi tío lo asesinaron también por cuestiones
políticas
", dice Celina. Su tío fue José Ignacio Rucci, el histórico líder
de la CGT en los convulsionados 70.

Se conocieron viendo teatro de revistas. ¿Una de Artaza? ¿Una de Corona?
Celina no lo recuerda, pero sí lleva en la memoria lo que vino después: "Me
enamoré de Claudio cuando vi cómo trataba a mi hijo Uciel. Era tan dulce, tan
padre, que ahí lo elegí como el hombre de mi vida
".

Los dos últimos años fueron de plena convivencia, fueron los años en que
Celina se convirtió en Miss Playboy argentina primero, y en vedette
después. Gerardo Sofovich la vio en un casino de Punta del Este y le ofreció un
lugar en su Peluquería…, y más tarde en el teatro.

No hay luna de miel porque el trabajo no hace lugar. Es decir, el trabajo de
ella, la tele, los escenarios, las fotos, esas cosas.

A las 6:40 de la madrugada no quedaban ni Rolo Puente, ni Toti Ciliberto ni
su habano, ni novio, ni novia, ni sus hijos. A las plumas, las cincuenta bolas,
el cotillón, de pronto, se los devoró el día. Fin de fiesta, ¡y qué fiesta!

por Alejandro Seselovsky y Pablo Procopio
fotos: Maximiliano Vernazza y Walter Papasodaro
peinó: Miguel Romano. Maquilló: Claudia Elizalde
Agradecemos a: Diego Moyano y Damián Pittaluga, Tito de Matices, Mimí Simonetta,
Gloria César ambientaciones, Paula Bianca, Francisco de Vivian Cavenagh
Estuvieron un año de novios y dos años conviviendo. El empresario tiene dos hijos y es divorciado. Ella es Licenciada en Comunicación, conejita de <i>Playboy</i> y madre de un hijo de nueve años. Soñamos con tener una nena, pero más adelante", dijo Celina.">

Estuvieron un año de novios y dos años conviviendo. El empresario tiene dos hijos y es divorciado. Ella es Licenciada en Comunicación, conejita de Playboy y madre de un hijo de nueve años. "Soñamos con tener una nena, pero más adelante", dijo Celina.

El vestido de novia fue realizado por los vestuaristas Claudio Moyano & Damián Pittaluga, quienes usaron para el diseño 4500 cristales bordados, 400 metros de tul y una cola de seda de 7 metros. Minnicelli usó un smokin de <i>Matices</i>.

El vestido de novia fue realizado por los vestuaristas Claudio Moyano & Damián Pittaluga, quienes usaron para el diseño 4500 cristales bordados, 400 metros de tul y una cola de seda de 7 metros. Minnicelli usó un smokin de Matices.

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