El dolor de esta nena conmueve y avergüenza – GENTE Online
 

El dolor de esta nena conmueve y avergüenza

San Miguel de Tucumán, República Argentina. El Barrio ATE emerge sobre un prolijo trazado de calles de tierra. Son unas cuantas casas de material sin revoque junto a otras improvisadas con chapas y cartones. Sus habitantes se reconocen "gente de trabajo", pero viven anulados por el desempleo. Fuera del sistema. El tendido de gas brilla por su ausencia y promueve el uso de cocinas de leña. Hay parajes más miserables en el país, por supuesto.

Juan Flores tiene 34 años y se dice "un profesional de la changa". Su ocupación actual es de mozo. "Sólo de lunes a viernes. Y siempre y cuando no llueva…", se lamenta. Es padre de ocho hijos -"Joan (15), Ruth (13), Francisco (10), Andrea (9), Bárbara (8), Lucía (4) y Franco y Alvaro (1)", enumera Flores de corrido- y en sus jornadas más productivas consigue alzarse con una paga de cuatro pesos diarios. "Acá, la lucha para parar la olla es cosa de todos los días -asegura-. Al principio teníamos mucha comida, pero después empezó a faltar el trabajo y la situación se agravó cada vez más. Yo creía que iba a tener la suerte de trabajar pronto, pero ni Bárbara ni Ruth me aguantaron. Se me terminaron desmayando…".

La casa de Juan Flores ocupa el lote 30 de la manzana 6 aquí en el Barrio ATE. Son cuatro ambientes aunque tan sólo uno cuenta con techo, puerta y ventanas. "Como usted puede ver, la casa me quedó a medio hacer y hoy todos en la familia nos tenemos que dar vuelta en esta sola pieza, que hace de dormitorio y comedor al mismo tiempo".

Bárbara juega en la calle. Sola, con su imaginación. "No tengo ninguna muñeca, pero con tantos hermanos es fácil jugar a la mamá", dirá luego. Ahora la nena que alcanzó una triste fama por confesar con toda su inocencia su hambre cotidiana ante una cámara de televisión, enfrenta el grabador y se presenta: "Soy Bárbara Flores, tengo 7 años, soy la quinta entre ocho hermanos y voy a segundo grado en la Escuela Nº 248 Luis F. Nougués", dice sin renovar el aliento. "¡Ah! -retoma inmediatamente-, todavía no sé qué voy a ser cuando sea grande…". Su mundo apenas se extiende quince cuadras más allá de casa, la distancia exacta que cada día camina para llegar al colegio. Y no conoce más. Durante la entrevista, preguntará sin pudores: "¿Qué es un cine, señor?". Inmediatamente después sonreirá y su rostro -marcado sobre nariz y pómulos- evidenciará los rasgos del hambre. Luego dirá: "En casa las cosas empeoraron cuando papá dejó de trabajar todos los días y empezamos a comer salt
eado
".]

El martes 16 de abril, Bárbara se desmayó en medio de su aula. Llevaba entonces más de 24 horas sin alimentarse y su cuerpo, ya sin fuerzas, fue vencido por el hambre. Minutos después, fue su hermana Ruth quien se desplomó en clase por idénticos motivos. El caso pronto llegó a la televisión y conmovió al país. Sentada en su pupitre, Bárbara se disculpó ante la cronista: "No puedo estar parada porque me duele el estómago del hambre, porque mi mamá no tiene para hacernos el mate cocido y en la escuela ya no nos dan", dijo entre lágrimas. Desde la pantalla de América, en el programa Detrás de las noticias, la realidad se presentó como una trompada brutal ante los televidentes.

El martes 16 de abril, Bárbara se desplomó en clase. Entonces, llevaba más de 24 horas sin probar bocado. Su historia hizo eco en la televisión y conmovió al país.  A casi todo el país…

El martes 16 de abril, Bárbara se desplomó en clase. Entonces, llevaba más de 24 horas sin probar bocado. Su historia hizo eco en la televisión y conmovió al país. A casi todo el país…

Juan, Carmen y sus ocho hijos frente a la casa del Barrio ATE que jamás pudieron terminar de construir. Hoy, todos viven en un único ambiente.

Juan, Carmen y sus ocho hijos frente a la casa del Barrio ATE que jamás pudieron terminar de construir. Hoy, todos viven en un único ambiente.

Comentarios

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig