“El campo nunca vivió un conflicto de esta magnitud” – GENTE Online
 

“El campo nunca vivió un conflicto de esta magnitud”

Nadie –ni el más optimista– avizora una salida a este conflicto que ya ronda los dos meses. ¿Realmente importa? La protesta, con más de 400 cortes de ruta, duró veinte días. Después, las partes acordaron un mes de tregua para buscar, en conjunto, una solución. No parecían muy apurados: se reunieron por primera vez el décimo día. Cuando estaba por vencer el plazo, los dirigentes ruralistas concluyeron: “Sólo perdimos el tiempo”. Pero el Gobierno pidió una prórroga de cinco días más. Y le fue concedida. Después, un día más.

Pero el martes 6 de mayo, tras la última reunión, comenzó a gestarse un cortocircuito. En la puerta de la Secretaría de Agricultura, los presidentes de las cuatro entidades rurales anunciaron que habían alcanzado un principio de acuerdo. Pactaron colaborar con las autoridades nacionales en la elaboración de un plan agrícola-ganadero para el proyecto Argentina del Bicentenario que propone el Gobierno. A cambio, al día siguiente, discutirían las polémicas retenciones. Dicen que la forma en que comunicaron los logros conseguidos fue calificada como “irritante” en las oficinas de Néstor Kirchner, en Puerto Madero. Conclusión lógica: “Si el campo aparece victorioso, el Gobierno queda como derrotado”. Inadmisible. Entonces el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, salió al cruce para negar cualquier acuerdo. Y el campo volvió a la ruta. Confesión oficialista y anónima: “Si damos el brazo a torcer con las retenciones, perdemos autoridad. Y pronto nos van a caer encima las petroleras, los supermercadistas…”.

El horizonte es negro. Los dirigentes rurales no encuentran interlocutores. No le reconocen autoridad a ninguno de los funcionarios que se sentaron en la mesa de debate. “El secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, es un pinche de cuarta”, dijo Eduardo Buzzi, presidente de Federación Agraria Argentina, en entrevista con GENTE. En tanto, lo que piensan de Guillermo Moreno, secretario de Comercio Interior, es irreproducible. Y entre tantas idas y vueltas el jefe de Gabinete perdió su respeto. Dicen, ya en voz alta aunque lejos de los micrófonos, que la llave del conflicto la tiene el presidente electo del Partido Justicialista, Néstor Kirchner.

LA SOCIEDAD RURAL TIENE LA PALABRA. Domingo 11 de mayo: hoy se cumplen dos meses desde el anuncio del aumento en las retenciones (que se volvieron móviles). El campo sigue en la ruta, pero cambió la forma de su protesta. Ahora la manifestación se expresa de forma pacífica, a orillas del asfalto. Los veinte días de paro dejaron una brutal enseñanza: con los cortes y el desabastecimiento, el reclamo nunca conseguiría eco en las grandes ciudades. Para Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina, el apoyo de toda la población es fundamental: “Porque la protesta superó al campo. Ya no es una discusión entre productores y Gobierno. Ahora están las provincias, autoridades y vecinos, que ven cómo se llevan su producción y no les dan nada a cambio”, dice.
El nuevo método de protesta incluye, además, la férrea determinación de no enviar granos al exterior. Frenando las exportaciones pretenden generar pánico en la Casa Rosada: “Sin exportaciones no hay retenciones. Sin retenciones no hay caja. Y sin caja se acaba el poder del Gobierno”. La técnica es menos antipática, pero sus consecuencias a largo plazo pueden ser catastróficas. Peores que los cortes y el desabastecimiento. Además, ¿alcanzará para torcer el brazo de la Presidenta? ¿Cuánto tiempo pueden estar los productores sin vender sus granos?

Hace minutos, junto a productores y vecinos de Chascomús, Luciano Miguens participó de una misa en el Kilómetro 121 de la Ruta 2. Ahora, después de comulgar y ofrecer un breve discurso a la multitud, habla con GENTE.

–En su arenga repitió, varias veces, la expresión “éramos optimistas”. ¿Acaso perdió la esperanza de alcanzar una salida a este conflicto?
–Si estamos en la ruta es porque todavía buscamos una solución al problema. Nuestro optimismo estaba basado en la justicia del reclamo y la adhesión de la gente. Porque es un reclamo del país. Y es un gran error del Gobierno no atender este clamor popular. Evidentemente, para ellos no somos prioridad. Dicen que rechazamos las retenciones, pero nos quejamos porque teníamos una alícuota elevada y, de forma arbitraria, nos la aumentan nueve puntos más. ¡Los productores de soja le dan la mitad de su trabajo al Estado! ¿Qué clase de agradecimiento es éste para el sector que sacó al país de la última crisis? Lamentablemente, perdimos mucho tiempo de diálogo. Un mes de mesas técnicas y políticas que no dieron resultado. En todo este tiempo no conseguimos absolutamente nada. Por todo esto digo que ya no somos tan optimistas.

–¿Considera que el Gobierno tiene voluntad conciliadora?
–Creía que tenían verdadera intención de arreglar las cosas, pero negaron los acuerdos que habíamos alcanzado.

–¿Es cierto que entre los acuerdos que el Gobierno niega estaría también la discusión de las retenciones?
–El martes 6 acordamos con el Gobierno un día más de prórroga. Nos dijeron que al día siguiente íbamos a discutir las retenciones. En realidad, lo íbamos a hacer ese día, pero quisieron postergarlo. Y esa misma tarde el jefe de Gabinete salió por todos los medios diciendo que nunca se habían comprometido a discutir las retenciones. Ahí se suspendió la reunión y volvimos al paro.

–¿Le preocupa el nivel de violencia que tomó la discusión, con la Presidenta gritándoles “yo tengo aguante” por televisión?
–Claro que preocupa. El accionar del campo fue un verdadero ejemplo: durante los 20 días de protesta mantuvimos la paz, sin caer en provocaciones. Después respetamos la tregua, extendimos los plazos… Nosotros tuvimos una actitud conciliadora, mientras que el anterior ministro de Economía no nos quiso atender durante los cuatro meses que estuvo en el Gobierno.

–La renuncia de Martín Lousteau parecía abrir el camino hacia una solución consensuada…
–Su salida fue un reconocimiento a nuestro reclamo. Dijeron que él fue el ideólogo de las retenciones móviles, que se equivocó con las medidas que tomó y se tuvo que ir.

–Su presidencia en la Sociedad Rural Argentina está llegando al final. ¿Se da cuenta de que quizá en el futuro se lo recuerde como “el presidente piquetero”?
–(Ríe) Así, protestando en la ruta, escapo a los cánones convencionales. La Rural siempre tuvo una posición dialoguista, priorizando la propuesta sobre la protesta. En la época de Carlos Menem participamos en paros, pero nunca tuvimos un conflicto de esta magnitud. Ni hubo un presidente de la Rural obligado a hablar desde las tribunas. Las bases siempre les reclamaron a las cuatro entidades del campo por su pasividad. Acá demostramos que, a pesar de tener diferencias ideológicas, estamos unidas en la búsqueda de un objetivo superador.

–¿Es cierto que desde el Gobierno los quisieron dividir?
–Más de una vez, Ofreciéndole cosas a algunas entidades… Pero nunca pudieron quebrar el bloque que conformamos.

–En un momento pareció que Coninagro se cortaba sola, cuando expresó que el acuerdo podría estar próximo.
–Es cierto, pero de inmediato sus autoridades nos dijeron que seguían en la Comisión de Enlace. Además, la entidad que pretenda apartarse del eje va a tener que fundamentar muy bien su postura: las bases no le van a permitir fácilmente que arregle sola con el Gobierno.

“Desde La Rural hicimos paros, sobre todo en tiempos de Menem. Pero ninguno fue tan importante como éste”. Miguens dixit.

“Desde La Rural hicimos paros, sobre todo en tiempos de Menem. Pero ninguno fue tan importante como éste”. Miguens dixit.

Ya no hay cortes de ruta. Algunos camiones son demorados por los productores, pero al rato pueden seguir circulando. A partir del domingo 11, en Buenos Aires volvieron a sonar las cacerolas. A la vera del kilómetro 120 de la Ruta 2, Chascomús, se celebró una misa para apoyar el reclamo rural. Y en la Panamericana, los tractores marcaron nuevamente el paso.

Ya no hay cortes de ruta. Algunos camiones son demorados por los productores, pero al rato pueden seguir circulando. A partir del domingo 11, en Buenos Aires volvieron a sonar las cacerolas. A la vera del kilómetro 120 de la Ruta 2, Chascomús, se celebró una misa para apoyar el reclamo rural. Y en la Panamericana, los tractores marcaron nuevamente el paso.

“El martes 6 pactamos con el Gobierno un día más de prórroga. Nos dijeron que al día siguiente íbamos a discutir las retenciones. Pero esa tarde, Alberto Fernández salió por todos los medios negando los acuerdos”

“El martes 6 pactamos con el Gobierno un día más de prórroga. Nos dijeron que al día siguiente íbamos a discutir las retenciones. Pero esa tarde, Alberto Fernández salió por todos los medios negando los acuerdos”

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