A mí me sigue la gente porque le llego al corazón", repetía. Y él entregaba su corazón en cada show. Por la pasión con la que vivió, por el recuerdo que dejó, este homenaje para un ídolo que a los 27 años el destino transformó en leyenda." /> Cómo olvidarlo – GENTE Online
 

Cómo olvidarlo

Hace dos años, el Potro cordobés se fue, se apagó, así como llegó. A puro galope cuartetero, lleno de pasión. Pleno de esa cosa de cinco letras que se lleva en el corazón y se conoce como deseo. E
n el escenario, una hoguera. "¿Quién canta con tanto sentimiento como yo?", arrojó una vez sin escuchar respuesta, antes de convertirse en un mártir para su gente, como lo fue Gardel, como lo fue el Negro Olmedo. 

A los 27 años, hace tan sólo dos, se volvió inmortal, ascendiendo a los cielos desde ese trágico pedazo de asfalto en el kilómetro 24,5 de la Autopista Buenos Aires-La Plata. El destino le puso un alto a la alegría, a la voz. Hay quienes sostienen, crueles como veraces, que cuando los hombres mueren, nacen las leyendas.

"Charly García dijo -alardeaba el Potro- que yo iba a durar tres meses", y por esas cosas de la vida, se hizo eternidad.

Torbellino de tatuajes, pelo teñido y cadenas de oro, se definía así: "Soy espontáneo al mango. El mismo chabón bravo cuando canto, cuando como y cuando hago el amor". Y amores no le faltaron a Rodrigo: su fallecido padre, Eduardo; su peculiar madre, Beatriz; su última pareja, Alejandra Romero; su manager, José Luis Gozalo; Patricia Pacheco, la mujer que le dio a Ramiro, su único hijo. Y el amor de todos los argentinos, desde Ushuaia hasta La Quiaca, desde Villa Caraza hasta San Isidro.

¿Quién puede negar no haberse entregado a ese ritmo inclemente? Supo decir: "Los afectos son mi cable a tierra". Y tuvo uno más que especial: Diego Armando Maradona. Rodrigo conoció, poco antes de morir, al mito en Cuba: "Diego, estoy cumpliendo mi sueño de pibe", dijo Rodrigo. Y retrucó el Diez: "El sueño es mío, Ro".

Puro ángel y pura fuerza. Rodrigo se definía así: Soy espontáneo al mango. El mismo chabón bravo cuando canto, cuando como y cuando hago el amor".">

Puro ángel y pura fuerza. Rodrigo se definía así: "Soy espontáneo al mango. El mismo chabón bravo cuando canto, cuando como y cuando hago el amor".

El Potro en el <i>Luna Park</i>, donde, a lo largo de 13 shows, se respiró cuarteto. ¿Quién canta con tanto sentimiento como yo?", arrojó desde el escenario, y la respuesta fue el aullido de diez mil fans.">

El Potro en el Luna Park, donde, a lo largo de 13 shows, se respiró cuarteto. "¿Quién canta con tanto sentimiento como yo?", arrojó desde el escenario, y la respuesta fue el aullido de diez mil fans.

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