«Cambié. Hoy me siento mucho más hombre» – GENTE Online
 

"Cambié. Hoy me siento mucho más hombre"

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-Emanuel… Perdón, ¿te podemos seguir diciendo Emanuel?
-Y… sí, pero
considerando que a partir de ahora mi nombre artístico es Ortega…

-¿Y a qué se
debe este cambio de identidad?
-Quería cambios por todos lados. Este disco -que también se llama Ortega- marca
una gran diferencia con todo lo que hice antes. Hay otro carácter. Además, nací
Ortega, no me estoy inventando.

Cambios por todos lados, dice. Y examinamos: nuevo peinado, estilo Beckham, con
las puntas de su pelo castaño decoloradas y definidas con gel; en la mano
derecha, entre el dedo índice y el pulgar, un tatuaje de una inscripción árabe
que representa la vida, y un anillo de plata labrada; por dentro… ¿Qué cambió
por dentro? A los 26 años, Emanuel Ortega se presenta artísticamente como Ortega
a secas. Ya no canta Hagámoslo de una vez o Timidez, hits en los noventa. Dice
que creció, que vive a pleno su paternidad (Bautista, 2), su relación con Ana
Paula Dutil (31) y que como músico comienza una nueva etapa.

-¿Cómo es este momento de tu vida, entonces?
-Mi hoy tiene mucha plenitud. Viví una serie de cosas que me han hecho crecer
por dentro. Es raro para mí hablar de madurez, porque grabé mi primer disco a
los 15 años y asumí muchas responsabilidades. Pero hoy el crecimiento es otro,
mi cabeza es otra. La vida ya me ha dado caricias, me ha dado golpes. Me enamoré
y me desenamoré, me encanté y me desencanté con la gente. Me equivoqué mucho,
como cualquier persona. La diferencia es que, en mi caso, esos errores quedaban
expuestos para que todo el mundo los viera. Eso te hace crecer más
violentamente, y no es fácil.

-Tuviste un hijo, Bautista, que hoy tiene dos años. ¿Cómo influyó en tu
crecimiento?
-Mi hijo Bautista me hizo convertirme en un hombre, de verdad. Cambié. Hoy me
siento mucho más hombre. Antes era joven, estaba por cumplir 24 años, y mi hijo
llegó como algo inesperado. No lo planeé ni lo imaginé, pero fue un regalo
increíble. Ahora que está y es lo más maravilloso que me pasó en la vida, lo
quiero disfrutar con todo.

-¿No te dan ganas de hacer las cosas que no hiciste de adolescente?
-Creo que es algo que voy a empezar a sentir en los próximos años. Admito que mi
adolescencia no fue normal. Era como un pequeño adulto. Ahora, hasta en lo
musical me reconozco más adulto. Cambió desde mi voz hasta lo que tengo para
decir.

-¿Por qué te alejaste del ojo público durante más de dos años?
-Fue mi decisión. Estuve mucho con mi familia, con mi mujer y mi hijo. Antes de
sentarme a grabar un nuevo disco, necesitaba pensar un poco en mí, en lo que iba
a hacer y en lo que no. Nunca pensé en dejar la música, pero sí en dejar esto de
grabar discos, promocionarlos.

-¿Qué querías hacer?
-Me ofrecieron actuar, pensé en abrir un restaurante y meterme en bienes raíces.
Si no encontraba un giro diferente a la música que venía haciendo, prefería no
hacer nada. Pero me puse a escribir canciones, y con el apoyo de Roberto Livi,
productor del disco, encontré ese camino. Escribí 40 canciones para el disco, de
las que quedaron nueve.

-¿Estás esperando un segundo hijo con Ana Paula Dutil?
-No. Para nada. Ya sos la segunda persona que me lo pregunta, pero seguro que
no.

-¿Te gustaría?
-En algún momento, pero no ahora.

-¿Cómo sos en tu papel de papá?
-Tengo muchas ganas de ser un buen padre. Deseo que cuándo él sea más grande me
mire y me tenga un profundo respeto, como el que yo tengo por el mío. Antes
quería ser alguien por mí, ahora quiero ser alguien por mí, por mi hijo y por la
mujer que tengo al lado.

-¿Te imaginás con una gran familia?
-No sé si quiero tener seis hijos como tuvieron mis viejos. Tal vez tres, no
más.

-¿Y con los hijos de tu mujer (Teo y Noé, de su matrimonio con Fernando
Ranuschio) cómo te llevás?
-Muy bien. En muchos aspectos son como míos. Gran parte del tiempo vivimos todos
juntos y el trato es muy cercano. Es un vínculo muy valioso.

-¿Qué sentís cuando te cuentan del éxito de tus hermanos?
-(Se pone molesto, incómodo). Detesto que nos vean como un clan en el que todos
estamos metidos en el medio artístico. Creo que tanto yo como mis hermanos nos
las hemos rebuscado solos. Yo, con la música, Luis en el cine, Sebastián como
productor televisivo, Julieta como actriz. Podés llamar la atención con un
nombre, pero no hacer una carrera solo con eso.

-Seguro, ¿pero acaso no sentís orgullo cuando la gente se te acerca y te habla
bien de ellos?
-Sí, claro. En Miami, por ejemplo, se hizo un Festival Internacional de Cine y
estuve en una sala llena donde proyectaban la película La Caja Negra, de mi
hermano Luis. Fue increíble. Me acuerdo de hablar con él y que me contara:
"Estoy haciendo algo casero, un largometraje con mis ahorros".

-¿Qué me decís de tu prima Luciana Salazar?
-A mí me tomó de sorpresa. Cómo te explico… Te puedo hablar de ella como mi
prima a la que conozco desde que tengo uso de razón. Sobre su faceta artística
no te puedo decir mucho porque nunca la vi en la tele ni en ningún lado. Le
deseo lo mejor y ojalá esté haciendo lo que le gusta.

-Entre tantos cambios, modificaste tu look, ¿por qué?
-Porque me gusta cambiar por fuera cuando cambio por dentro. Eso sí, nada de
asesores de imagen que me digan cómo peinarme o vestirme. En Miami voy al
gimnasio tres o cuatro veces por semana. Y además me encanta el mar. Surfeo
desde los 12 años y lo sigo haciendo. Es mi forma de despejar la mente.

-Tu forma de dejar a Emanuel por Ortega a secas…
-Exactamente. De eso se tratan los cambios.

Estuvo dos años radicado en Miami, viviendo la paternidad a pleno con su familia y pensando seriamente en abandonar la música. Finalmente, se arrepentió: con 26 cumplidos, vuelve con otro CD para festejar sus 10 años de carrera.

Estuvo dos años radicado en Miami, viviendo la paternidad a pleno con su familia y pensando seriamente en abandonar la música. Finalmente, se arrepentió: con 26 cumplidos, vuelve con otro CD para festejar sus 10 años de carrera.

Pensé en abrir un restaurante y meterme en bienes raíces. Si no encontraba un giro diferente a la música que venía haciendo, prefería dedicarme a otra cosa"">

"Pensé en abrir un restaurante y meterme en bienes raíces. Si no encontraba un giro diferente a la música que venía haciendo, prefería dedicarme a otra cosa"

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