“Cada día me quedan menos sueños por cumplir” – GENTE Online
 

“Cada día me quedan menos sueños por cumplir”

Quiso cantar, y lo hizo. Buscó difundir su voz, y lo logró. Se propuso la perfección y la popularidad, y lo consiguió. Imponer su música en los pueblos más remotos también la tentaba. Y acá está: en El Cairo, frente a 20 mil espectadores que la adoran como a una reina, sin importarles ya el porqué.
El miércoles 28 de marzo Shakira cumplió, una vez más, uno de sus grandes sueños. En un show sin precedentes, en medio del desierto, con las pirámides de Giza como telón natural y dos pantallas gigantes a los lados de un escenario sin techo, sedujo a los egipcios con el meneo de sus caderas y el ritmo de sus hits en castellano e inglés.

Fijación Oral 2, su tour mundial, está a punto de convertirse en el más largo de su trayectoria musical: con un total de 120 conciertos, la gira terminará en México en mayo de este 2007. Después, cuentan, la diosa colombiana pasará dos años sin salir al escenario. “Tengo planeado descansar, dedicarme a los míos y a la solidaridad en Latinoamérica. Mientras, me tomaré el tiempo que necesite para ir armando un próximo disco porque, claro, siempre volveré”, comentó.

Pero volvamos a las tierras donde se amaron y traicionaron Cleopatra y Marco Antonio, una de las historias antiguas que más apasionan a la colombiana. Porque después de enloquecer al público en Bombay, India, y en Dubai, emirato del Golfo Pérsico, aterrizó en el aeropuerto de El Cairo con avión privado. Llegó con su familia y el equipo de músicos, que la siguen vaya donde vaya. Desde ese momento la seguridad egipcia la acompañó a sol y sombra. El caos, igual, fue total: miles de fanáticos la acompañaron sin permiso a todas partes. Siguieron su auto, la aguardaron en la puerta del hotel y no se perdieron su visita a las pirámides de Giza antes del concierto.

Zahi Hawas, el mediático arqueólogo que ocupa la Secretaría General del Consejo Supremo de Antigüedades y busca hallar las tumbas de Marco Antonio y Cleopatra, fue su guía de lujo. La llevó a recorrer tumbas y esfinges y le develó en vivo y en directo el fantástico universo de los faraones. Luego, claro, le obsequió El Valle de los Reyes, uno de sus libros más geniales. Ella, de visera, y él con su inseparable sombrero cowboy, anduvieron el desierto por cuatro horas. Luego llegaría el merecido descanso previo al show.

Casi no se vieron velos. El público femenino dejó la tradición para seguir el movimiento de su melena al viento y el meneo de sus caderas. Hubo algo de árabe y otro tanto de anglosajón y latino. Fue una hora y media sin frenos. La despedida, a pura euforia. Entonces, cuando todo parecía terminar, ella volvió al escenario. Con un traje de lentejuelas de dos piezas tomó el micrófono para anunciar: “Egipto, ¡te quiero ver bailar!”, y remató con Las mil y una noches, la canción que inmortalizara la egipcia Umm Kulthum. Fue, claro, el momento más hot de la noche. Así terminó de conquistarlos a todos.

Cada día me quedan menos sueños por cumplir. Cantar en El Cairo era uno de mis mayores anhelos”, reveló entre amigos. Según el diario Al Masri al Yum, Shakira donó 20 mil dólares, de los 800 mil que cobró por el concierto, al Sindicato de Músicos egipcio... Como para seguir fomentando eso de darles a los que menos tienen. Ahora uno de sus nuevos objetivos es colaborar en la fundación ALAS, que conformó junto a otros músicos latinos y que preside el escritor Gabriel García Márquez. “Queremos que a ningún niño le falte pan, ropa, amor y educación”, pregona ella. Está, sin duda, cada vez más cerca de realizarse como cantante y mujer: “Tener mis propios niños y ayudar con la fundación ALAS a los chicos que lo necesitan son los proyectos más importantes que me quedan por lograr”.

Dice, como para fijar oralmente las fantasías que todavía le quedan en esta vida.

Subir a un escenario frente a las pirámides y montar en camello: dos fantasías de la star colombiana que se hicieron realidad.

Subir a un escenario frente a las pirámides y montar en camello: dos fantasías de la star colombiana que se hicieron realidad.

Durante dos horas, la colombiana fue la reina total de Egipto. Dio un concierto sin precedentes: frente a 20 mil personas y las monumentales pirámides situadas en los alrededores de la capital, El Cairo. La visita le sirvió también para conocer la más antigua de las civilizaciones. Con la guía de Zahi Hawas –el mediático arqueólogo que ocupa la Secretaría General del Consejo Supremo de Antigüedades y busca hallar las tumbas de Marco Antonio y Cleopatra–, recorrió el desierto, sus esfinges y el fantástico universo de los faraones.

Durante dos horas, la colombiana fue la reina total de Egipto. Dio un concierto sin precedentes: frente a 20 mil personas y las monumentales pirámides situadas en los alrededores de la capital, El Cairo. La visita le sirvió también para conocer la más antigua de las civilizaciones. Con la guía de Zahi Hawas –el mediático arqueólogo que ocupa la Secretaría General del Consejo Supremo de Antigüedades y busca hallar las tumbas de Marco Antonio y Cleopatra–, recorrió el desierto, sus esfinges y el fantástico universo de los faraones.

En uno de sus shows, en los que suele encantar al público con su ensortijada voz.

En uno de sus shows, en los que suele encantar al público con su ensortijada voz.

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