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Frente al juez, un rugbier lloró y otro habló por todos: “No quisimos matarlo”

Frente al juez, un rugbier lloró y otro habló por todos: “No quisimos matarlo”

Redacción Gente

Blas Cinalli (18) fue el único imputado que rompió el silencio en la audiencia. “Quiero decir que somos inocentes”, señaló. La defensa de Fernando Báez Sosa solicitó que el homicidio sea triplemente agravado por “premeditación, alevosía y placer”.

Apenas pasadas las nueve de la mañana, en el Juzgado Nº6 de Garantías de Villa Gesell dio inicio la audiencia que empezará a definir el futuro de los acusados del homicidio de Fernando Báez Sosa. Duró aproximadamente dos horas. 

En esta instancia, el juez a cargo del caso analizó el pedido de prisión preventiva presentado por la fiscal Verónica Zamboni, mientras que la defensa de los imputados adelantó que solicitaría que queden bajo arresto domiciliario.

La mamá de Fernando convocó a una marcha para el 18 de febrero en la Plaza de Congreso, para pedir justicia por su hijo.

Fabián Améndola, uno de los abogados que representan a la familia de Fernando Báez Sosa, el joven asesinado a golpes en  Villa Gesell, contó que en la audiencia oral de este jueves a la mañana solicitó que el homicidio sea triplemente agravado por “premeditación, alevosía y placer”.

Además, el letrado comentó que pidió que se profundice la investigación, para intentar identificar a un joven vestido de negro que aparece en el video donde se observa a los rugbiers abrazarse y retirarse de la escena del crimen.

La persona imputada como número 11 es una persona que se ve en las imágenes. Para nosotros todos participaron del ataque, independientemente del rol de cada uno”, señaló en diálogo con la prensa.

Fabián Améndola aseguró que sólo uno de los rugbiers habló. Y aclaró que “no era el objeto de la audiencia recibir declaraciones de los imputados”“Sólo uno manifestó que eran inocentes, como una cuestión genérica, y dijo: ‘Quiero decir que somos inocentes’. Habló por todos. Creo que fue Blas Cinalli (18)”, reveló.

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En diálogo con la prensa, Fabián Améndola aseguró: “La persona imputada como número 11 es una persona que se ve en las imágenes. Para nosotros todos participaron del ataque, independientemente del rol de cada uno”.

“No quisimos matarlo”, señaló Cinalli, mientras a su lado lloraba Máximo Thomsen, según detallaron voceros judiciales que participaron de la audiencia encabezada por el magistrado David Mancinelli.

Sobre los rugbiers, el abogado de la defensa comentó: “Me pareció un grupo de jóvenes bastante fríos. Alguno de ellos se mostró conmovido, pero fundamentalmente por motivo del encierro. Ninguno hizo uso de la palabra para decir que estaban arrepentidos”.

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