Vero Lozano: "En cualquier momento vuelvo a esquiar" – GENTE Online
 

Vero Lozano: "En cualquier momento vuelvo a esquiar"

En diálogo con GENTE, la conductora reflexionó sobre el grave accidente que sufrió a principio de año, por el cual tuvo que ser operada y pasó 4 meses en silla de ruedas, y aseguró que esa experiencia le permitió militar "el momentismo", término con el que invita a la gente a disfrutar de esos minutos diarios de felicidad; además habló del apoyo de su familia y de cómo lo que vivió potenció su humor negro.
Íntimos
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Vero Lozano está espléndida. Pero no hablamos de una cuestión estética: impresiona lo increíblemente bien que se recuperó del accidente que sufrió el 17 de febrero del 2022 en Aspen (Colorado, Estados Unidos) y la tuvo 4 meses en silla de ruedas.

“Mirá cómo levanto la patita. No seré Paloma Herrera pero tampoco estoy tan mal”, le dice al fotógrafo mientras se lleva la pierna izquierda casi hasta la oreja y suelta una gran carcajada. “Si algo me dejó esta desgracia, que claramente fue la peor experiencia de mi vida, es la libertad de manejar el humor negro a mi antojo: con todo lo que pasé… ¿Alguien está en condiciones de criticar mis ironías?”, pregunta mientras ofrece limonada para todos los que participan del Íntimo de la semana de GENTE en el jardín de su casa de San Isidro.

-Se acerca ese momento del año en que todos hacemos un balance del 2022, ¿El tuyo va a ser muy negativo?

-Noooo… ¡Para nada! La verdad es que yo nunca fui amante de los balances de fin de año y éste, en particular, fue muy intenso para mí: volví a nacer literalmente. Estuve inmovilizada mucho tiempo, 4 meses en silla de ruedas, sin poder caminar: me sentí vulnerable y angustiada. ¡Bah! En realidad pasé por diferentes momentos y estados de ánimo. Primero fue un susto, después tuve miedo e incertidumbre. Cuando, finalmente, me dieron el diagnóstico traté de llenarme de paciencia, intenté ser agradecida pero de pronto me enojaba mucho. Es imposible evitar pensar: “¡¿Por qué me tuvo que pasar esto a mí?!", y después entendí que el único poder real que tenía sobre la situación era definir cómo enfrentaba el tratamiento. Era una mujer con dos talones quebrados, en silla de ruedas y tenía dos opciones: lo encaro del mejor modo, con optimismo y alegría o me sumerjo en una depresión. Hice lo primero.

-¿Nunca dudaste en optar por el segundo plan?

-Muchísimo. ¡Era muy tentador! Pero me demostré a mí misma que puedo y todos somos mucho más poderosos de lo que pensamos. También creo que Dios nunca te manda cosas que no podés tolerar. Finalmente, hoy, luego de 9 meses, puedo decir que el balance del accidente fue positivo: me recuperé mucho más rápido de lo imaginado y aprendí a valorar las cosas más simples de la vida, como tomar un rico café al sol rodeada de mis perros. Hoy soy una militante del “momentismo”, disfrutar de esos minutos de felicidad diaria que todos podemos tener.

-Supongo que tu familia tuvo un rol importante en este proceso.

-El más importante. A ellos también aprendí a valorarlos desde otro lugar. No puedo decir que hoy los quiero más que antes pero sí: “Corchi” y Antonia son imprescindibles en mi vida. Hubo un quiebre en febrero y siento que ellos, como mi hermana, mis amigas, mis compañeros de trabajo de Cortá por Lozano, son todo lo que necesito. Estoy más sensible y conectada con mi gente aunque también admito que el accidente activó aún más el humor negro que siempre tuve. Bueno, eso, tal vez, ya lo notaste hace un rato (suelta una carcajada).

-Cuenta la leyenda que Analía Franchín -quien estaba de vacaciones con vos en Aspen- en vez de llamar a Skypatrol pedía por Paw Patrol... ¿Esto es cierto o forma parte del mito urbano?

-100% real: “¡Paw patrol!” ¡Paw patrol!”, gritaba desaforada. Así que imagínate la situación: yo colgada a 7 metros del piso viendo que el pel(...) que tenía que parar la silla no lo hacía, el que venía a “rescatarme” caminaba a 2 por hora y traía una colchoneta para hacer yoga. Todo muy difícil. Igual, Anita, mi alma, hizo tanta fuerza para sostenerme e intentar que yo aguantara. ¡Cómo la quiero! En un momento entendí: “Todo esto es un montón, no me queda otra que soltarme”. Pero vuelvo a tu primera pregunta: fue un año muy angustiante, claramente hubiera deseado que el accidente no ocurriera, pero mi balance del 2022 es totalmente positivo.

La conductora que diseña ropa

-¿Disfrutás de tu faceta como diseñadora con tu línea de ropa: VL by Antolin?

-¡Me hace muy feliz! Comencé a trabajar con Natalia (Antolin) en el año 2016 y lo primero que le dije es que quería investigar un poco el tema de vestidos de fiesta low cost porque sentía que era un nicho poco explotado. Y bueno, así fuimos avanzando con otras prendas y las estampas, que son la vedette de nuestras colecciones. Nosotras nunca compramos tela por metro, lo que hacemos es sublimar los géneros que se mandan a estampar. Cada vestido es único.

- Wanda Nara usó uno con estampa de jirafas durante un viaje que hizo este año a Nairobi, África, ¿Se lo hiciste especialmente a ella?

- Si, claro: Wanda me escribió, me contó cómo eran sus vacaciones y le dije: “Tengo el vestido perfecto para vos”. No sólo le mandé esa prenda: le sumé una bata y un body con la misma estampa y Kenny Palacios le llevó todo. Fue un éxito ese vestido: está sold out. Lo lindo de esa estampa, en particular, es que habíamos confeccionado una versión “madre” hace un par de años y yo tenía muchas ganas de volver a hacerla, algo raro porque nunca repetimos diseños. Pero me había quedado con un vestido de esa colección, lo usé en el programa y fue un un éxito: todas las clientas lo pidieron. Así que elegimos que la jirafita fuera la protagonista de esta nueva estampa y fue un hit como la primera.

-El año pasado me contaste que llevabas a Antonia, tu hija de 13 años, en pijama al colegio y ella, claro, te prohibía salir del auto porque no quería que te vieran así... ¿La situación sigue igual o hubo cambios al respecto?

-Mirá, Antonia fue beneficiada, en este aspecto, por el accidente porque no pude manejar en gran parte del año y la terminó llevando siempre Corchi, su papá. Él es un hombre normal: se viste siempre que sale de casa. Pero debo admitir que el otro día la llevé yo porque él estaba de viaje y sí: fui en pijama. Pero, esta vez, Antonia no me dijo nada. Entiendo que asumió que su madre ama los pijamas.

-¿Siguen siendo muy compinches?

-Lo somos. La adolescencia es una etapa muy particular. No estoy diciendo nada muy original, todos lo sabemos, tanto para madre como para hije, pero la vamos llevando. Confieso que tengo mis días en los que digo: “'Ay, soy un desastre!” “No puedo resolver esto”. Porque nunca sabés bien qué quiere: si preguntás mucho, la fastidiás. Pero si no lo hacés, siente falta de interés y vos estás como caminando en puntitas de pie sobre un lago congelado a punto de quebrarse. Pero son más los días positivos que los complicados: la balanza continúa a favor y eso es clave, creo.

-Antonia es súper fashionista, como vos...

-Si, las dos somos "pilcheras" y cada una tiene su estilo. A mí me encanta su look, tiene un gusto muy personal. A veces le sugiero alguna combinación y la analiza porque no siempre coincide conmigo. Antonia es muy de la tendencia oversize: todo muy Billie Eilish. Me parece simpática esa cosa de la ropa gender less y creo que los chicos de hoy nos han superado ampliamente en cuanto a conceptos de sexualidad logrando que todos, de a poco, dejemos de etiquetar a las personas.

-¿Tienen planeado algún viaje solas para el 2023?

-Todavía no armamos nada pero estoy segura que algo organizaremos en breve. Nosotras disfrutamos mucho de nuestros planes juntas y, si bien ella no es amante del shopping, algo que sí compartimos es el amor por la vida de hotel. Somos fans de ir a la pileta, pedir room service, mirar películas en la cama... La gente dirá: "¡¿Para qué se van de viaje si van a estar encerradas?!" Bueno, es algo que nosotras dos disfrutamos mucho.

Entre orquídeas y mariposas

-¿Cómo son tus fines de semana?

-Soy muy hogareña, sí. Me encanta echarme en el sillón, leer y mirar series acompañada por Copito. Otra cosa que me gusta hacer el fin de semana es ocuparme de mis plantas: les dedico mucho tiempo a mis orquídeas. Tienen mala prensa porque todo el mundo dice que son flores complicadas pero yo les encontré la vuelta, la luz es importante. Las tenía en un lugar demasiado iluminado y ahora las cambié y están chochas. Así que todas las mañana las voy a ver, les hablo, las riego, beso a las florcitas. ¡Puedo pasar horas con mis orquídeas! Igual, me gustan las plantas en general y soy muy ladrona de gajitos cuando voy a casas ajenas. Así que los que me invitan... ya están advertidos.

-También tenés un mariposario en tu casa, ¿no?

-Sí, es verdad. Eso surgió porque en pandemia Agus, una amiga del canal, me dijo: “Tengo un grupo de amigas que está con un proyecto que se llama Guardianes de mariposas y quieren mandarte algo de regalo”. Al otro día me llegó una jaulita muy amorosa con unas orugas, frutas y algunos tips para cuidarlas. Yo, al principio, me quedé mirando todo todo medio sorprendida y sin saber qué hacer pero, de la nada, flashee.

-Le encontraste un atractivo a esta nueva actividad

-Si, claro: es una experiencia con mucha mística y poesía que le recomiendo a todo el mundo. Las mías son mariposas monarcas y fue muy lindo ver el proceso de la oruga, el capullo, la pupa y ver qué comían y luego volaban. Aprendí a diferenciar a los machos de las hembras, descubrí que viven más de lo que uno cree y es un honor ser guardiana de las mariposas. En el medio debo contar que María -una de las fundadoras de “Guardianes de mariposas”- se enfermó y murió pero yo la veo a ella en cada mariposa que vuelve a casa.

-No hablamos de Copito, un integrante importante de tu familia.

-Ni me lo digas: Antonia se enoja porque dice que es mi preferido y la realidad es que tenemos 4 perros más: Luna, Chopper, Tiki y Ella. Pero Copito es un alma muy especial y mi gran compañero: va al canal todos los días y está acá, con nosotras, mientras charlamos: jamás se me despega. Duerme todas las noches con el Corchi y conmigo (siempre de mi lado) y lo amo con locura.

 

Jorge y Vero: 15 años juntos

-¿Sentís que el accidente de, alguna forma, te unió más a Jorge Rodríguez, tu pareja?

-Sí, claro. Corchi se la re mega bancó y fue fundamental en mi recuperación en todo aspecto. No sólo en la logística del rescate en la nieve de un accidente en otro país, sino también en la organización del regreso a la Argentina conmigo recién operada. Corchi tiene una característica que fue fundamental en este proceso: es un hombre resolutivo. A él no le tiembla el pulso cuando hay que tomar decisiones importantes pero, a la vez, es tan protector y me contuvo tanto desde lo psicológico que no sé... te lo cuento y me emociona un poco.

-¡Es muy lindo lo que decís de él!

-Sí, pero... ¿Viste que yo no suelo hablar mucho de él en las entrevistas? ¡Y hace más de 15 años que estamos juntos! Pero creo que esta vez sí tengo que destacar lo amoroso que fue conmigo: se puso este gran quilombo al hombro y me ayudó a salir adelante. Puede parecer una pavada pero, cuando llegamos a Buenos Aires, él se había ocupado de hacer las refacciones necesarias, a distancia. Claro, porque hay cosas que uno, desde ese típico lugar que tenemos todos de sólo mirarnos el ombligo, jamás piensa y no es simple desplazarte por todos los ambientes con una silla de ruedas. De repente, tuvimos que introducirnos en el mundo de la discapacidad y no fue simple: casi nada está pensado para personas con dificultades motrices. No digo nada nuevo ni revolucionario, son complicaciones con las que las personas conviven a diario pero, para nosotros, fue conocer un mundo que nos era totalmente ajeno.  

-Ocurre lo mismo en la calle: muchos edificios públicos y veredas no están en condiciones para ser transitadas con una silla de ruedas.

-¡Claro! ¡Nada está pensado para que los discapacitados tengan una vida digna! Yo tuve la oportunidad de conocer, virtualmente, a Flor Santillán que tiene el Instagram @malditalisiada y ella fue muy generosa porque me dio muchos consejos y me introdujo en su universo.

-¿Por qué tema suelen discutir con Jorge?

-No peleamos mucho, pero si hay algo que lo enoja es que haya olor a perro en la casa. Así que siempre está todo muy limpio y aromatizado (Se ríe).

-¿Te preparás de alguna forma en particular para el Mundial?

-No quiero arruinarte la nota pero tengo que ser sincera: soy medio anti Mundial, no es un evento que me genere una gran emoción. Antonia es la más futbolera de los 3, ella es de Boca, y sabe las fechas en que juega su equipo, contra quién y cómo está en la tabla de posiciones. Así que supongo que será ella quien marque el ritmo de los partidos: dónde y con quién se verán y qué cábalas tenemos que seguir. Yo me sumaré a su shedule.

¿Las fiestas las pasás en la Argentina?

-En principio la idea es pasar Nochebuena aquí, en casa, y Año Nuevo, en Uruguay. Yo soy como medio aniñada: me entusiasma armar el arbolito, colgar las botas en la chimenea y que toda la casa tenga deco temática: ¡Lo disfruto mucho, en serio! Me divierte. En cuanto al tema vacaciones, todavía no tenemos nada muy organizado. Todavía hay tiempo para acomodarnos.

-¿Vas a volver a esquiar algún día?

-¡Sí, claro! ¡Obvio! No este año pero en cualquier momento vuelvo a esquiar.

Fotos: Chris Beliera

Producción y videos: Elisabeth Correa

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