Lourdes Sánchez: «Hoy mi sueño es dedicarme a cocinar y poner una casa de té» – GENTE Online
 

Lourdes Sánchez: "Hoy mi sueño es dedicarme a cocinar y poner una casa de té"

La bailarina, conductora, madre de Valentín (4) y pareja del Chato Prada (56) analiza cómo la afectó haber expuesto tanto su vida privada. Cuenta por qué y cómo la cocina la transformó. Además, a qué se debe la supuesta rivalidad con Laurita Fernández, los celos, los haters, cómo vive el estigma de “ser mujer de” y cómo lidia con la dificultad de superar el colecho con su hijo.
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“He sido demasiado sincera y siento que expuse cosas de más”, asegura Lourdes Sánchez (34), aclarando que haberse dado cuenta de eso la hizo pensar más antes de responder.

“Hoy soy más de resguardar”, cuenta la bailarina, ex conductora de La previa de Bailando y panelista de Hay que ver (El Nueve), quien dice haberse reconectado con su hijo en pleno aislamiento (“tener horarios extraños hacía que me perdiera muchas cosas de él”), al punto de que hoy le cuesta dejarlo un fin de semana con el padre.

“Para irme el sábado y el domingo pasados a la despedida de soltera de una amiga en Corrientes –su ciudad natal– dudé todo el tiempo y hasta me generó angustia”, cuenta la pareja de Chato Prada (56). A continuación, desarrollamos 11 tópicos en los que dimos con la Lourdes íntima que pocos conocen.

1. Las obsesiones familiares

“Hoy me cuesta la idea de recordar que cuando Valentín era más chiquito me iba todo el finde de gira”, rememora Lourdes, que aún lucha para cortar el colecho con su hijo. “Nos sentíamos culpables de llegar tan tarde del 'Bailando'. Entonces lo llevábamos a la cama y ahí seguía con la teta a demanda”, cuenta.

–¿Cómo sos cuando dejás a tu hijo bajo el cuidado de Chato?

–Le escribo todo el tiempo y en la casa hay cámaras por todos lados, así que me voy fijando cada tanto qué está haciendo. Igual, puedo confiar 100 por ciento en él. Lo único que dejo armado son las mudas de ropa, porque lo viste como un payaso. No le combina nada y es todo un desastre.

–¿Sos muy obse por la estética?

–No quiero que salga con remera de piyama y botines de fútbol. Me gusta que esté bien vestido. Pero en todo lo demás me saqué la lotería. Mientras que en la cuarentena muchos tuvieron que aprender a hacer muchas cosas, el Chato hace todo desde siempre. Con decirte que llega de trabajar y se pone a regar el pasto: es su obsesión que esté cuidado. Otra cosa: la pileta tiene que estar cristalina siempre. Llega de viaje, desarma todo y se pone a lavar la ropa, mientras yo puedo dejar las maletas cerradas por días. Hace esas cosas de la casa y las disfruta. Sólo no es muy dado con el tema de cocinar: te tira un churrasco y comería eso siempre... Pero hace todo lo demás.

–¿Y él se pone riguroso con que vos seas ordenada?

–Al principio, cuando empezamos a salir, mi desorden era motivo de cruce. Él es ordenando, pulcro, y yo dejo galletitas hasta en el colchón. A él le gusta hasta que la mesita de luz tenga todo en su lugar. Así que me tuve que acostumbrar e ir aprendiendo. Yo era de dejar los platos para lavar para el día siguiente. Y es tanto su orden y lo que le gusta ocuparse que con esto de la cuarentena ni el lavavajillas estrenamos.

–¿Siempre fue tan hiperactivo?

–No para. Por ejemplo, el finde pasado en Corrientes lo re extrañaba. Me levantaba a las 7.30 AM y no sabía qué hacer. Él llega a un lugar y por más que hayamos tenido un vuelo pésimo, llega al destino y ya quiere recorrer la ciudad, sacar fotos y salir a caminar. No te deja ni descansar.

2. El manejo de la privacidad

–Hace un ratito decías que tenés cámaras en toda la casa. ¿A qué se debe esa decisión?

–A partir de que nos mudamos a una casa. Por ahí uno tiene la fantasía de que vivir en un departamento es más seguro. Estar en una casa nos dio un poco más de miedo. Así que por las dudas pusimos cámaras en todos lados menos en el cuarto. Chato quería poner ahí también, pero eso lo tuve que negociar, porque uno nunca sabe.

–¿También sirve como prueba por cualquier cosa?

–También. Además, teniéndolo a Valentín es una manera de saber siempre qué está haciendo.

–No se corta nunca el reality...

–Imaginate con el productor que tengo en casa.

–¿Aceptarías hacer un reality basado en tu vida privada, al estilo Kardashians?

–La verdad, no me lo puse a pensar. Creo que no, aunque no haya un reality que sea cien por ciento verdad y uno se muestre cómo es en casa. Me encanta la tele pero siempre de un modo muy ficticio, así en casa puedo ser la Lourdes de siempre y quedarme con lo íntimo.

3. Las redes y los haters

–En el medio hay mucha gente dependiente de la exposición. ¿Cómo la manejás en redes?

–Pasa mucho al tener las historias. En cuarentena mostré mucho, tanto si hacía una clase de elongación o un tutorial o si empecé a hacer recetas. Pero hay cosas que me guardo para mí.

–¿Cómo es lidiar con el feedback no solicitado de la gente en los comentarios?

–La gente se mete demasiado en tu vida y opina de todo, hasta de cómo sos como madre.

–¿Y cómo reaccionás?

–Me pasa que cuando leo algo violento o agresivo, no puedo creer que haya alguien humano escribiendo ese mensaje. A mí no se me ocurriría hacer algo así y aprendí a no darle bola. Hoy sé que es gente que no te conoce, que desearía tu vida y que indudablemente les genera envidia o rencor.

–Destacaste recién comentarios sobre la maternidad... ¿Es un tópico con el que te han juzgado en redes, el famoso “habla sin saber”?.

–Sí, si se meten en el tema de la maternidad, me toca y me duele. Tampoco me han dicho demasiadas cosas con respecto a eso, pero siempre van a lo seguro para lastimar. “Vos no sos nadie” o “Sos quien sos gracias al hombre que tenés al lado”. Al principio yo contestaba cosas como “¿Qué tiene de malo enamorarse? Hice mil castings”. Hoy, que crean lo que quieran: yo sé muy bien el camino que hice. Pero al principio quería matar a todos en las redes, porque pensaba que me odiaban.

4. El estigma de ser "mujer de"

–Hablando del estigma que pesó siempre sobre vos, el de que justamente tenés los trabajos que tenés por ser pareja del Chato, ¿es algo con lo que seguís lidiando o ya lo superaste? ¿Cuál es tu aprendizaje con eso?

–Eso es algo que me pasaba no sólo en las redes, sino también con la gente con la que me crucé trabajando. Entonces surgen peleas y te dicen eso para atacarte. En donde me conocés sabés cómo soy y que no tengo ningún beneficio. Es más: tengo que pagar doble derecho de piso por ser la “mujer de”. Uno no elige de quién enamorarse.. Sucede solo. Además fue maravilloso cruzármelo, desde el primer día que le dije que quería que fuera el padre de mis hijos.

–¿Se lo dijiste en serio?

–Porque lo sentí. Me imaginé la vida con él. Y es el día de hoy que ese amor está intacto: no entramos nunca en la meseta de la rutina. Claro que tenemos peleas típicas, pero pudimos sobrepasar las crisis y me sigo imaginando la vida con él.

–¿Cómo administrás el tema celos? ¿Los sufrís?

–Al principio sí, los recontra padecía. Era muy celosa y capaz de pararme frente a ciertas personas para aclararles: “El Chato está conmigo”. Después no me pasó más. Por un lado, él no me da motivos y por otro, hoy la gente se cuida más con las redes sociales, porque estás en la mira de todos. Ya no se exponen a tirarse un lance porque pueden quedar escrachados.  

–Las redes como “represalia” siempre son un arma de doble filo.

–Sí, pasaron muchos casos y creo que ya hay un respeto de no meter la pata. Igualmente, no descubrí nada.  

5. Los celos

–¿Estás pendiente de si tu pareja comenta o 'likea' fotos?

–No me molesta para nada que de 'likes', porque trabajó con muchas mujeres con las que ya hay una amistad. Ahora, que empiece a seguir a alguien que no es del medio me puede llegar a molestar. Quiero que me dé motivo de celos... A veces se lo digo y todo.

–¿Tan santo es?

–O la hace muy bien, o está podrido, o le soy suficiente y no necesita nada más (risas).

6. La paternidad y el abuelazgo de su pareja

–¿Cómo transformó la paternidad al Chato?

–Estaba tan negado que fue motivo de separación. Como él ya tiene dos hijos grandes, me dijo: “No quiero volver a ser padre”. Entonces le respondí: “Hasta acá llegamos”. Mi sueño era ser madre y si no lo podía cumplir con quien amaba, me separaba. Pero él volvió y a los años nació Valentín. Para él fue un renacer volver a la paternidad a los 52: lo rejuveneció, además de que él siempre es canchero y ágil. Mi hijo le dio un motivo más para ser feliz en lo que le queda del resto de su vida... Y llenarse de actividades después del trabajo.

–¿Cómo les cambió la vida?

–Fue pensar todo en torno a nuestro hijo. Hasta las vacaciones cambiaron: hay muchas más cosas para hacer y él es un personaje, no podés aburrirte nunca. Pero también le sacó toda la paciencia. No quiere saber nada con volver a ser padre y creo que ahí no puedo negociar.

7. Su deseo de ser madre ante todo

–Hace poco dijiste que te gustaría tener una niña...

–Si fuera por mí ya tendría la pareja. Pasa que ahora necesitaría un tratamiento de fertilidad para volver a quedar embarazada. Pero no tengo lo principal, que es la aprobación.

–¿Por qué ya no quiere?

–Se siente grande. Fue abuelo hace dos semanas y un niño requiere de mucha paciencia.

–¿Cómo fue el regreso del Chato después de que te plantaras con dejarlo si no aceptaba hacerte madre?

–Se dio cuenta a los dos o tres meses, cuando vio que estaba perdiendo. Ahí volvió y aceptó todas las condiciones. El reencuentro fue bueno. No es que quedé embarazada al toque: seguimos disfrutando mucho más de la pareja.

–Hay que tener agallas para dejar ir a un amor por el deseo de ser madre.

–Fue difícil. Tus condiciones son las únicas que querés escuchar en ese momento. Estaba re enamorada... Y desilusionada, porque es un proyecto hermoso formar una familia. Era doloroso que no fuera con la persona que amaba. Me puse firme: "Si no puedo ser madre, no es por acá". Lo tenía muy presente y estaba muy segura de lo que deseaba.

–En el momento que él se apartó, ¿pensaste en ser madre soltera?

–No, respeto todas las formas de ser madre o padre. De cualquier manera es un acto muy grande de amor, pero mi deseo era formar una familia. Yo todavía tengo a mis papás, y tengo muy presente la familia que me dieron. Quería seguir el camino de la felicidad de ellos.

8. ¿Casamiento sí o no?

–¿Siempre fuiste “Susanita”, en el sentido de seguir los mandatos y desear lo que se debe?

–Siempre estuvo en mi infancia y mi adolescencia el ejemplo de mis padres. Verlos que la lucharon y pasaron miles de obstáculos y todavía se acompañan. Creo que quería proyectar eso en mí. Siento que es la manera de ser feliz. En ese sentido, sólo me faltó la parte de que no me casé.

–¿Continúa siendo un deseo?

–En un momento lo súper deseaba, pero hoy ya no. Si se da, se da. Creo que en el Chato el impedimento es que al verse casado muy joven y que no funcionó siente que si nos casamos va a pasar lo mismo. Además de que piensa que estamos bien así. Igualmente, con la llegada de Valentín las ganas se me fueron borrando. Entendí que sólo es un papel, porque sin él, aun así formamos lo más hermoso, que es una familia.

9- La difícil erradicación del colecho

–Le diseñaste a Valentín una mega habitación que fue noticia. ¿Hubo un porqué especial?

–Tiene 4 años, sigue durmiendo con nosotros y está difícil la cosa. Entonces pensé: “Le voy a remodelar toda la pieza, para que se entusiasme y quiera dormir ahí”. Entonces le puse lunas, estrellas y la redecoré toda. Por ahora arranca durmiendo allí, pero a mitad de madrugada se pasa a nuestra cama. Dejó los pañales a los dos años, el chupete a los tres meses y caminó a los once.  

–Se toma su tiempo...

–Nosotros también. Porque nos sentíamos culpables de llegar tan tarde cuando estábamos en ShowMatch. Entonces lo llevábamos a la cama para pasar más tiempo juntos. Y le di teta a libre demanda hasta los dos años.

–¿Costó ese tema teniendo tanto trabajo?

–Fue tremendo. Cuando me iba de gira todos los fines de semana con el infantil que hacía, una vez me olvidé el sacaleche... El avión tenía turbulencias y no me podía parar. Sentí tanto dolor que me tapé con una campera y con una botella de agua me tuve que sacar manualmente. Así y todo generé leche durante dos años.

10. Su nuevo deseo en la cocina

“Cuando en plena cuarentena quedo afuera de 'LAM' (eltrece) porque tuvieron que reducir panelistas, me agarró miedo. Entre quedarme sin laburo y el virus, la incertidumbre fue mayor. Pero como yo soy muy inquieta, voy y genero... Entonces me llamaron de 'Hay que ver' (elnueve)”, cuenta Lourdes, quien comenzó a explotar su Instagram como una nueva salida.

–¿Cómo te cambiaron las redes la perspectiva de vida y tu deseo?

–En un momento empecé a trabajar con influencia para marcas y generé un montón de cosas que me salvaron la cuarentena. Fue un cimbronazo cuando me pongo a cocinar. Porque ni un huevo duro te hacía... Mi abuela cocinaba espectacular y tengo un hermano chef y pastelero, pero yo, cero. Lo primero que hice fue una pastafrola, que se me ocurrió grabar paso a paso. Tuvo tanta repercusión que me asombró. Ahí empecé a adquirir cosas de repostería, como la mejor batidora, y a relacionarme con muchos cocineros. Me gustó tanto que decidí cambiar a cero mi cocina para poder hacer mis contenidos.

–¿Cuál es la repercusión de todo ese proceso?

–En marzo arranco la carrera de pastelera en el IAC: ya tengo comprado mi uniforme. Si me preguntás cuál es mi sueño, sin saber cocinar siempre dije que soñaba con tener una confitería. Ahora me encantaría poner una casa de té: ése es mi gran proyecto. Fue una revelación que apareció, así que no estuvo tan mal la cuarentena.

11. Su "rivalidad" eterna con Laurita Fernández

–¿De dónde viene tu tan mentada rivalidad con Laurita? ¿De que ambas están o estuvieron con los productores de Marcelo Tinelli? ¿O pasó algo más?

–Con Laurita empezamos juntas, salimos con los productores mano derecha de Tinelli, ambas somos bailarinas... Siempre jugamos a que éramos la rubia y la morocha y le sacábamos el jugo a eso, incluso con producciones y haciendo de cuenta que nos odiábamos. La realidad es que no hay nada de eso. Simplemente, en el medio no sos amigo de todo el mundo. Siempre quedó la fantasía de la rivalidad. Sólo que tomamos caminos diferentes. Ella hizo una carrera increíble, algo que le pude decir al aire en La Previa... Fue como hacer las "paces mediáticas". Y aun así, aunque esté todo bien, nos quieren seguir enfrentando.

–Bueno, Laurita hace poco respondió a las preguntas de 'Verdadero o Falso', y cuando le preguntaron por este tema, respondió: “Me chupa todo un huevo”.

–Me pasó lo mismo cuando hice ese juego y me preguntaron un millón de veces si odiaba a Laura. Justamente no contesté, porque no quería seguir alimentando eso. Aprendí del Chato, que me recomendó: “Si no querés iluminar algo, no le tenés que dar cabida, y ya”.

Producción general: Mariano Caprarola
Fotos: Chris Beliera @chrisbeliera
Estilismo: Lucila Subiza @lucilasubiza
Maquilló: Rocío Escobar @rocioescobarestudio
Peinó: Rodrigo Mesina @rodrigomesina
Uñas: Luli Gugli @luligugli
Los dulces los preparó David de @houseofcupcakesargentina
Agradecemos a Paz Cornú @pazcornu, Vestuario La Caja de Pandora @vestuariopandora, Delantal @enlasmanosdemaria, Juli Santini @julisantinins y Zapatos @ghiorsi_sys

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