Fernando Dente: «Poder estar en el escenario, luego de la pandemia, es un regalo maravilloso» – GENTE Online
 

Fernando Dente: "Poder estar en el escenario, luego de la pandemia, es un regalo maravilloso"

En 2019 la rompió protagonizando  Kinky Boots, sin embargo, tuvieron que levantar la obra cuando se declaró la cuarentena en marzo del 2020. La obra se reestrenó este año y el actor asegura estar muy feliz con la repercusión que tiene la comedia musical pero también porque, en este tiempo, pudo desarollar su faceta empresarial: dirige, junto a Ricky Pashkus, una escuela de formación artística llamada IAM. 

Tras dos años de una pausa obligada por la pandemia, Fernando Dente volvió a las tablas en la calle Corrientes como protagonista de la arrolladora obra 'Kinky Boots', comedia musical que se estrenó en enero de 2020 y que este año tuvo su revancha frente a la adversidad sanitaria y reestrenó hace un mes exactamente. "Es un gran canto a la celebración y a celebrarse, y ser quien uno quiere ser", expresó el actor sobre el musical que le está trayendo muchas alegrías.

No obstante, durante todo el tiempo parado que transitó el mundo del espectáculo argentino, Fer Dente no se quedó quieto y aprovechó al máximo sus días de encierro poniendo en marcha rápidamente un proyecto que lejos está de la música y la actuación, en el que apostó a su faceta más "empresarial".

¿A qué nos referimos? Actualmente, el talentoso artista está al frente de la dirección general -junto a Ricky Pashkus- de IAM (Instituto Argentino de Musicales), una escuela de "formación artística". Un desafío que lo tiene tan feliz y entusiasmado como el protagónico de Kinky Boots.

Bajo ese contexto, el actor propuso que la producción del Íntimo de GENTE tuviera un tono más empresarial y mostrar una faceta poco vista por el medio o sus fans. "Esta temática es parte de un universo del que no formé parte hasta ahora, siento que tiene que ver con una etapa nueva de mi vida", explicó Dente.

-¿Te sentiste cómodo haciendo las fotos? ¿Representado?

-Si... !Súper! Como hablábamos antes, elegí esta temática porque es un disparador para esta nueva etapa que transito: es muy interesante tener una escuela de arte, armar un plan de trabajo con un equipo muy sólido, coordinarlo y pensar a futuro. Son cosas que venía haciendo con mi carrera pero ahora estoy haciéndolo de una manera más "empresarial".

-¿Qué es el Instituto Argentino de Musicales (IAM) para vos?

-Es un escuela de formación artística. Básicamente el pilar fuerte es ese, que es un espacio para el que desee dedicarse a eso. Un espacio al que me hubiese gustado ir cuando terminé la secundaria. El espacio que me hubiera gustado mostrarle a mi papá a la hora de la cena cuando me preguntaba qué iba a estudiar y yo le decía: 'marketing', para evitar la pelea.

-¿Cuál es su objetivo como institución?

-La mira siempre está en la inserción laboral. En formarse como un camino hacia la excelencia. La formación está enfocada en el proceso y en el resultado. Uno de nuestros objetivos es subir la vara de las nuevas generaciones en el ambiente artístico. Tener la responsabilidad y el orgullo de saber que estamos formando una nueva generación de artistas. No solo de teatro musical, sino de manera más integral.

-¿Para quiénes está pensado el programa del IAM?

-Esta escuela es para la gente que tiene vocación, para el que lo vea como un hobbie no lo va a resistir. Por lo que significa el programa y la demanda. Toda la gente que está ahí es gente que se le va la vida por subirse a un escenario.

-De este proyecto forma parte también Ricky Pashkus... ¿Qué proyecciones tienen a futuro?

-Bueno, la escuela cuenta con más de 400 alumnos, a dos años de su apertura. !Es muy impresionante lo que logramos! Tenemos proyectado expandirnos a la zona norte del país, como también irnos a España y a México. Estoy asociado con Ricky, que es el director de la escuela junto conmigo, y estamos asociados a su vez con su productora, Rimas Producciones, que son los que producen 'Kinky Boots' en Argentina, España, o en su momento 'La fiesta de los chicos', entre otros proyectos.

-¿Crees que la escuela también les dará más oportunidades laborales a los artistas que se formen alli?

-Es nuestra idea y el deseo que tenemos. Queremos ver la mejor manera para que nuestros alumnos, una vez completen su formación, les podamos acercar herramientas y oportunidades para que puedan insertarse laboralmente. Que la gente trabaje y que salga sabiéndose valiosa. Porque en el teatro musical las cosas se ganan, es por audición. No vas a rogar trabajo, vas a mostrar quién sos y mostrar cómo vas a aportar al proyecto.

Sus comienzos en High School Musical

-Hablando de audiciones. ¿Cómo fueron tus primeras audiciones?

-Si obvio. Mis primeras audiciones para musicales fueron 'Hairspray' y 'High School Musical'. Para la primera tenia que esperar a cumplir 18 años, y la de HSM, yo estaba filmando la película porque acababa de ganar el reality previo que hizo Disney para formar parte del elenco.

-¿Cómo fue tu experiencia con la primera?

-Fue genial y muy loco, porque estábamos en una etapa del rodaje que se grababa de noche. La jornada arrancaba a las seis de la tarde y se terminaba a las seis de la mañana y la audición [para 'Hairspray'] era a las 10 am. Y bueno, esa primera audición, me acuerdo perfecto, fui con solo tres horas de sueño, peinado y vestido todo de negro. Fue un sueño para mí, estaban todas las personas que yo veía en los musicales desde chico. Fueron como 5-6 rondas que tuve que ir pasando en eliminatorias hasta que finalmente me eligieron.

-¿No se te complicó en ningún momento con ambos proyectos en simultáneo?

-Fue todo un tema después, porque por cosas de la vida, un lunes se estrenaba 'Hairspray' y un martes la película de 'High School Musical', entonces me iban a necesitar los dos. Además, en Disney, que era el proyecto más importante, tenía hasta un contrato de exclusividad, y pudieron haberme prohibido audicionar o una vez selecto, que lo haya aceptado. Pero bueno, como decía mi mamá: 'para hacer una tortilla hay que romper muchos huevos', y yo rompí todos los que se te puedan ocurrir, creo que me faltó hablar con Mickey [Mouse].

-¿Qué pasó con Disney?

-Finalmente Disney me acompañó y fueron muy generosos y gentiles, por lo que les estoy agradecido, y lo saben. Por eso sigo trabajando con ellos hasta el día de hoy. Y pude hacer que todo cuajara y conviviera.

- ¿Recordás algún proyecto del que hayas querido formar parte especialmente?

-Había un musical que yo moría por hacer que es 'Casi normales', pero lo conocí dos años y medio antes de que sucediera en Argentina. De alguna manera siento que lo atraje, porque cuando conocí la obra era imposible que pase, quién iba a producir un musical de una familia con una madre bipolar acá en Buenos Aires. Pero yo estaba obsesionado, y sabía que iba hacerlo, era como una cosa que me atravesaba y de repente lo trajeron. Pero fue una cosa random [rara].

-¿Por qué?

-Lo produjo Faroni [Javier] que nunca producía musicales y los derechos los compro una persona que se dedicaba a algo que nada que ver. Pero bueno, yo audicioné y audicioné y cuando quedé y la hice, la hice como 70 millones de veces, creo que es la obra que más hice. Tuvo muchísimas temporadas desde el 2012 hasta el 2018, habré hecho como siete temporadas e hice tres personajes de los cuatro masculinos que hay en la obra. Fue la obra que amé y deseé muchísimo, esa me hubiera dolido en el alma si no era elegido para formar parte del elenco.

Un regreso muy esperado

-¿Qué significa Kinky Boots hoy para vos?

-Kinky es una fiesta, tiene una historia detrás que es muy fuerte, que es haber estado ocho semanas rompiéndola en el verano del 19-20 y cortar por la pandemia. Lo que pensamos que iban a ser 10 días fueron 710 días, pasaron más de dos años y la vuelta fue algo que estuvimos esperando ansiosamente todo este tiempo.

-Durante este tiempo de cuarentena todos tuvimos como que un cambio... ¿Qué tipo de cambio sentís que hubo en vos?

-Bueno, creo que es como decís vos. Todos tuvimos como que un cambio, no sé, algo que pasó. Pero básicamente en mí, me pasó que me instaló como una sensación de urgencia. De urgencia de llevar a la acción las cosas. Me puso un poco más práctico.

-¿Cuál fue la sensación tras el estreno?

-Hoy poder estar en el escenario celebrándolo con un elenco maravilloso, con Martín [Bossi], con Ricky como director, con la producción, es una gloria, un regalo.

-Era el retorno del teatro tras la pandemia, seguramente hubo miedos al día del estreno

-Creo que el teatro salió muy herido de la pandemia, más allá de la falta de trabajo, lo que se decía del teatro: que ya no va a volver más, que el teatro como se lo conocía ya no va a ser lo mismo, que todo iba a cambiar. Era muy duro atravesar la selva con todos esos leones acechando y con eso me refiero a los miedos y pensamientos fatalistas.

-¿Cómo sentís que recibió la gente la vuelta del teatro?

-Siento que la gente, de una manera inconsciente , lo recibe y celebra el doble que antes. Por ejemplo, ya la obra era un furor prepandemia, pero ahora es como que esté toda resignificada y la gente de verdad todas las noches es como que se desvive por hacernos sentir la gratitud por todo el trabajo. Creo que en todos los aspectos igualmente.

-¿Qué opinas respecto a la visibilización de la diversidad en la obra?

-Yo creo que el teatro es teatro, y tiene la obligación de tener una mirada crítica, y no me refiero a una bajada de línea, sino hablar de lo que pasa. De hecho, una amiga de México me dijo: 'no puede ser mas actual, porque todo lo que habla es ahora, es la aceptación al otro, es el explorar la identidad de cada uno, es una fabrica que cierra y es el reinventarse'.

-Es un obra muy actual

-Totalmente. Todo eso que nos fue pasando y que estuvo en primera plana, sobre todo en estos últimos dos años. A mí me fascina. Cuando vi la obra afuera me conmovió precisamente por esta razón. Kinky Boots tiene una particularidad: no baja línea, no reta al espectador. Tiene una manera de abordar lo que habla desde la celebración, desde la alegría, yo siempre digo que es celebrarse.

-¿Con celebrar te referís a aceptarse uno mismo?

-Cuando uno se celebra es muy difícil que anule a un otro distinto. De todos modos, para mí, visibilizar es una tarea de estos tiempos. Por ejemplo en la obra, que estén las drags y que la gente sepa qué son las drags, a qué se dedican, cómo viven.

-Su cuadro llama mucho la atención del espectador, por el despliegue...

-Está bueno que se vea a siete hombres explorando al extremo su femineidad, y yendo con esa energía y la masculina, eso me fascina. Porque todos tenemos eso adentro. Cuando se ve que el otro lo puede explorar con tanta energía catártica, si una persona esta bien consigo misma, entra en fascinación. Te dan ganas de ponerte las botas, es eso, es querer salir a explorar todo eso que tenemos.

-¿Seguís notando prejuicio en la sociedad?

-Sí, obvio. Yo creo que los prejuicios los tenemos todos, él que diga que no está mintiendo. El tema es qué hace uno con esos prejuicios. Siento que está en uno, en tratar de cambiar esas pequeñas cosas cotidianas que ya no van más, es ahí donde se va a empezar a ver un cambio verdadero.

-¿Sentís miedo cuando vas por la calle con tu pareja, Nicolás [Pasce]?

-Siento miedo cuando me entero de cosas. Porque yo, quieras o no, siento que pertenezco a un sector de la sociedad privilegiada, donde vivo en un barrio privilegiado, que me rodeo con gente con la que elijo trabajar. No sé, si yo trabajara en una fábrica y en un pueblo o provincia conservadora como pasa en la obra [Kinky Boots], si yo podría vivir de la manera en que vivo, o no sé que precio tendría vivir de la manera en la que vivo hoy.

-Claro, incluso muchas veces en las grandes ciudades hay agresiones

-Totalmente, es así lastimosamente. No es que hace 15 años matan a un chico en España gritándole maricón, fue hace 6 meses. Yo no solo me crié en esa sociedad, sino que vivo en esa sociedad, entonces que yo vaya agarrado de la mano de Nico y eso no quiere decir que me olvidé de lo que pasa y viven otras personas.

-Hoy, las nuevas generaciones están más deconstruidas... ¿Vos sentís que hay cosas que dejaste de hacer todavía por miedo?

-No sé si hay cosas que dejé de hacer, hoy a mis 32 años, no lo sé. Sí, te puedo decir que cuando las hago, hay una parte mía que es consciente que las está haciendo. No sé si un hombre heterosexual de 32 años cuando va de la mano con la novia o le da un beso, está pensando en la repercusión de esa acción. Yo sí, estoy consciente, hay algo que se pone alerta en mí chequeando qué pasa a mi alrededor.

-Respecto a los cambios sociales de inclusión y diversidad. ¿Te tocó reeducar a alguien cerca de tu entorno?

-Me tocó a mí reeducarme. Me sigue pasando, porque hay cada vez más aspectos para considerar y rever, para no dar nada por sentado. Y lo hago, lo hago con mucha responsabilidad y mucho compromiso porque pienso que es lo que nos toca hacer como sociedad y como individuo.

Magia y alquimia

Hace aproximadamente dos años, Fernando Dente compartió una amorosa selfie que se tomó delante del espejo con Nico Di Pace, un joven modelo y actor al que conoció mientras trabajaban en "la primera versión de Kinky Boots", con la que hizo público su noviazgo, a través de las redes sociales.

Sobre esa línea, el actor le señaló a GENTE que fue una semana antes de la pandemia que comenzaron a salir. "Me da mucha alegría haber vibrado en una frecuencia que hizo que encontrara a Nico", expresó enamorado.

-¿Qué fue lo que te llamó la atención de él?

-Nico es una persona increíble. Es inteligente, sensible, seductor, talentosísimo. Son virtudes que él tiene como persona. Igual, las palabras no existen para describir la alquimia y la magia que uno genera con su pareja. Siento que nos potenciamos y ese es el objetivo de una pareja sana: crecer juntos, acompañarse.

-Estás en un momento de mucho éxito... ¿En quién te apoyas en momentos de estrés?

-(Se ríe) Antes que nada: en mi psicólogo porque no hay que llevarle los problemas a la gente que uno quiere. Pero obviamente en Nico, mi familia, mis amigos y la gente con la que trabajo. Disfruto mucho con ellos. Me gusta estar cerca de gente que vive la vida de una manera parecida a la mía.

"Mi madre me hizo entender que hay que trabajar por la felicidad"

Fer Dente

Nuestro protagonista del Íntimo de la Semana de GENTE está rompiéndola en todo aspecto profesional y personal, en ese sentido, abrió su corazón y recordó a su madre y lo que le quedó de ella tras su partida.

Cabe recordar que, la madre de Fer Dente, Ada Rizzuti, falleció en 2009 de cáncer, mientras que su padre, José Dente, murió en 2014. El actor de 32 años es el menor de cuatro hermanos

-Al principio mencionabas a tu mamá. ¿Qué sentís que te quedó de ella?

-Mi mamá trabajó mucho en mí la confianza y la seguridad. Como la madre que cría desde el amor que tiene que ver con el acompañar y el crecimiento. Sí destaco que desde su historia de vida y ella al morir tan joven me dejó un legado importante de entender que hay que trabajar por la felicidad.

-¿Tenés algún momento en especial que recordés con ella de más chico?

-De chico recuerdo que siempre me sentaba y le decía que quería ser actor, que quería ser actor, y ella me decía que me quedara tranquilo que así iba a ser, y yo le creía. Y aquí estoy.

-Siempre creyó en vos...

-Más que creer en mi, ahora que soy más grande, pienso que hizo que yo creyera en mí, que es más importante. Porque los padres en algún momento no están, o uno se independiza o muda, y mi madre hizo que yo pudiera vivir sin ella.

-En un futuro. ¿Te gustaría formar una familia?

-Eso depende de a qué consideremos familia. Yo siento que ya tengo mi familia

-¿Te gustaría ser padre?

-Es algo que me gustaría, pero no lo tengo definido por ahora. Ni cerca (se ríe).

Fotos: Chris Beliera

Audiovisual: Manu Adaro

Productora: Carolina Gagliardini

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