Damián Betular: “No tengo ni tendré mandatos sociales; cada uno se realiza como quiere” – GENTE Online
 

Damián Betular: “No tengo ni tendré mandatos sociales; cada uno se realiza como quiere”

El jurado de MasterChef Celebrity, cuya segunda temporada se inicia el lunes 22 de febrero a las 22.30 horas en la pantalla de Telefe, habla sobre la fama, su infancia, la soledad, sus más férreas amistades, sus sueños y las presiones de la sociedad. “No hay un checklist: yo no necesito plantar un árbol, tener un hijo ni escribir un libro para sentirme realizado”.
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“Con la primera temporada me dejé sorprender y estuvo súper bien, así que sé que la segunda no me va a decepcionar”, cuenta uno de los tres jurados de MasterChef Celebrity (junto a Germán Martitegui y Donato de Santis), que hace ayuno intermitente después de probar tantos platos en el certamen de cocina que regresa el lunes 22 a las 22.30 horas por Telefe. “Llego, como algo liviano y hasta el otro día no como; nos cuidamos”, revela Damián Betular, que asegura que al juzgar el desempeño de los participantes "no somos personajes".

En una charla distendida, el chef ejecutivo del Palacio Duhau –que ya encara el proyecto de abrir una pastelería propia– habla sobre el peso de la fama, qué es el éxito para él, la autoestima como eje por encima de los mandatos, cuenta cómo disfruta de su tiempo en soledad y se explaya sobre lo que le enseñó la pandemia: “Reafirmé mi prioridad de disfrutar cada momento”.

La fama y las redes

“No estoy pendiente de las redes, no tengo Twitter y hago este programa gracias al oficio que tengo y con la idea de que la cocina llegue a mucha gente, sobre todo el año pasado en el que buscamos que la gente tenga un momento divertido”, sostiene Betular, que se mantiene ajeno de lo que se pueda decir sobre él en las redes sociales.

–¿Tampoco te cuentan?

–No me llega mucho: la gente que me rodea sabe que no me interesa lo que se dice. Por supuesto que es lindo que hablen bien. Me concentro en lo que suma, no en lo que resta.

–¿Cómo hacés para mantenerte ajeno a las repercusiones?

–Yo siempre me mantuve en mi burbuja y no me importa lo que hablen de mí. Sí recibo muchos mensajes de cariño todo el tiempo. La verdad que me concentro en acompañar a toda la familia que se reúne para compartir su amor por la cocina.

–Ya has dicho en otras oportunidades que la fama no te había cambiado mucho ni acercado pretendientes. ¿Cuál es el efecto que tuvo en vos?

–La fama es muy difícil de definir en este contexto. Antes salías a comer, la distancia no existía y la fama te podía repercutir más. Pero yo soy muy de mi casa y ahí tengo el foco.

–¿Pero te reconocen? ¿Cómo te afecta?

–Y... hacés una reserva, vas a comer y es toda una experiencia. Te miran más. Por ejemplo estoy en el hotel y escucho gritos de gente comiendo macarons. Me divierte y me encanta que eso suceda.

Los mandatos sociales

–Charlemos sobre los mandatos. ¿Cómo incide la insistencia de la gente por que uno esté en pareja como si fuera la respuesta a todo? ¿Te molesta o te pesa que te lo pregunten?

–Los mandatos sociales no los tengo ni los tendré. No es una presión que haya que cumplir. Que cada uno haga lo que quiera. Siento que no se trata de hacer un checklist, eso de plantar un árbol, tener un hijo o escribir un libro: uno se realiza como quiere.

–Es importante remarcar eso de que cumplamos nuestras exigencias, no las ajenas...

–Tal cual. Además, fijate que la nueva generación ya lo tiene mucho más claro. Los hijos de mis amigos, que tienen 7 y 8 años, tienen un enfoque que va a ser la gran revolución, van a cambiar esas cosas que hacen sufrir tanto al mundo y saben que no tiene por qué existir eso.

–Es decir que no te quita el sueño estar en pareja.

–La sociedad no me pone ninguna presión y yo no lo necesito. El día de mañana si cumplo algún mandato es porque me nace o porque se tuvo que dar, pero no me levanto con la alarma.

La soledad y sus prioridades

Dice que disfruta horrores del tiempo en soledad y de los momentos "en soledad". ¿Sus nuevos hábitos que le dejó el encierro al cocinero que ama jugar a la play? "Me ocupé mucho de mi casa, de ponerla a punto y poner cosas que necesitaba, ya que no estaba nunca en casa y me ordené", enumera. Pero principalmente destaca como grandes cambios "haber dejado de tomar litros de gaseosa light, pasar a comer saludables y leer un montón". Es que cuenta que empezó a "tomarse la vida con otra sintonía" a partir de un hecho que lo marcó.

–¿Cuál fue ese click?

–Reafirmé con más intensidad que mi prioridad es disfrutar de cada momento. Y también ocurrió algo que me hizo darme cuenta de eso. El año pasado, perdí a un amigo que hizo que me replanteara muchas cosas. Habíamos estudiado juntos; en 2019 se fue a vivir con su familia y sus dos hijos a Colombia. Él era gran deportista y tenía una carrera exitosa. Pero va a trabajar en bici al hotel, lo choca una moto y a los 38 pierde la vida. Son cosas que uno transita con tristeza y a la vez tiene muy presente para aprender a vivir con intensidad.

Su infancia y raíces

Sobre sus padres que están jubilados desde que comenzó la pandemia y viven en Dolores, Betular cuenta que tiene “una relación genial” y que habla mucho con ellos sobre cuáles son las preocupaciones en la vida. “Ellos me escuchan y les digo que la vida son pequeños momentos”, señala el pastelero que los llama entre tres o cuatro veces por día.

–¿Qué es lo que disfrutabas en tu casa familiar?

–Las pequeñas cosas y la simpleza del disfrute de ser en una ciudad pequeña. Viví hasta los 18 en el pueblo. Y ahora me encanta ir a la casa de un amigo con jardín y hacer una siesta debajo de un árbol.

–¿Cómo es tu relación con tus amigos de toda la vida?

–Seguimos en contacto y algunos de ellos vienen a Buenos Aires. Son todos con hijos y familias armadas, así que disfrutamos tiempo juntos cuando viajan para acá. Almorzamos o vienen al hotel, pero no son mucho de la ciudad.

–¿Qué es lo que más recordás de tu infancia?

–Mis papás siempre estuvieron súper presentes. Mi mamá se levantaba temprano y siempre estaba conmigo hasta cuando llegaba de bailar. Tenemos mucha confianza y al ser tan jóvenes no los siento tan lejanos, los veo como pares y nos aconsejamos mutuamente.

–¿Cómo reacciona el pueblo con ellos ante el reconocimiento que te generó MasterChef?

–Lo re disfrutan. Mi mamá, que tiene una regalería que se llama Regalos Carmen, trabaja en el local y disfruta de que todos los días los pasen a saludar. Les dicen que están orgullosos. Y todo eso pasa sin perder lo genuino y lo humilde, que tiene doble plus.

–¿Qué era lo que más disfrutabas del colegio?

–Como iba a una escuela técnica, me gustaban las mátemáticas y dibujo, pero me costaba el club y el deporte. Los hacía pero no lo disfrutaba. Además siempre fui muy de jugar en casa. Eso no cambió mucho en mí: siempre fui más de lo artístico que de lo físico.

Su amistad con Humberto Tortonese

–Has contado de tu especial relación con Humberto Tortonese, del que sos como hermano.

–Humberto suele decirme que las cosas llegan a su debido momento, es decir, cuando tienen que llegar. Y yo creo que es una gran verdad.

–¿Qué cosa dirías que te enseñó tu vínculo con él?

–Siempre decimos que no fue algo casual. Desde que lo encontré hace quince años que no nos separamos nunca más. Es familia. Nos reímos, nos amargamos juntos, salimos de viaje y nos decimos esas cosas directas que te dice alguien que te quiere. Es un hermano con todas las letras, que te acompaña siempre. Todas las decisiones las consulto con Humberto, no solo en lo laboral.

El éxito según Betular

"El éxito es algo que va y viene y no lo relaciono con la exposición, que desde ya que es un mimo. No me quiero poner filosófico pero para mí es levantarme, estar bien y agradecer cada día", describe Damián, y enseguida le pone énfasis a eso de "poder vivir en mi mundo pero sin molestar al otro”.

–¿A qué te referís especialmente?

–A poder hacer mi vida tranquilo sin joder al de al lado y sobre todo, sin tirar gente del puente. Por supuesto que disfruto de lo que conseguí porque ha sido con mucho esfuerzo. Por lo general uno puede pensar que Telefe me tocó la puerta pero esto pasó por el costo de no dejar de trabajar. Que sea un 24 de diciembre y mientras tus amigos estén brindando vos estés alzando la copa en el trabajo. Son muchas de mis horas dedicadas al otro, para que cualquiera que venga al hotel se sienta como en su casa.

Su pasión por la pastelería

“Desde chico quise ser pastelero. Desde siempre y estoy muy feliz. Por eso me parecen geniales estos programas de cocina para que la gente entienda lo importante que es cocinarse a sí mismo y darse el mimo de comer rico y lo que te gusta. Es lo que hace que me reconforte tanto mi vocación y mi oficio”, explica.

–¿Cuál fue el momento cero de esa pasión por la cocina?

–Recuerdo que por ejemplo como en casa teníamos mucho parque, en lugar de castillos hacía tortas con la arena. Siempre lo tuve presente y pasaba horas en las panaderías del barrio. Me atrapaban visualmente.

–¿Y la cocina con la que creciste y los platos que te hacían en tu casa, cómo eran?

–Mi mamá nunca en la vida pidió deliverty. Es práctica y muy genial para cocinar, siempre le da todos los gustos a mi papá y tiene una despensa tan llena que está lista como para una guerra nuclear sin tener que salir de su casa. Es súper previsora y ecléctica. Desde que soy chico que hace tortas todos los días.

–Has comentado que querías tener tu propia pastelería. ¿Qué falta?

–Ya se va a dar, no es por falta de fondos, porque tengo inversor y va a llegar en breve. Amo Buenos Aires y no cambiaría mi país ni me iría afuera. Lo que más quiero es devolverle a la gente el amor que me da cocinándoles.

Ph: Christian Beliera.
Producción general: Mariano Caprarola.
Pelo y make up: @elblogdenatt con productos Lancôme y Kérastase. Agradecemos al Palacio Duhau-Park Hyatt Buenos Aires y especialmente a María Eugenia Motter.
Edición de video: @sofiestherortiz.

Vínculo copiado al portapapeles.

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