Gladys, La Bomba Tucumana, reveló el terrible motivo por el que no puede volver a su provincia – GENTE Online
 

Gladys, La Bomba Tucumana, reveló el terrible motivo por el que no puede volver a su provincia

La cantante pasó por Nosotros a la Mañana y habló sin pudor de su intimidad. Entre lágrimas, explicó cómo fue su separación y cómo logró salir del círculo de violencia.

Con su estilo desfachatado, la cantante tropical es capaz de abordar todo tipo de temáticas: desde las más triviales hasta las más duras. Eso hizo Gladys, La Bomba Tucumana (61) en su paso por Nosotros a la mañana (El Trece).

Habló de su ropa interior y del tiempo que lleva sin tener sexo. Confesó entre risas que es una mujer tradicional y que no le van las cosas pasajeras, sino que prefiere compartir en pareja. Se rió de sí misma, pero en un momento el clima del estudio cambió.

"Estoy sola. Me da vergüenza que lo pongan en el graph, pero sí, estoy sola", dijo La Bomba Tucumana. "No tengo pareja. Soy una mujer como antigua. Es más, cuando estoy en pareja con alguien le pido que se haga chequeos de todo", reveló.

Enseguida Gladys, que estuvo en pareja 7 años con Sebastián Escacena, contó cómo fue su separación. Relató que era víctima de violencia. "Fue una relación muy tóxica. Yo fui partícipe, pero fui como inducida. Me fue atrapando y llevando a un pozo oscuro, negro. Engordé. No tenía vida social", relató la artista.

"Esta persona era mala. Me hacía daño. No me permitía tener vida social. Esto puede servirles a muchas mujeres que viven lo mismo: viví una violencia de género increíble. Estaba sometida a quedarme en mi casa", recordó Gladys. Y enseguida habló del miedo que tiene y que le impide volver a su provincia.

"Tengo miedo, porque es una persona que no está bien. Tengo miedo porque estuve como obligada a tener esa relación. Tiene denuncias, lo quería fuera de mi hogar, de mi casa y no lo podía sacar de ninguna manera. Tuve que ir a la comisaría", contó y agregó: "Tenía mucha vergüenza. Y es algo que yo les digo a muchas mujeres: no se queden calladas, porque yo después de eso me empecé a querer, a cuidar, a tener ganas de vivir. Son quizás cosas superficiales, detalles, pero es importante", detalló.

"Tengo miedo de lo que esa persona pueda hacer. Capaz que voy un día a Tucumán y hace cualquier cosa. Hice dos o tres denuncias", aseguró conmovida por la situación que padece. "Yo no tenía vida. Cuando vine a Buenos Aires para trabajar me di cuenta de que no tenía vida", confesó.

Contó que iba a la comisaría por actos de violencia que no eran físicos. Ella deseaba que él se fuera de su casa. Y eso la llevó a buscar ayuda. Y hoy siente que, por fin, pudo salir de ese círculo de violencia. Aunque todavía tiene miedo de volver a Tucumán.

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