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Susana mostró su living de La Mary, donde cumple un ritual muy personal frente a la chimenea: “No puedo pedir más”

Susana mostró su living de La Mary, donde cumple un ritual muy personal frente a la chimenea: “No puedo pedir más”

Redacción Gente

Superados los cien días de aislamiento en su chacra esteña, así se relaja en cada sunset.

Ya sabemos que la tranquilidad del campo, jugar con sus perros, darle de comer a los peces carpa de la laguna en La Mary son algunos de los pasatiempos favoritos durante su confinamiento en Punta del Este, Uruguay.

Además de jugar a los autodefinidos y de seguir Los ladrones del bosque en Netflix, Susana elige la tranquilidad de su living rojo, con un enorme cuadro de Frida Kahlo colgado sobre la chimenea, siempre rodeada por sus perros y ante la luz de unas velas, también rojas, se dispone a terminar el día.

“Cuando empieza a bajar el sol, llega el momento de sentarse frente a la chimenea, con el fuego prendigo, un buen libro y con todos a mi alrededor. No se puede pedir más”, posteó la conductora en un video que publicó en su feed.

En el video que compartió se la puede ver disfrutando en el sofá y jugando con sus perros, entre ellos, Rita, la traviesa cachorra de raza Vizla, protagonista de muchas de sus stories en Instagram.

“Tantos días en casa, sin trabajar, ¡la cabeza no para!”, contó Susana, que continúa la lectura de Locos de la historia, de Alejandra Vallejo-Nágera. Es que, tal como asegura, los recuerdos son “los efectos colaterales de la cuarentena”. Y es por eso que además de leer, Susana se dispuso a ordenar sus memorias… ¡y a escribirlas!

El posteo que compartió de su especial noche de martes.

Hace dos días, compartió un escrito en el que recordaba cómo había sido el día en el que se separó del padre de Mecha Sarrabayrouse. Y ahí fue cuando se explayó con el relato de su historia de superación. “Sabía que no iba a ser fácil. En esa época nadie se separaban, nunca había trabajado, era muy chica”, arrancó la narración la conductora.

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“Estoy convencida de que esa idea de ser independiente marcó mi camino para siempre”, continuó. Y enseguida contó cuando se postuló como azafata en varias líneas áereas y para trabajar como modelo en agencias de publicidad.

“La primera era la promesa de un trabajo seguro, con un sueldo fijo. La de trabajar como modelo, una oferta mucho más divertida (siempre me encantó la moda) y con más posibilidades de crecimiento, pero infinitamente más arriesgada. Como ya saben, opté por la segunda. Ese día elegí un camino que en aquel momento jamás hubiera imaginado…To be continued!”, finalizó Su, prometiendo más y nuevos fragmentos de sus memorias.

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