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Nicole Neumann: “Me iba a dormir con pánico pensando qué sería de mis hijas si me pasaba algo”

Nicole Neumann: “Me iba a dormir con pánico pensando qué sería de mis hijas si me pasaba algo”

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En charla íntima, revela cómo atravesó el coronavirus junto a sus tres hijas: “Lo que vivimos juntas nos hizo más equipo que nunca”. El shock ante “la imprudencia y el desinterés” del padre de las chicas. La trama de filtraciones, espionajes y mentiras para desestabilizarla. Y la decisión de no volver a hablar de amor ni mostrar a ningún novio: “Se marean un poco cuando los hago públicos”.

Acepta la cita con GENTE porque dice estar “tocando fondo”. Y con esto se refiere a la “imprudencia de terceros” que no sólo la obligó a declararse infectada de Covid sino que además arrastró a sus hijas a la arena de la exposición pública. Un límite cruzado por su ex, que patea la “piedad” que dice haberle tenido alguna vez. Su relato se convierte, entonces, en la trama íntima de una vida real detrás de la saña y las filtraciones.  

“El primer test que abrí fue el mío y se me heló la sangre. Me encerré en mi cuarto, no quería que las chicas me viesen llorar. Y empecé a tirar líneas para hablar con un doctor, con un infectólogo y con la pediatra de mis hijas. Estaba sola con tres chiquitas y debía saber cómo manejarme. Fueron momentos de mucha angustia. Traté de calmarme, lo asimilé, junté fuerzas y bajé para reunirlas”, relata. Las senté a las tres lejos de mí y hablé con ellas. Ni bien les dije “chicas, llegaron los resultados”, se me adelantaron: “¡Tenés coronavirus!”.

Lo que describe Nicole Neumann (39) fue parte de la segunda charla. De ahí la soltura de las niñas respecto del tema. “Ya habíamos charlado cuando Daniela –quien trabaja en la casa y había dado positivo– se despidió para aislarse. En ese momento, y con mucho tacto, les había contado que en la mayoría de los casos el Covid se transita como una fuerte gripe. Que era muy probable que alguna de nosotras estuviese contagiada y para saberlo deberíamos hisoparnos. ‘Tranquilas, todo va a estar bien’, les dije”.

Volviendo a la charla inicial, Nicole le advirtió a su hija mayor: “El laboratorio no está encontrando tu test”. A lo que Indiana (11) respondió: “Pero seguro es positivo, ¿no?”. Algunos síntomas mínimos, como ardor en sus ojos, un leve picor de garganta y un cansancio inusitado ya se estaban manifestando. Inmediatamente, al escuchar este diálogo, Allegra (9) y Sienna (6), dijeron: “Mamá, por favor, si somos negativas, queremos quedarnos con vos hasta que te cures…”.

Nicole se encargó de desdramatizar el momento, como también de que el miedo se disipara por completo. “Busqué actividades que nos hicieran reír”, revela. “Nos dedicamos a ver películas con pochoclo, a jugar al tutti-frutti, a Preguntados, las saqué al sol –al menos una hora diaria, porque la vitamina D ayuda mucho en tratamientos de Covid– y preparamos limonadas con jengibre, que es muy buena para el sistema inmunológico”.

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Hasta aquí, la simulación simpática de una madre protectora,que cocinaba, jugaba, cantaba, limpiaba y lavaba los platos –porque “hasta se me rompió el lavavajillas”– “con barbijo puesto en todas las áreas comunes de la casa mientras no llegaban los resultados del test de todas”. Una postura lúdica y de distracción que, ineludiblemente, terminaba en llanto solitario. “Me desarmaba tratando de evitar a la más chiquita, que me perseguía en busca de mimos y que aprendió a contar los días para volver a abrazarme”, cuenta conmovida.  

Para leer la nota completa a Nicole, click aquí.

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