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Mike Amigorena en cuarentena: “Como marido y padre de familia me pongo un 8,75… Lo único que no hago es …”

Mike Amigorena en cuarentena: “Como marido y padre de familia me pongo un 8,75… Lo único que no hago es …”

Leo Ibáñez

A los 48 años, el multifacético artista afronta el aislamiento junto a Sofía Vitola y como flamante papá de una beba de cuatro meses. Mientras comparte una sociedad culinaria y prepara un Live Streaming para el Día de la Bandera, cuenta sus desventuras puertas adentro en tiempos del Covid-19.

“Estoy viviendo 24/7 en familia, con una beba de cuatro meses, lo que representa un aprendizaje grande y entretenido. Acostumbrado a andar solo y hacer de mí lo que se me antojaba, ahora la situación me pone en segundo plano. Me encuentro más para el deseo del otro que para el mío”. Palabras de Mike.

¿Te mato si hacemos la nota en un rato? Porque me puse a preparar sushi y todavía no terminé. ¿Puede ser? Porfi…”, le pidió al periodista de GENTE el domingo a las cuatro de la tarde, el horario de la entrevista telefónica. Y para demostrar que lo suyo de ninguna manera era una excusa, a las 16:52 mandó una foto de las treinta piezas, distribuídas en tres platitos, que acababa de preparar.

“Bastante bien para ser mi debut con el sushi”, lanzará once minutos después Ricardo Luis Amigorena (se rebautizó Mike porque la madre quería llamarlo Michael y en el Registro Civil de Maipú, donde nació el 30 de mayo de 1972, no se lo permitieron).

“Imaginé que el proceso de armado del sushi resultaría menos complicado. En tiempos de pandemia debemos ponerle garra a todo… Bueno, entre otras cuestiones, si a algo le vengo poniendo garra es a la comida: considerá que mi emprendimiento con Caro Poccard (llamado Mik3Poccard), de cocinar y enseñar en las casas, va a ser uno de nuestros sustentos durante 2020”, sorprende el mendocino, que hasta el 11 de marzo encabezaba con Florencia Peña uno de los últimos grandes sucesos teatrales argentinos: Cabaret, en el Liceo.

Junto a Miel, en el departamento que habitan y desde donde puede divisarse el Río de la Plata. “Extrañamos pasear por su margen”, admite Amigorena, que durante la cuarentena cambia algún cuerito, limpia, ejercita, come sano, vio documentales, alguna película de terror y la serie “Poco ortodoxa”, y pone música variada vía Spotify.


–¿Es algo impensado que un artista de renombre se embarque en un emprendimiento ajeno a su zona de confort y control?
–Supongo que frente a momentos así no hay que esperar que te llamen. Claro que mantengo encendido el teléfono, pero necesito moverme. No podés echarle la culpa a nadie. O sí, al hombre. El hombre no respeta los protocolos, el planeta se enoja, manda el coronavirus y a acatar. Entonces, mejor aprovechemos para dedicarle tiempo a la familia y para instruirnos, aprender idiomas. En mi caso, además lo empleo para tocar instrumentos, escribir canciones, cocinar, ¡avanzar! Incluso pergeñando un Live Streaming, como el que voy a hacer con mi banda el 20 de junio a las nueve y media de la noche. Será similar al que encaramos el 3 de diciembre en La Tangente: con algunos temas de mi primer disco (Amántico) y el nuevo (Daä), recién salido, completo.
–Bueno, un segundo ingreso económico…
–No. Acá se trata sólo de cubrir los gastos. Las entradas cuestan apenas 400 pesos. Perdón, si querés poner que pueden comprarse en tickethoy.com tampoco me ofendo, eh (risas). Buscamos producir un show como en cualquier plataforma y después ver tranquilos el material que generemos, ya que se tratará de un recital en un estudio, con cinco cámaras.

“Entre el embarazo, el nacimiento y el coronavirus, vienen siendo meses intensos”, acierta Mike. “Ahora salimos poquito: alguna vueltita con nuestra hija –agrega–. Yo después voy a hacer las compras en la esquina, siempre con barbijo. De regreso somos obsesivos con el alcohol, la lavandina, cumplimos las prevenciones. En casa, Sofía y yo nos dividimos el cuidado de Miel en una misma proporción”.


–¿Las redes son un buen medio para los tiempos que corren? Usted, por ejemplo, suma 154 mil seguidores en Instagram.
–Claro que sí. A partir de las redes te sentís acompañado, trabajás para alguien, te estimulan, compartís lo que desarrollás, te acercan devoluciones…
–Frente a la incertidumbre actual, ¿padece algún tipo de temor respecto a su continuidad laboral inmediata en la actividad artística?
–Mirá, yo empecé fuerte con Despertar de primavera, en teatro, allá por 1998, y siempre tuve continuidad. Desde 2008, a partir de Los Pells, explotó la popularidad e instalé un nombre y, lo más importante para mí, un estilo. No obstante, ni antes, ni después, ni ahora, tuve miedos en ese aspecto. Aparte, a mí la desesperación me hace más creativo. Entretanto, me enfoco en sostener, aguantar y esperar a que afuera salga el sol.

De caminata por Olivos durante la nota con GENTE.

Dice “afuera” porque adentro de su departamento de Olivos (en rigor, de su mujer) el microclima es otro. “Hace pocos meses comencé una vida familiar de a tres, como nunca la había tenido de grande”, expresa.

Su hija Miel –que llegó el 3 de febrero con 4.6 kilos de peso y cincuenta centímetros de longitud– “revolucionó todo. Son tiempos que transito igual que se transita la vida misma. Similar a cuando experimentás un éxito: las primeras semanas estás feliz a pleno. Sin embargo, luego aparecen los garrones del éxito: la repetición, te ponés inquieto, etcétera. Pero, en definitiva, con sus matices, siguen siendo tiempos de plena felicidad”, compara, previo a definir, también a pura sinceridad –tal su estilo–, cómo transita la inusual época de aislamiento social, preventivo y obligatorio:

“Hay días que la agradezco y otros donde lo padezco –apunta–. Estoy viviendo 24/7 en familia, con una beba de cuatro meses, lo que representa algo hermoso y a la vez un aprendizaje enorme y entretenido. Acostumbrado a andar solo y hacer de mí lo que se me antojaba, ahora la situación me pone en segundo plano. Me encuentro más para el deseo del otro que para el mío, aunque con el combustible para afrontarlo. Y me parece bárbaro disfrutarlo y dedicarse, si bien sin perder el foco de la autonomía. De lo contrario, el día que los hijos crezcan y se vayan la vas a pasar mal”.

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La antesala del aislamiento reunía a las mujeres del cuyano: su mamá Elsa, sus hermanas Graciela y Lilet, y su nueva familia.

–¿Es dulce Miel?
–Más que eso. Es el cielo lleno de caramelos.
–¿Bajo qué situaciones se pone amarga?
–Quizá se despierta a las cuatro de la mañana y ¡ahí te querés tirar por el balcón! Ojo, la mecés veinte minutos y pronto se calma y concilia el sueño.
–¿Cuál es su instante sublime con ella?
–Varios. Cuando la baño, la duermo, le improviso melodías, le personifico a un mimo. No me gusta que se aburra. Y después, cada uno que surge. Si bien se nos mezclan un poco los días de la semana con el sábado y el domingo, intentamos separarlos. Arracamos a las 9, preparo el desayuno… Con Sofía (Vitola, 36, cantante del grupo rosarino Potra) además combinamos horarios, porque ella da clases de guitarra de manera remota.

“A la pandemia hay que ponerle garra”, se desafía Amigorena. “Por ejemplo, yo preparo un show en vivo con mi banda (Martina Fontana –batería–, Rocío Alí –bajo– y Dante Saulino –guitarra y secuencias–), para el 20 de junio a las 21:30”, anuncia.


–¿Cómo recuerda el enamoramiento con su mujer que lo terminó convirtiendo en padre primerizo?
–Ocurrió en 2018. Fue hermoso, espontáneo, en casa de un amigo. Nos miramos y tácitamente supimos que debíamos estar juntos. Hoy nos dedicamos en un 50 y 50 a Miel. Lo único que no hago con mi hija es darle la teta. También nos turnamos para limpiar el balcón, los vidrios, los baños. Yo hasta te cambio algún cuerito roto. Si mañana terminara el aislamiento, como padre de familia y marido me pondría un 8.75 (risas).
–Para despedirnos, ¿lo sorprenden angustias durante el encierro?
–No. Si hay alguna, no se relaciona a la pandemia. Yo lloro todos los días, pero tan sólo porque soy muy sensible.

Fotos: Christian Beliera e Instagram de M.A.

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