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Gabriela Sabatini le contó a Luciana Aymar: “Yo ya no era feliz cuando dejé el tenis”

Gabriela Sabatini le contó a Luciana Aymar: “Yo ya no era feliz cuando dejé el tenis”

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En un vivo de Instagram conjunto (visto por mil quinientas personas), la única tenista argentina que ganó el US Open en Individuales dejó al descubierto sus sentimientos ante su gran amiga.

Desde Miami, y repasando su historia, la tenista profesional más destacada de nuestra historia dijo: “Yo me fui a Europa a jugar al tenis cuando tenía doce años y me acuerdo que a los trece, en Sudáfrica, ¡nos pasó de todo!, y en ese momento no había una comunicación con la familia como la que existe hoy. Pero creo que si no hubiera vivido toda eso no hubiera conseguido mi fortaleza mental”

Luego hablando del momento en el que ambas decidieron dejar sus carreras profesionales, Luciana Aymar (42) comentó: “Yo viví momento muy feos cuando me retire” . A lo que Gabriela Beatriz Sabatini (49), introspectivamente, replicó: “Yo no entendía bien qué me pasaba, si era un hueco momentáneo o algo definitivo. Y ahí me puse a trabajar con un psicólogo y me llevo al limite. Fue en ese momento en que me di cuenta que no quería jugar. Yo ya no era feliz. Lo miraba a mí entrenador con una cara… porque ya no quería saber nada al tenis. Empecé a odiarlo, y no quería eso, ¡porque lo ame tanto! Pero tenía tantas ganas de vivir una vida normal y de ir a cenar con amigas…. Quería saber que me podía acostar tarde, no tener horarios, y así. Tan natural como eso”.

“Dejé el tenis a los veintiséis años, muy joven, pero no hubo un sólo día en que piensa `qué ganas de estar ahí jugando´. No me paso. No me arrepentí ni un sólo día. Obvio que extraño los alrededores de algunos torneos que eran muy relajados, pero el estar jugando y la competencia en sí, no. De hecho, hoy en día que nado me dicen que haga triatlones y yo no quiero anotarme… ¡porque me conozco!”, admitió entre risas quien anunció su retiro del tenis el 24 de octubre de 1996 en el Madison Square Garden de Nueva York –la ciudad de sus mayores triunfos– ante la atenta mirada de la mujer que fue elegida `Mejor jugadora de hockey del mundo´ en ocho ocasiones. Después, ambas siguieron conversando sobre sus gustos musicales –ambas estudiaron canto– sobre las serias –las dos vieron Poco Ortodoxa– y sobre los deportistas que admiran –”todos, porque sabemos lo que es estar del otro lado”, coincidieron–.

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