Ahora leyendo
Flor Otero & Germán Tripel: “Lo nuestro se basa en la admiración”

Flor Otero & Germán Tripel: “Lo nuestro se basa en la admiración”

Avatar

Es una de las parejas más consolidadas del ambiente –en marzo cumplieron doce años juntos– y no dejan de desafiarse. En esta cuarentena generaron cuarenta y dos proyectos, publicaron un libro y planearon una obra de teatro inédita en Latinoamérica. “Nadie más lo hizo”.

“En la primera semana de cuarentena nos contrató una empresa para un show destinado a trescientas personas vía Zoom, y desde entonces venimos haciendo eventos y cumpleaños a distancia”, cuentan Flor Otero (31) y Germán Tripel (40), artistas que transitan el desarrollo de esta pandemia –“que se nos está haciendo larga”– desde su casa de Villa Urquiza junto a Nina, su hija de cinco años, y Roger, su labrador de once.

–¿Sienten que es la convivencia más intensa que hayan tenido jamás?

Flor: (Ríe) No, hay muchas cosas que la gente está experimentando por primera vez y nosotros ya las vivíamos, porque amamos estar en casa juntos. El tema es la incertidumbre de no saber qué va a pasar. Esos miedos generan otro tipo de sensibilidades y exacerban problemas anteriores. Por suerte, en la construcción de nuestra pareja siempre fue clave hablar las cosas. Gracias a eso hay un montón de cosas que pasan…

–¿Cosas…?

F:
Sí, no sé… El otro día me levanté y lloraba por cualquier motivo, y alguien me contestó mal por teléfono y fue terrible, como el fin del mundo.

Germán: Y quizás con una caricia o un mimo todo vuelve a la normalidad. Pero sí, es más extremo. Yo por momentos siento que soy el zorrino Pepe Le Pew y ella, el gato que se quiere escapar.

F: Nos mata cuando la gente dice: “Hay que reinventarse”. ¡Ésa es nuestra forma de vida! Como artistas, cada tres meses estamos buscando un nuevo laburo.

–Hoy van a convertirse en los primeros actores de Latinoamérica en hacer un musical por streaming durante la cuarentena y desde un teatro. ¿Cómo surgió la idea?

F: ¿La verdad? En la primera semana de aislamiento nos sentamos con Ger a pensar qué podríamos hacer y surgieron, literal, cuarenta y dos proyectos. Uno de ellos fue volver a hacer Los últimos cinco años, un musical muy complejo que presentamos en el teatro Maipo y ahora repetiremos en el Picadero, con un equipo casi de tele: cámaras, sonido y edición en vivo, con dos directores.

G: Va a ser como ver una película cantada en vivo. Ya llamó mucho la atención en Broadway. Jason Robert Brown, el autor, no podía creer que en medio de este caos le estemos pidiendo –con la ayuda de Valentina Berger, de Go Broadway– los derechos desde Argentina. Es como que encendimos una lamparita en una parte del mapa que ni registraban.

–¿Y los otros cuarenta y dos proyectos…?

F: Ger está por lanzar otro vodka, yo lancé un libro, Nina, el Sol y la Luna, y empecé un emprendimiento para niños inspirado en la música, Tienda Pata Pila. Además, juntos estamos componiendo el disco, escribiendo un infantil…

–¿Para televisión?

F:
(Ríe) No, para la tele tenemos una serie, Rockeros.

G: En ella vamos a contar cómo es la música nacional de una banda tipo Flema, desde lugares emblemáticos como Cemento. La música la van a componer los chicos de Attaque77 y Juanchi, de Los Pericos, y nosotros la protagonizaremos con otro varón, que me va a disputar el amor de Flor.

–¡Apa! Raro para ustedes buscar al tercero en discordia, ¿no?

G: Sí… Es para jugar un rato.

Puede interesarte

–¿Se celan?

G: Sí. Yo me suelo poner celoso cuando ella tiene una obra con un chico, no importa que sea gay o esté casado.

F: A mí, sí él me dice que tiene una compañera que está re fuerte y luce un lomazo, no me importa… Pero si me cuenta que tiene una compañera que se canta todo, actúa y te estremece el alma, se me cae el pantalón. Lo nuestro se basa en la admiración.

–¿Si su hija Nina quisiera ser actriz de chiquita, la dejarían?

F:
Tendría que nacer de ella y ser genuino. Yo arranqué a los nueve años y lo deseé mucho. Le pedía a mi mamá por favor… A ella por ahora no le vemos el deseo. De hecho, cuando la mandamos a estudiar danza, no fue un momento feliz para ella. Como que lo lúdico le gusta más.


–En un momento dijeron que querían buscarle un hermanito; en otro, que mejor parirían un disco… ¿En qué etapa están ahora?

F: (Ríe) Lo hablamos bastante. Por momentos nos imaginamos con otro hijo o hija, pero estamos bien así. Es algo que vamos mutando día a día. Es probable que el Universo tome la decisión antes que nosotros.

G: Aunque ahora, en cuarentena, ¡seguro que no!

–Ustedes, que dieron vida a muchísimos personajes, ¿sienten que hay alguna pareja de ficción que los identifique?

F: Para mí, la de Rebecca Pearson y Jack en This is Us.

G: Yo nos re veo en la pareja de Diario de una pasión, por el amor que sienten los dos protagonistas, que corren en la lluvia, discutiendo y llorando, y de repente explotan de amor. Esa ciclotimia nos representa mucho.

F: El vivir al extremo.

G: Yo de viejos nos imagino así, acompañándonos. Aunque, obviamente, el que va a tener Alzheimer soy yo, no ella. ¡Si ya me olvido todo! (cierran riendo los dos).

Por Kari Araujo.
Fotos: Fabián Uset.
Agradecimientos: Post Script y Go Broadway.

Ir Arriba