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Ángela Torres: “Sufrí mucho que hablasen de mi cuerpo, ya no lo acepto más”

Ángela Torres: “Sufrí mucho que hablasen de mi cuerpo, ya no lo acepto más”

Karina Noriega

‘Inmune’ ante las críticas y reflexiva, ‘la Niña de Fuego’ dispara: “Es hora de que sepan que las mujeres tenemos convicciones, deseos, formas artísticas, muchas cosas antes que juventud o talle”.

En la nota de tapa de GENTE de esta semana, Ángela Torres (21) da una nueva muestra de su bravura y “del fuego interno que me hace hacer las cosas con intensidad”. Es que la artista y nieta de la gran Lolita Torres –de quien toma su alter ego “La Niña de Fuego”–regresa a la canción de la mano de Alizzz, arquitecto sonoro de Rosalía y C. Tangana.

Además de hablar del poliamor y la relación abierta con Pedro “Pepo” Maurizi –su pareja desde hace cinco años, con quien convive desde que arrancó la cuarentena–, se explaya acerca de la importancia que tienen en su vida sus amigues –desde Ofelia Fernández a Lizardo Ponce–, “la inspiración en la joda” y su indignación ante los señalamientos que sufrimos las mujeres.

Es por eso que charlando acerca de las presiones del patriarcado referidas al cuerpo y el rol que ejerce el feminismo para visibilizar esos atropellos, la actriz y cantante reflexiona: “Hoy siento que hay cosas que ya no pueden pasar, como lo que ocurrió con la hija de Máxima (Amalia, 16). Yo como mujer me siento muy incómoda ante esas cosas, porque no se dan cuenta de las consecuencias y mambos que genera señalar su cuerpo”.

Cuando se refiere a esas injusticias que ya no tolera, amplía: “Lo que duele es que crean que para poner a una mujer en la tapa de una revista hay que hablar de su cuerpo, cuando hay cosas tan interesantes para hablar de cada una de nosotras: tenemos convicciones, deseos, formas artísticas, muchas cosas antes que juventud o talle“.

–¿Cómo creés que está dando batalla el feminismo para resaltar estos errores? 

–Siento que nosotras estamos despertando y levantando la voz, porque hay muchas cosas que ya no pueden pasar, que son muy tristes y es necesario cambiarlas. Si no, no sé para qué lado vamos a ir como humanidad. Yo sé que esta pandemia te pone existencialista, pero tenemos que visibilizar cada vez más estas cosas que dan vergüenza. Tenemos que optimizar estas injusticias para que recibamos información de por qué están tan mal estos mensajes y que reaprendamos lo que haya que reaprender. Sobre todo para que dejemos de señalarnos y nos dejen de poner en ese lugar tan horrible y superficial.

–Y vos cuando eras más chica, ¿te sentías víctima de estereotipos de “perfección”?

–Sí. Yo estoy expuesta desde los diez y muchas veces me sentí poco cuidada o en medio de discursos en los que no debí haber estado. Siempre fui parte de un mundo de adultos y, como niña que era, recibía información que metían en mi cabeza, tipo “tenés que adelgazar para hacer esta tira el año que viene”. O en el Bailando se hablaba muchísimo de mi cuerpo, e incluso en la mesa de Mirtha Legrand hubo personas burlándose de mi cuerpo, así como en Twitter, donde me han dicho cosas horribles.

–¿Cómo se hace para resistir y que rebote todo?

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–Hoy es distinto, pero cuando era más chiquita y más inocente no entendía por qué había tanta maldad. Cuando me lastimaban yo salía a defenderme con mucha fuerza y eso también era impactante, ver a alguien de 17 respondiendo así, y hasta me bardeaban por eso. Yo no era una “pendeja creída”, como decían: sólo me defendía porque me atacaban por mi cuerpo. En lugar de ponerme a llorar en la pista de Bailando me defendía pero, por dentro, toda la inseguridad ¿entendés? Era menor de edad y se burlaban en vivo.

–¿Te arrepentís de haber quedado expuesta de ese modo? 

–No me arrepiento, porque a las trompadas o como sea, aprendí. Y ahora me volví inmune, realmente. Me generó un escudo todo lo que tuve que vivir, quizás, que hoy me hace muy fuerte. No sé si es una experiencia que volvería a atravesar, porque estoy disfrutando de hacer mi música.

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