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Alejandro Fantino abrió su programa hablando de su papá: “Estoy absolutamente destrozado, triste y roto por dentro”

Alejandro Fantino abrió su programa hablando de su papá: “Estoy absolutamente destrozado, triste y roto por dentro”

Redacción Gente

Tras dedicarle ayer una carta en las redes sociales, hoy recordó a Jorge –fallecido el martes– en ‘Fantino a la tarde’ (América). También lamentó que su madre no haya podido despedirlo.

“Yo estudié periodismo con las charlas que él me enseñó a tener. Charlas mientras cosechábamos, pescábamos o tomábamos mate en el río”, comentó Alejandro sobre su papá.

Ayer escribió una emotiva carta desde sus redes sociales, pero hoy, ya de regreso en su programa Fantino a la tarde (16 a 18 por América), Alejandro (48) se tomó el tiempo necesario para recordar y despedir desde el aire del canal a su querido padre Jorge, que estaba enfermo y falleció el martes.

“Antes de ayer se fue mi viejo. Tenía algunas cositas para contarles y compartirles, esta vida vivida con mi viejo –inició mirando de frente a la cámara–. Porque como dice Borges, ‘la muerte es una vida vivida’”. Y enseguida comenzó a definirlo:

Vivió 76 años como un duque, feliz. Toda la vida hizo lo que quiso. Uno es lo que hicieron con uno. Yo estudié periodismo con las charlas que él me enseñó a tener. Charlas mientras cosechábamos, pescábamos o tomábamos mate en el río. Se desataban charlas que no sabíamos dónde terminaban”, contó.

¿Cómo atraviesa el duelo el conductor? Así lo explicó: “Mucha gente me escribió preguntándome ‘¿Cómo estás?’. Parece raro que ahora no tengo un sentimiento de dolor y lo normal sería que yo esté en un mar de lágrimas. Estoy absolutamente destrozado, triste y roto por dentro, pero no puedo no sopesar lo que viví con él, la vida hermosa que tuvimos. Mi viejo se fue con mucha paz, fue un tipo muy macanudo”.

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También habló sobre la tristeza de no poder despedir, a causa de la pandemia del Covid-19, a los seres queridos que se van: “No se lo puede velar ni despedir. Mi vieja quedó en San Francisco, Córdoba, sin poder venir. Pero cuando todo esto pase, vamos a hacer con mis amigos y los suyos una comida, guitarrearemos y brindaremos. Creo que las muertes se tienen que llorar, pero también hay que recordar lo vivido”, sentenció antes de acudir al humor, para completar:

“Prefiero recordarlo con mucho amor y con todo lo que me dio. Mi viejo querría que yo lo homenajee así. Si él tuviera una tarjeta SUBE para volver un ratito, me diría: ‘¡Pelotudo, ¿qué llorás?! Recordá lo lindo que vivimos juntos’. Y la verdad es que sí”, cerró emocionado Ale.

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