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La despedida de Anthony Daniels (C-3PO), el único actor que participó en la saga completa de Star Wars

La despedida de Anthony Daniels (C-3PO), el único actor que participó en la saga completa de Star Wars

Leo Ibáñez

Estuvo en las 11 películas de la saga, incluyendo a Episodio IX: El ascenso de Skywalker, que acaba de estrenarse. Acá, las confesiones del actor en un mano a mano con GENTE .

Valga el juego de palabras para definir a una de las parejas más famosas creadas por el cine. “Se trata de un adiós épico para una fábula magnífica”, saluda Daniels desde los Estados Unidos, en nombre de ambos.

Se quedó sin palabras. Jura que el 28 de enero de 2019, por primera vez en cuarenta y dos años, el androide parlanchín capaz de hablar seis millones de idiomas no pudo emitir sonido. “Acababa de rodar mi última escena, y terminé ahí sentado, introspectivo, conmovido, sin hacer nada –memora Anthony Daniels (inglés nacido el 21 de febrero del ‘46 en Salisbury, Wilthshire), pretendiendo disimular, con un tenue reír, su emoción–. No era en el final de Episodio IX: El ascenso de Skywalker, está al medio, pero J.  J. (Jeffrey Jacob Abrams, el director) desplegó un speach impresionante que me dejó mudo. ¡Algo impensado en mí y, especialmente, en mi álter ego!”, lanza después de extender su mano a GENTE dentro de la habitación 212 del Montage Hotel de Beverly Hills, Los Ángeles, antes de presentar a su esposa –Christine Savage, que saluda a dos metros de distancia– y sentarse.

Una de sus apariciones más emocionantes en Episodio IX.

–Cuentan las malas lenguas (que en general son las que saben) que a mediados de los Setenta, cuando lo contactaron para el casting de Star Wars, usted no quiso saber nada. ¿Verdad o truco?

–¡It´s true! Si bien de entrada no me interesaba formar parte, y en alguna etapa hasta quise alejarme, hoy me enorgullece haber participado en los nueves episodios.

–Tampoco le atraía la ciencia ficción…

–Ser un robot, como actor, me resultaba extraño. Mi agente debió trabajar fuerte para convencerme. Entonces conocí a George (Lucas), que no se parecía en nada a lo que yo imaginaba de un americano –¡era tan tranquilito!–, y cambió mi cabeza. Pronto leí el guion, y me pareció brillante.

Con R2-D2 en una legendaria imagen de Episodio IV: Una nueva esperanza (1977).
Junto a Kenny Baker, su compañero en siete envíos. Cuando el último murió (13/8/2016), lo sustituyó Jimmy Vee.

–¿Como la carcaza de C-3PO?

–Exacto. Fue idea de George incluir en SW un rol que permaneciera en todas las películas. A mí me gusta Tripio. Primero, porque me hace feliz que su cara no envejezca al ritmo de la mía. Y segundo porque, aun molesto, simboliza a los humanos en las innumerables ocasiones en las que no podemos hacer lo que quisiéramos. Frente a los bancos, los gobiernos que actúan mal, los que mandan, que en los filmes serían el Imperio Galáctico y la Primera Orden.

–Seguro coincide en que la forma de dar a conocer una producción cambió de manera abrupta respecto a aquellos inicios. ¿Cómo recibe a la nueva generación de fanáticos de Star Wars?

–Abrazándola… Y pensar que cuando se estrenó la primera no estaba disponible ni en VHS: había que sacar un ticket y verla sí o sí en el cine. La nueva tecnología te brinda la posibilidad de abordar la saga sin parar, atrasarla, continuar. En mi caso, suelo adelantar las partes en que no aparezco, jajá. Ahora los seguidores poseen más elementos para analizar. Se trata de una audiencia que, al tiempo que creció de manera exponencial, maneja mayor cantidad de información. En la actualidad, cualquiera, calificado o no, puede decir lo que quiera en Internet, o encuentra cuestiones que no le gustan y las reprochan. Y bueno, cuando hay amor suceden cosas así.

Primera trilogía: Recibió órdenes de George Lucas
e Irvin Kershner. Ponerle el traje completo demandaba media hora.
Segunda trilogía: Dirigido de nuevo por Lucas, a pura tecnología digital.
Tercera trilogía: J. J. Abrams se encargó de dos capítulos y Rian Johnson del del medio. Con piezas impresas en 3D para Tripio.

–¡Suena fuerte la palabra “amor”!

–Admito que nunca fui un apasionado de esta clase de filmes. Sin embargo, unos pocos años atrás descubrí, observando los rostros de los fans, su tremendo amor por SW. Si rebobino el tiempo surgirán cosas maravillosas y malas, unas arriba y unas abajo, como en toda aventura de verdad, pero no puedo menos que celebrar ser la única persona que experimentó desde adentro la historia completa. Como te mencioné, transité por momentos en que pensé parar, porque también me involucré, por ejemplo, en la serie animada Droids (1985/6), que R2-D2 y C-3PO protagonizábamos, y en diversas actividades relacionadas al universo de Star Wars. No obstante, cuando dudé, ¡me di cuenta de que no poseía otro trabajo! (carcajada), y por fortuna seguí adelante. Interpretar tanto tiempo a un personaje a veces puede parecer una maldición. No es el caso.

Otra escena de El ascenso de Skywalker: rodeado por sus protagonistas.

–¿C-3PO lo hizo una persona feliz?

–Sí, sí. A la hora del adiós, él está triste y yo también. Tristes, agradecidos y reconfortados por el mágico camino que compartimos con el mundo.

–¿Y qué le diría como saludo de despedida, desde el fondo de sus circuitos, C-3PO a su inseparable R2-D2?

–“Gracias por haber sido un muy buen amigo (recrea la voz entre mecánica y humana de su dorada criatura). Aunque éste es el final de la aventura, Artu, siempre te querré cerca” … Fue una notable idea pensar en una figura alta y una pequeña.

“Interpretar tanto tiempo a un personaje a veces puede parecer una maldición. No es el caso. A la hora del adiós él, C-3PO, está triste y yo también. Tristes, agradecidos y reconfortados por el mágico y excepcional camino que compartimos con el mundo”

–En su Twitter comentó que durante 2018 pasó por Bolivia, Chile y ¡Argentina! ¿Volverá para presentar su libro I am C-3PO (The inside story), del que nos acaba de obsequiar un volante?

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–Espero que sí. Si se traduce al español, allí viajaremos. Con mi mujer adoramos Buenos Aires, la Patagonia, el Glaciar Perito Moreno y Bariloche.

–¿Aprendió alguna frase en castellano?

–“Dos cervezas, por favor”. Ah, y otra mejor…

–¿Cuál?

–“¡Que la fuerza esté con vos!”.

Fotos: Gentileza Disney, Lucasfilm y anthonydaniels.com, y Archivo Editorial Atlántida.

Agradecemos a Isabella García y Lola Ibáñez Ocampo.

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