«Yo quedo como la mala de la película porque las otras modelos se hacen las simpáticas» – GENTE Online
 

"Yo quedo como la mala de la película porque las otras modelos se hacen las simpáticas"

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- Lo suyo, ¿no será un exceso?
(Nicole Neumann (23) ríe. Sabe de qué le hablan. Y esta vez no piensa hacerse la inocente).

-¿Por dónde querés empezar? ¿Por el escándalo de enero con mi novio nuevo? ¿Por lo cruel que soy con el resto de las modelos? ¿O por mi actitud de diva...? Te doy a elegir.

Está en la bahía de Acapulco. Llegó ayer. Es una de las cien modelos internacionales que desfilarán para el mega evento Acapulco Fashion 2004. No vino sola. Nacho Herrero (29), el chico que la flasheó hace nueve años y quien la reconquistó hace apenas tres meses, la acompaña en esta última odisea. Y él no está en México nada más que para escoltar a su novia, sino para llevarse todas sus cosas de su departamento en el D.F. y quedarse definitivamente en Buenos Aires junto a ella. "Soy todo o nada -empieza a explicar Herrero antes de que lleguen las preguntas-. Y lo nuestro fue demasiado fuerte como para perdérmelo. En diciembre viajé a Mar del Plata para pasar las fiestas con mi familia... Pero me crucé con "mi nena" y nunca más volví. Hasta hoy, que vengo a llevarme todo: desde la guitarra y mi equipo de buceo, hasta el peine y las zapatillas…".

Y la ex lolita, la que once veranos atrás perturbaba a los argentinos con su imagen de niña-mujer, le cierra la boca de un beso apasionado.

DE LA NUEVA NICOLE. Treinta y cinco grados de sensación térmica en la arena. Quince, la temperatura del mar. Ahí, en la playa, quiere hacer la nota. Para aprovechar el sol, dice. Para refrescarse todas las veces que se le dé la gana, aclara.

-¿Puede explicar cómo es esta Nicole 2004?
-(Risas). No hay un nuevo modelo...

-¿Qué fue, entonces, ese perfil zarpado que mostró en el verano?
-(Más risas). Y, para la gente sí hubo un cambio. No los tenía acostumbrados a verme así, tan destapada. Pero aclaro: siempre fui igual.

-Lo disimulaba muy bien.
-¿Sabés que sí? Sólo me mostraba cómo era realmente frente a unos pocos íntimos.

-¿Y ahora qué pasó?
-(Se pone seria). Pasó que me cansé del personaje que yo misma inventé. Armé como un escudo para cuidarme, para no mostrar puntos débiles, para no exponerme. Y me di cuenta de que mucha gente me interpretó mal por eso. Me veían antipática, fría, inaccesible...

-¿Entonces?
-Y no está mal ser "humano" de vez en cuando, ¿no? Demostrar que vos también llorás, reís, amás, odiás, te enojás, te enamorás, te separás.

-¿Qué la llevó a semejante conclusión?
-(Risueña). Una revista de actualidad llamada GENTE… Te juro: cuando me hicieron esas fotos en la playa de Punta del Este con Nacho, me quería morir. Toda la vida tomé sol ahí, en lolas, haciendo lo que se me daba la gana, y jamás me imaginé que me podían sacar una foto. Y las sacaron. Y me lloré todo porque estaba en crisis con mi ex pareja (Matías Libermann) y todavía no tenía muy claro qué quería. Y de repente me di cuenta de que mi angustia no era por mí sino por lo que pensaran los demás. Cuando noté que la gente se lo había tomado como algo natural y que la única que se hacía problema era yo, dije: "Estoy equivocada". Ese fue el detonador. Porque ya venía haciendo un proceso interno con ese tema...

-La escucho.
-Hay que hacer memoria, volver a mis doce años, a cuando empecé, a cuando enfrenté la popularidad y la polémica al mismo tiempo... Si me bancás, te cuento... Al principio era mi mamá (Claudia, quien la representó durante seis años) la que ponía la cara y salía a hablar, a defenderme. Yo me limitaba nada más que a posar. Entonces, ya de entrada, no tuve diálogo con nadie. Además, siempre fui muy introvertida. Por eso tengo ese tema con las personas y amo tanto a los animales...

-¿Qué tema tiene con las personas?
-Que veo a mucha gente careta, frívola, falsa, y a mí no me va eso de saludar a alguien que no te soporta, que sabés que cuando te das vuelta te va a criticar. Y por eso yo dejaba de saludarlos. Después, con los años y la ayuda de la terapia, entendí que a veces es necesario ser más diplomática. Te digo más: Nacho también tiene mucho que ver con este cambio. Es un tipo súper relajado, al que no le importa nada.

DE SU NUEVO AMOR. Hijo de un titiritero y una artesana. Modelo. Canta y toca la guitarra. En estos meses de amor en la chacra de su chica, se dedicó a componerle canciones. Letra y música que piensa incluir en el demo de un disco que sueña lanzar. No están viviendo juntos, todavía. Pero los caballos y los trece perros de apellido Neumann ya lo reconocen como parte de la familia. Se vieron por primera vez hace once años, en un estudio de televisión, y salieron durante un mes. En aquel tiempo, la diferencia de edad les jugaba en contra. El asegura hoy que nunca la pudo olvidar. "Y sonará cursi, pero fue así", aclara.

-¿Cómo fue ese reencuentro, Nicole?
-Fue en Mar del Plata, cuando viajé para un desfile. Fue un flashazo. No nos separamos más.

-Su ex no quedó muy bien parado, ¿no?
-En realidad eso tampoco fue así. Con Matías atravesábamos un impasse. El estaba de viaje, y lo que me dolió mucho fue que no tuve ni tiempo de hablar, de explicarle nada cara a cara. Por suerte, llegué a llamarlo antes de que salieran las fotos en GENTE. Pero igual, fue un bajón. No debe ser lindo enterarte que tu ex está con alguien, y mucho menos verlo con su nueva pareja en una revista. Me sentí terrible por eso…

-Algunos lo llamarían infidelidad ¿no?
-No, porque no siento haber engañado a nadie.

-Bueno, hablemos de su nuevo amor entonces. Hay un tema que no es menor para usted: ¿Cómo se lleva Nacho con sus mascotas?
-Perfecto. ¿Viste que los animales tienen como un sentido especial con la gente? Tienen re buena onda con él, y me ayuda un montón: les da de comer, se mete a nadar en la pileta con los perros, baña los caballos... ¡Hasta se banca que mi perra Luna duerma en la cama en medio de los dos!

-¿Qué tiene en común con él?
-De todo. Lo mejor es cuando tenemos todo el tiempo libre para disfrutarnos. Nacho me canta para dormirme, me hace mimitos en la cabeza. Me siento muy protegida. Somos almas gemelas.

-¿Se viene la boda?
-(Risas). Todavía no. Pensá que sólo llevamos tres meses juntos. Igual, me encanta pensar que puede ser el hombre de mi vida. Sueño con formar una familia. Siempre dije que iba a tener cinco hijos: dos adoptados y tres míos.

DE LA GUERRA FASHION. Que no hace desnudos para la Argentina y sí para las revistas extranjeras. Que tiene aires de diva. Que no hace desfiles si no va acompañada de su séquito: peinador, maquillador y perro incluido. Que desarmoniza el grupo con sus comentarios y exigencias. Todo eso se dice de ella. Y ella, no se calla nada.

-Dicen que está hecha un demonio.
-(Risas). Mirá, yo no soy ni santa, ni verdugo. ¿Vamos a hablar de víctimas y victimarios?

-¿Usted de qué lado está?
-La verdad, en lo profesional, en ninguno.

-Pero hizo todo para ganarse el odio del mundo fashion.
-Yo no siento que todo el mundo me odie.

-¿Un grupo, tal vez?
-Sí, es cierto: no les caigo bien a todos. Y de hecho, a mí tampoco todos me caen bien.

-Según Roberto Giordano, tiene mala onda con el resto de las chicas.
-Yo tengo re buena onda con la mayoría. Y justamente, para no terminar agarrada de las mechas con las que no me caen, pedí que no me las pusieran cerca en las pasadas... Todavía hay gente que no sabe trabajar y en los desfiles se te cruza, te empuja, te quita el lugar...

-¿Cómo que le quitan el lugar..?
-Sí. ¿Querés un ejemplo concreto? Se ensaya el día anterior: yo salgo última, cerrando la pasada, y tengo que terminar ubicada en el medio. Bien. El día del desfile, cuando estoy llegando al fondo de la pasarela, las chicas de la fila se cierran y no me dejan mi lugar. Una vez, te hacés la tarada y te vas para un costado. Dos veces, te mordés el labio y te vas. Tres veces, pedís que no te junten con fulana ni mengana. No que no salgan en mi pasada, sino que no me junten con ellas… Nada más. Bueno, si eso es tener mala onda y estar en diva, sí, tengo mala onda y soy diva.

-Exijo nombres.
-¡Ni loca! Ellas saben bien de quiénes hablo.

-Y frente a ellas, usted, ¿cómo reacciona?
-¿Ves? Esa es la falsedad que no me banco. Porque como las otras sonríen y se hacen las simpáticas, quedan como las buenas de la película. Y yo, porque voy y les digo: "Loca, no me jodas", soy la mala. Pero estas cosas sólo pasan en los eventos estilo show. En los desfiles de moda no ocurre: todo tiene un libreto.

-¿Cuántas amigas modelos tiene?
-Ninguna. Mis amigas son las del colegio, las de siempre. Para mí, esto es un trabajo, yo siempre digo que esta profesión no alimenta el alma. Me encanta lo que hago, pero cuando salgo necesito llegar a casa, tirarme a la pileta, cocinar, leer.

-No me diga que nunca criticó a nadie...
-Obvio que puedo hacer algún que otro comentario antipático. Pero de ahí a juntarme para criticar a la que está gorda o anoréxica, hay una gran distancia. No, yo no voy a ese club.

-¿Acaso no fue una de las que bautizó a Pampita como "La Mucamita"?
-No... Eso fue una pavada... Y atrás, salió el divague de un supuesto padre. ¿En qué quedó eso? ¿Dónde está el padre? ¿Quién es? Fue cualquiera... Parecía una movida de prensa, ¿no..? Como que también se dijo que yo era la típica rubia cheta de San Isidro, y nada más alejado: ni fui cheta, ni nací en San Isidro. Vivía en un departamentito con mi vieja y mi hermana, y al colegio llevaba la peor cartuchera. ¿De quién hablan?

-De usted...
-Que no se metan en mi camino. Que no me busquen. Porque si tengo que usar el látigo, lo uso. No ataco a nadie, pero para defenderme soy muy buena. Pero ahora pasan cosas insólitas: viene gente a decir: "¿Por qué Nicole tiene perchero para ella sola y yo no?". ¡Es de locos! A mí ni se me ocurriría preguntar: "¿Por qué Valeria Mazza tiene camarín y yo no?". Es ridículo. Plantean cada pavada. ¿Qué más se dice...?

-Que en la Argentina no hace desnudos y después se anda sacando la ropa en Italia.
-No es cierto. Hice desnudos en la Argentina y afuera también. No me fijo en qué país me saco la ropa, sino en la estética de la foto, en la calidad de la producción, en el medio para el que lo hago.

-¿Tampoco es verdad que no sale de su casa sin su séquito de...?
-(Risas). ¿Sabés quiénes integran "mi séquito"? Mi maquillador, Richard Valles, y mi peinador, Iván Mattos. Que te aclaro: los dos son amigos, se quedan a dormir en casa y juegan con mis perros... Y sí, mi perra Luna también integra el "séquito". Ella es mi cable a tierra, la compré en Milán para tener una amiga y nos volvimos súper dependientes. No la voy a dejar en casa por lo que digan. Otra cosa que aprendí con Nacho fue a vivir el presente sin que me importe el qué dirán.

-Habla la nueva Nicole.
-No habla la nueva Nicole, creo que ahora habla la verdadera.

por Mariana Montini
fotos: Santiago Turienzo
producción: Fini Bencardini
(enviados especiales a Acapulco, México)
agradecemos a: Mai Cassal, Ricky Sarkany, Dulce Carola y 69 sex shop.

Reconoce que no tiene amigas modelos y que, cansada del personaje que ella misma se creó, ahora piensa mostrarse tal cuál es: Que no me busquen. Porque si tengo que usar el látigo, lo uso", admite Nicole.">

Reconoce que no tiene amigas modelos y que, cansada del personaje que ella misma se creó, ahora piensa mostrarse tal cuál es: "Que no me busquen. Porque si tengo que usar el látigo, lo uso", admite Nicole.

Obvio que puedo hacer algún que otro comentario antipático. Pero de ahí a juntarme para criticar a la que esta gorda o anoréxica, hay una gran distancia. No, yo no voy a ese club"">

"Obvio que puedo hacer algún que otro comentario antipático. Pero de ahí a juntarme para criticar a la que esta gorda o anoréxica, hay una gran distancia. No, yo no voy a ese club"

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