“Yo no soy una chica fácil: no pienso convivir sin libreta” – GENTE Online
 

“Yo no soy una chica fácil: no pienso convivir sin libreta”

Actualidad
Actualidad

Siempre tuve fe y esperanza de que iba a ganar. Mi nombre, dentro del concurso, era el menos conocido. Pero aunque sabía que me iba a costar un poco más que al resto, yo confiaba en mí. Cuando uno tiene un sueño en la cabeza, no queda otra que seguirlo hasta el final”, arremete Silvina Escudero (26). Está relajada la gran morocha argentina, lejos ya de la excitación de El musical de tus sueños, de ShowMatch (la gran final promedió los 33,6 puntos de rating), en el que se consagró campeona. Ahora posa para las fotos de GENTE en Manantiales Club de Mar: sus atributos físicos casi perfectos, a la vista.

Es la mujer del momento: todos hablan de ella. Pero ella, la vedette egresada del Northlands –el mismo exclusivo colegio que educó a nuestra princesa criolla Máxima Zorreguieta–, no se la cree. Sonará su celular en medio de la entrevista y ella atenderá a Matías Alé (32), su gran amor desde hace casi un año, y ex de Graciela Alfano, a su vez la jurado del concurso que le hizo la vida imposible. Pero ése es otro story, ahora es el gran momento de Silvina.

–Cuando empezó El musical..., muy pocos apostaban por vos.
–Sí, es verdad. Pero te juro que yo sabía que podía. Y, de hecho, pude. Yo creo mucho en la Ley de Atracción, que no es otra cosa que el poder del deseo. Así, llegué a la cima en ShowMatch, y ahora sueño con ser la vedette del verano.

–¿Por qué creés que te eligió la gente?
–Por la alegría que yo siento al bailar. Bah... Pienso que es eso. Ojo, la gente también me felicita por la pareja tan transparente que tenemos con Matías (Alé).

–¿Recibiste muchos votos de los fans de Alé?
–¡Por supuesto! Y Matías, durante todo este proceso, me escuchó, me aconsejó y me respaldó de alguna manera. Mientras te lo cuento a vos, lo repaso en mi cabeza: ¡me bancó mil cosas!

–¿Por qué lo nombrás tanto?
–Porque es el amor de mi vida. Y como todo lo que me pasa, me encanta. Yo soy la hermana de Vanina Escudero, la cuñada de Waldo, la novia de Mati y la hija de Carmen y Enrique, mis papás, que también se hicieron conocidos por ShowMatch. ¡Me da orgullo! Amo mi vida y no tengo problema en mostrarla tal cual es. Sé que llegué adonde llegué por mi esfuerzo. Y tuve que pelear contra el jurado, contra el qué dirán, contra la exposición y los chismeríos mediáticos.

–¿Lloraste mucho durante estos últimos seis meses?
–Sí, pero valió la pena. Recibí muchas agresiones, que no entendía bien de dónde salían, y que Matías tampoco merecía. El triunfo justificó todo, por suerte. Pero hubo muchas cosas injustas.

–¿Sentís que le ganaste la pelea a Graciela Alfano?
–Absolutamente. Ella me quiso boicotear, pero no contó con que la gente se iba a dar cuenta de su juego maléfico. Las agresiones no tenían sentido ni sustento intelectual lógico. Nos mataba con frases porque sí, sólo para destruirnos.

–¿No estarás exagerando?
–Mirá, muchas veces tuve ganas de abandonar, porque me la pasaba llorando. Pero por suerte hago terapia y eso me dio la contención necesaria.

–¿Qué te aconsejó tu psicólogo ante tanto estrés?
–Que me concentrara en bailar como yo sabía, que aprendiera a disfrutarlo y que no perdiera de vista mi objetivo: demostrar mi talento. En las últimas galas me pidió, por mi bien, que no me dejara distraer ni provocar por nadie.

–¿Te molesta que comparen la relación de Alé con vos con la que tuvo él con Alfano?
–No, porque vivimos una pareja muy diferente. Somos los dos absolutamente libres, tenemos independencia económica, laboral y afectiva. Pero somos muy unidos y sabemos bancar lo que se pone en contra nuestro.

Stop. La charla se interrumpe con un “¡holis, amor!” que se oye a lo lejos. La voz tiene un esperado dueño: Matías Alé, que llega a acompañarla. “Justo estaba hablando de vos, mi vida”, le cuenta Escudero, mientras lo saluda con un piquito. Alé, también compañero de la morocha en Fantástica (la nueva revista que encabezan Carmen Barbieri y Santiago Bal en el teatro Atlas de Mar del Plata), se aleja unos metros y avisa: “Terminá tranqui, que después salimos juntos, mi vida...”, dice, y se recuesta en una reposera a tomar sol. La charla continúa.

–¿Es difícil lidiar con los celos laborales?
–Para nada. Ni con Matu ni con mi hermana: es más, yo siento que Vanina está tan feliz como si lo hubiera ganado ella. Y con los otros celos tampoco, a menos que se desubiquen. ¿Qué me va a molestar? ¿Que digan que Matías es lindo? ¡Eso se cae de maduro! Aparte, él es súper educado y ni siquiera mira de más...

–¿Cómo imaginás tu carrera a futuro? ¿Te gustaría seguir los pasos de Carmen Barbieri o Moria Casán?
–Quiero tener mi propio estilo pero, si me das a elegir, prefiero ser una grossa como Carmen. Porque además de talento, la gente la ama, algo que muy pocas de su generación pueden exhibir.

–¿...?
–¡Claro! Mirala a Graciela. Me amenazaba con que iba a tener que ganarle a su “escudería” y al final no pudo con los “escuderitos”, mis fanáticos. Sólo los años de trayectoria no alcanzan para que la gente te quiera.

–Te diste el gusto de rechazar los intentos que Ricky Fort hizo por seducirte.
–Ja, ja. No necesito de los regalos de Fort. Matías me dio la sorpresa más hermosa de toda mi vida: nuestra perra Galana, que es casi una hijita, de raza Kurzhaar. ¡Divina!

–¿Te molestan las críticas?
–No, para nada. Si hay alguna chica celosa de mi momento, no me llega, no lo veo, me resbala... Estoy en otra: disfrutando de mis logros y pensando en cómo seguir trabajando para ser la mejor. ¿Si hay envidia? Claro, como en todos los ambientes.

–Se viene el primer aniversario de novios. ¿Habrá anuncios?

–¡Ayyy, sí!... Con Matu cumplimos un año juntos el 9 de abril. Nuestro proyecto es el mismo desde hace un tiempo: casarnos y tener hijos. Matías me propuso matrimonio al mes de salir y a mí no me pareció apropiado. Ahora me encantaría, pero él me la hace difícil: “Perdiste tu chance”, me dice. Pero bueno, yo no soy una chica fácil: sin libreta no pienso convivir. Así que Matu va a tener que aflojar. En poco menos de un año, Silvina se hizo famosa. “Llegué a la cima con ShowMatch... Ahora quiero ser la mejor vedette. Yo era la única que confiaba en mí, y lo logré”, dice Escudero, feliz.

En poco menos de un año, Silvina se hizo famosa. “Llegué a la cima con ShowMatch... Ahora quiero ser la mejor vedette. Yo era la única que confiaba en mí, y lo logré”, dice Escudero, feliz.

“Mi psicólogo me aconsejó que me concentrara en bailar como yo sabía, que aprendiera a disfrutarlo y que no perdiera de vista mi objetivo: demostrar mi talento. Me pidió, por mi bien, que no me dejara distraer ni provocar por nadie”

“Mi psicólogo me aconsejó que me concentrara en bailar como yo sabía, que aprendiera a disfrutarlo y que no perdiera de vista mi objetivo: demostrar mi talento. Me pidió, por mi bien, que no me dejara distraer ni provocar por nadie”

“Graciela (Alfano) me amenazaba con que iba a tener que ganarle a su ‘escudería’, y al final no pudo con los ‘escuderitos’, mis fanáticos. Sólo los años de trayectoria no alcanzan para que la gente te quiera”

“Graciela (Alfano) me amenazaba con que iba a tener que ganarle a su ‘escudería’, y al final no pudo con los ‘escuderitos’, mis fanáticos. Sólo los años de trayectoria no alcanzan para que la gente te quiera”

Comentarios

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig