“Yo no planteo fantasías; mi campaña es mi gestión” – GENTE Online
 

“Yo no planteo fantasías; mi campaña es mi gestión”

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El escalador sube y baja y el gobernador transpira mientras enfoca la mirada en los papeles sujetos a un atril con dos broches de ropa. Allí están esbozados los discursos del día. De tanto en tanto echa un ojo a la pantalla del enorme televisor, clavado en un canal de noticias. La enorme residencia oficial de La Plata ya sabe la rutina de Daniel Scioli (52): “No me levanto ni con despertador ni con radio. Pido que me llamen a las seis y media, pero siempre abro los ojos quince minutos antes. Y si un problema me tiene desvelado, voy a la cocina a charlar con los custodios. Después desayuno (café con leche y pasta frola) y corro. Y estoy siempre ansioso por empezar a trabajar”. Es jueves y son las ocho de la mañana cuando empieza a hablar con GENTE. Lo espera en el vestidor la selección de trajes invariablemente azules y, si la circunstancia es más informal, su colección de gorras tipo “pochito”.

La agenda arranca con un acto con los jefes policiales que luchan contra la droga, donde anunció la vuelta de los Comisarios (virtual fin de la reforma encarada por Felipe Solá y León Arslanian) y concluye, de noche, en Burzaco junto a Néstor Kirchner, Nacha Guevara y Graciela Borges. Todo suma en la recta final de la campaña. Scioli va segundo detrás de Kirchner en la lista del Frente para la Victoria, y la gran incógnita es si el 10 de diciembre asumirá como diputado o seguirá como gobernador.

–¿Pidió algún servicio de mudanzas para después de las elecciones, Gobernador?
–¿Por qué?

–¿Va a asumir en el Congreso o no?
–La gente sabe lo que voy a hacer. Salgan a la calle y pregunten. Ese es otro de los temas con que se quiere desviar la atención en la campaña.

–¿Pero no se merece esa gente saber qué hará?
–La gente me conoce muy bien.

–En general piensan que va a seguir como gobernador...
–¿Eso piensan? Yo pienso que es importante que el 28 nos acompañen con todo. Que ante la duda, no duden, y que nos renueven la confianza. Sigo trabajando con el compromiso y la responsabilidad de siempre para servir a la provincia y al país. Confío en la gente y en la lucha que encaramos por el empleo, la educación y la seguridad. Acá, con Karina, estamos cómodos. Cada uno tiene su rutina...

–¿Tienen vida de pareja en medio de tanto trajín?
–En mi vida siempre hubo vértigo y adrenalina. Y nuevos desafíos, que son los que me movilizan. No soy quejoso, no busco excusas, pongo toda mi energía y esfuerzo para cumplir mi mandato.

–¿Es egoísta para la familia su agenda?
–No es mi caso. Soy respetuoso de la actividad de Karina y de mi hija Lorena. Me doy tiempo para todo. Es que soy muy ordenado, meticuloso. A las doce de la noche estoy durmiendo. Y después divido el día: tiempo para pensar, para hacer deportes, para la pareja, la familia, los amigos...

–¿Cómo calificaría el nivel de esta campaña?
–La nuestra tiene que ver con lo que hicimos y con ir para adelante. Pero desde otros espacios han querido desviar la atención. Por eso hablan de proscripciones, candidaturas... Pero a esta altura, no tengo ganas de hablar de los demás.

–¿Descuidó la gobernación con tanto ir y venir por las elecciones?
–¡Nada! ¡Cero! ¡¡¡Cero!!! Todo el tiempo estoy inaugurando caminos, escuelas, centros de salud, viviendas. Yo no tengo que darme a conocer o prometer cosas y plantear fantasías o falsas expectativas. Mi campaña es mi gestión, mi historia y mi relación con la gente. Es hacer. Es sangre, sudor y lágrimas todos los días.

–Solá dijo que tiene buena relación con usted, pero también señaló, en referencia al estado de la provincia: “Le entregué la pelota redonda y me la devolvió cuadrada”.
–Todo el mundo sabe cómo estaba y cómo está. Mi gobierno superó todo lo hecho en gestiones anteriores. No es comparable. Porque, aparte, hago un trabajo articulado con la Nación y los municipios, como nunca antes. Con una gran cantidad de obras en marcha: agua potable, cloacas, asfalto, redes de gas, ¡inauguramos la escuela número 130 en dos años! Lo respeto a Solá, siempre fue correcto conmigo, y no necesito atacarlo para posicionarme. La gente me votó para que supere holgadamente lo que se hizo.

–También le dijo a su sosías de Gran Cuñado: “Algún día hacé lo que se te cante”. ¿Usted actúa en sintonía con Néstor y Cristina de Kirchner con total convencimiento o porque es disciplinado?
–Busco lo mejor para la provincia, y lo mejor es trabajar con el gobierno nacional y conseguir la mayor cantidad de cosas para la gente. Es una tarea inteligente. A mí no me agarran ráfagas de individualismo ni de egocentrismo. No me la creo, y como buen deportista, sé trabajar sumando esfuerzos. Cuando se peleó la provincia con la Nación perdieron todos. Y no voy a cometer ese error.

–¿Pero alguna vez les dijo a los Kirchner: “Esto no”?
–Obvio, y me escuchan más de lo que se cree. Pero cuando tengo que hablar no lo hago públicamente, para no generar un conflicto. Ya hay bastantes políticos que aman pelearse. Yo vine a la política a buscar moderación.

–¿En qué temas lo escucharon?
–Yo no me tengo que comparar. Tengo mi propia agenda de trabajo, mi propia impronta... Pero por más voluntad que tenga un gobernador, no alcanza. La provincia de Buenos Aires necesita trabajar codo a codo con el gobierno nacional.

–Se lo notó incómodo en la crisis del campo. Y eso le vale, hoy, que cuando va al interior se tengan que desplegar grandes operativos policiales.
–¡Eso es mentira! Han querido instalar que no podemos ir al interior. Después mandaron cadenas de mails y mensajes de texto para que no vayamos. Y como no lo lograron, porque vamos a ir adonde haga falta, dos o tres nos agredieron, y era gente identificada con Unión Pro y la Rural. Cuando la policía organiza un acto, es parar proteger de esa gente a las familias que van.

–¿Ya lo visitó a su vecino?
–¿A qué vecino?

–A De Narváez, que se mudó acá enfrente de la Gobernación, cruzando la calle.
–(Sonríe) Eso de que se mudó es “pour la galerie”. ¡Vamos! Por favor... Dale, hablemos en serio (ríe). Yo tengo una buena relación con De Narváez. Nos conocemos de antes, y en democracia cada uno elige cómo da su pelea. Pero a la gente le digo: ¡Ojo con los que prometen planes para todo! En campaña se puede decir cualquier cosa. Repite “tengo un plan, tengo un plan, tengo un plan” y no muestra de qué se trata. Eso ya lo hemos visto, atención...

–Ahora están peleados, ¿pero qué va a pasar cuando terminen las elecciones con los peronistas de Unión-Pro? ¿Se van a volver a juntar?
–Yo los veo incómodos ahí. Y están las puertas abiertas para que sumemos hacia el futuro. Pero claro, ahora están en un espacio que reniega del peronismo, que lo vive como algo vergonzante y están incómodos, repito.

–De Narváez dijo que si ganan ustedes “la propiedad privada está en riesgo”.
–Son cosas para meter miedo e intranquilidad. Si hay un rumbo económico claro, que incentivó la llegada de inversiones, fue el nuestro. Con el tema estatizaciones quedó al descubierto la primera propuesta de la oposición: volver a privatizar Aerolíneas. Y el Estado se hizo cargo de esa empresa porque ya no volaba más. Un país como la Argentina no puede quedarse sin línea aérea. En el mundo se está repensando el rol del Estado y nadie duda de su papel orientador, ordenador. Están con ideas viejas. Se quedaron en el tiempo y no entienden los cambios. Karina Rabolini le arregla el nudo  de la corbata a Daniel Scioli en el gran living de la residencia platense. A esa hora (las 9) ya desayunó e hizo media hora de cinta y escalador.

Karina Rabolini le arregla el nudo de la corbata a Daniel Scioli en el gran living de la residencia platense. A esa hora (las 9) ya desayunó e hizo media hora de cinta y escalador.

El último abrazo del día, antes de salir a la campaña, en el jardín de la residencia que da a la calle 53 de La Plata. Cruzando ese boulevard se mudó Francisco de Narváez; para Scioli es “pour la galerie”.

El último abrazo del día, antes de salir a la campaña, en el jardín de la residencia que da a la calle 53 de La Plata. Cruzando ese boulevard se mudó Francisco de Narváez; para Scioli es “pour la galerie”.

“En mi vida siempre hubo vértigo y adrenalina. Y nuevos desafíos, que son los que me movilizan. No soy quejoso, no busco excusas, pongo toda mi energía y esfuerzo para cumplir mi mandato”.

“En mi vida siempre hubo vértigo y adrenalina. Y nuevos desafíos, que son los que me movilizan. No soy quejoso, no busco excusas, pongo toda mi energía y esfuerzo para cumplir mi mandato”.

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