“Yo no llegué a ser vedette por mi cuerpo: si estoy aquí es por mi cabeza” – GENTE Online
 

“Yo no llegué a ser vedette por mi cuerpo: si estoy aquí es por mi cabeza”

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Vicky reina en el mundillo del teatro Atlas. A los gritos y con el andar apurado de sus tacos de 25 centímetros, protagoniza la previa de Brillantísima, la revista que dirigen Carmen y Moria. “Yo no busco amigos en el trabajo. Que quede clarito. Soy muy profesional”, se ataja Victoria Jesús Xipolitakis, que cumple 28 años un día antes de Nochebuena. Esta temporada ostenta el título de primera vedette. Nada menos… Su camarín está empapelado de rojo “para alejar a los envidiosos”. Se acomoda las lolas entre la red del vestido “para que estén bien centraditas”, se embadurna con crema de dorados y purpurina, y detalla: “El conchero tiene microcristales”, por si no se notara…

–Vicky, ¿hoy no te vas a tropezar de nuevo, no?
–Ay, ¡no! Ya no me pasa de nuevo. Tenía ganas de llorar. Estaba cumpliendo el sueño de toda mi vida: ser primera vedette. Pero un accidente le puede suceder a cualquiera… La trampa desde donde aparezco está desnivelada. Pisé mal, di una vuelta sobre mi eje y perdí el equilibrio. Gracias a Dios, un tropezón no es caída. Y, ¿sabés qué? Tenés que seguir y sonreír. Como hice yo. Porque la gente pagó, y merece que le dé lo mejor de mi.

–Pero, convengamos, salió más o menos…
–Traté de que no se notara. Pero bué: ¡se notó! Son cosas que pasan… Lo importante es que mis directoras, Carmen y Moria, me dijeron que lo hice bien. Los de afuera, ¡son de palo! Hay mucha crítica con mala leche en este medio.

–Te cuento lo que se dice de vos en la tele y por lo bajo, y vos contestás. Primero: que bailás mal.
–No me las doy de bailarina. Siempre quise ser vedette. Caerse se caen todas. Hasta las mejores. Es lógico. Pero ahora me sale bien, y hasta canchereo cuando bailo.

–Segundo: que quedaste por descarte.
–¡Nada que ver! Se tiraron nombres como el de Graciela Alfano, y es verdad que hubo reuniones. Después hablaron con María Eugenia Ritó, y tampoco quiso. Pero no mucho más… Mónica Farro nunca iba a estar en Brillantísima. Moria no la quiso, dice que nadie merece ese título más que yo…, y Carmen estuvo de acuerdo. Las amo. Tengo mi pieza en la mansión de Moria. Y Carmen me hace pasar como invitada de honor a su edificio para que use el gimnasio. Fede Bal es un gran amigo, y Sergio Denis me dice hermosos piropos. Me parece un hombre muy atractivo…

–¡Epa! ¿Romance habemus?
–Por ahora… es sólo un compañero de trabajo. ¡Tristán se pone celoso!

–Tercero: sos pura cirugía.
–¡Un delirio! Tengo sólo dos. Una lipoaspiración en la pancita, y un poco más de lolas. Punto. –Cuarto: que tenés trabajo porque te acostás con un productor de la obra.
–¡Nada que ver! A mí me eligieron Carmen, Moria y Javier Faroni. Si ellos no quieren, yo no estoy acá, por más que otra persona lo desee.

–Quinto: que tu hermana no te puede ni ver.
–Tenemos los clásicos roces de hermanas, pero entre nosotras está todo genial. Ella no está esta celosa de mí. Es la que más me aplaude y grita en el saludo final. Y yo hago lo mismo con ella. Stephy no sueña con ser primera vedette. Ni siquiera muestra la cola, ¡y yo hago un desnudo total! Ser vedette es todo un trabajo…

–Vamos a los requisitos de una primera vedette. ¿Hay que formarse?
–Yo tuve que estudiar baile y mejorar poses. De todas maneras no llego a ser una bailarina. Pero soy una gran vedette. ¡Nací angelada! Con una buena cola y un par de lolas no llegás a ser primera vedette. Yo hago la diferencia con otras cosas… ¡igual que Moria, Susana y Mirtha! Me eligen porque sobresalgo. Vendo un cuerpo, pero además tengo carisma. ¡Mucho!

–¿Hace falta tener cerebro?
–¡Claro! Yo no llegué por mi cuerpo: si estoy aquí es por mi cabeza. Antes vendía la Vicky boluda, pero hoy muestro quien soy, y todas me respetan. ¡Ya no dejo pasar una! Porque si no sos inteligente, te voltean y pisotean.

–Pero a veces, hacerte la tonta te puede convenir…
–Ya no. Me cansé de dejar pasar cosas. Si alguien no me respeta, se lo digo de frente. Además, ahora que estoy más putona con las lolas, el pelo largo y la lipo, ¡me llama todo el mundo!

A las nueve de la noche, Victoria Jesús (nació un día antes de Nochebuena) está a punto para su cuadro de baile en Brillantísima, que va de miércoles a domingo a esa hora.

A las nueve de la noche, Victoria Jesús (nació un día antes de Nochebuena) está a punto para su cuadro de baile en Brillantísima, que va de miércoles a domingo a esa hora.

“No es nada fácil, porque tengo tacos altísimos, un vestido que pesa cuarenta kilos, plumas que pesan otros veinte. Sumados, ¡lo mismo que peso yo!”, dice.

“No es nada fácil, porque tengo tacos altísimos, un vestido que pesa cuarenta kilos, plumas que pesan otros veinte. Sumados, ¡lo mismo que peso yo!”, dice.

La rubia jura que se hizo sólo dos cirugías. Una lipoaspiración en la panza para sacarse tejido adiposo que “no se iba con la gimnasia”, y las lolas. Después de la función de los viernes dedica media hora a firmar autógrafos. “Moria dice que yo merecía ser primera vedette de este espectáculo”, desafía.

La rubia jura que se hizo sólo dos cirugías. Una lipoaspiración en la panza para sacarse tejido adiposo que “no se iba con la gimnasia”, y las lolas. Después de la función de los viernes dedica media hora a firmar autógrafos. “Moria dice que yo merecía ser primera vedette de este espectáculo”, desafía.

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