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“Willy es el hombre de mi vida”

“Willy es el hombre de mi vida”

Redacción Gente

Ya sé que vas a preguntarme por las cábalas de la novia… Lo nuevo es el vestido, lo usado son los aros, lo azul y rojo son unas cintas que tengo dentro del vestido, y lo prestado… (Silencio. Quiso dejarlo para lo último, así pasaba inadvertido. Hasta que se animó a regañadientes, encimando palabras) una bombacha de una amiga, porque me olvidé la mía”, confesó Natalia Botti (26, modelo de Multitalent) en la habitación 303 del Sheraton de Pilar, donde pasó la tarde sometiéndose a un tratamiento de belleza antes de ir al encuentro de su novio, Willy García Navarro (42, manager de modelos). Junto a Nati estaban su hijo Bautista (6, viendo Los Simpson y comiendo helado de chocolate), su amiga Luchi (“la salvadora del percance de la bombacha” y testigo de la boda), su peinador (Diego Bayala), su maquillador (Guillermo Fridman) y los diseñadores del vestido (Gustavo Calandra y Claudio Hock).

A diez kilómetros de ella, Willy daba las últimas indicaciones para recibir a los 120 invitados a la bendición de alianzas en su casa del Olivos Golf Club, y después, a la fiesta. “Hoy se mezclan muchas emociones. Estoy feliz por esta unión tan esperada, pero a la vez triste porque mi padre, que murió de cáncer en abril pasado, no puede estar aquí. Igual sé que la quería mucho a Nati y que está feliz por la decisión que tomamos”, se consoló.

Tras cuatro años y medio de relación, la pareja decidió pasar, el miércoles 3, por el Registro Civil de la avenida Cabildo al 3000. “Lo veníamos hablando mucho. Estaba todo planeado. Pero cuando fuimos a pedir fecha, Tomás Darcyl, nuestro padrino, se olvidó el DNI. Tuvimos que llamar a Cristian, el ex portero de mi edificio y cómplice del comienzo de la relación, para que viniera. Fue él quien le había llevado mi primer regalo a ella, un cd de Café Tacuba con la canción Eres. Por lo visto, todo indicaba que tenía que ser nuestro testigo”, contó, tentado de risa, el novio.

“Willy es el hombre de mi vida. Me di cuenta de eso el día que lo conocí. Tiene algo que me atrapa. Hay química entre nosotros. No podría decir ‘me gusta tal o cual cosa’, porque lo que me eclipsa es todo”, recordó la bella morena, que fuera cara publicitaria de firmas internacionales como Macy’s, Sedal Internacional y Coca Cola.

La modelo y el empresario se conocieron durante una comida ofrecida por una amiga en común. “Después de hablar toda la noche, intercambiamos teléfonos. A los dos días me invitó a salir. Creo que a los diez ya vivíamos juntos. Que aceptara a mi hijo fue algo importante para mí. Muere de amor por Bauti, tienen una relación muy fuerte. Es difícil que haya hijos y que las dos partes se amolden, sin embargo, todo salió mejor de lo que yo esperaba”, comentó Natalia. Un segundo después, Willy cuenta que “Bauti es un nene muy dulce. Yo lo incentivo, como hizo mi padre conmigo, para que haga deportes. Jugamos al tenis y lo acompaño a las clases de golf. Realmente nos queremos. Cuando se enteró del casamiento, se sintió parte del compromiso y nosotros quisimos que así fuera. ¿Si tenemos ganas de ser padres? Claro, aunque todavía no es el momento. Es algo que decidiremos en el futuro”.

A las nueve de la noche, la novia llegó a su casa en una camioneta. Con un trío de cuerdas para darle la bienvenida, entró hasta la glorieta, donde la esperaba Willy junto al sacerdote Ariel. Luego de una emocionante ceremonia (el pequeño Bautista entregó los anillos) los novios saludaron a los invitados, que los cubrieron de pétalos de rosas rojas. Entre una ambientación de yerberas blancas creada por la event planner Mónica Alvarez, la gente se instaló en los diferentes livings armados al aire libre. El catering –AM Celebraciones– consistió en una entrada fría y, como platos principales, en el menú preferido por los novios: sushi, chop suey, chaw fan y otros sabores asiáticos. Pasada la medianoche, la música de los ochenta (del grupo Discover) inundó la pista de baile, y una máquina de espuma bañó a los invitados. Como final, el corte de la torta de boda (crema, chocolate amargo, frutillas y merengue italiano). “Quisimos que Bauti estuviera presente en todo momento. Por eso, en la torta pusimos tres muñequitos”, informó el novio.

“No nos vamos de viaje ahora porque se acercan muchos compromisos, pero tenemos pensado hacerlo en febrero. En principio queremos pasar el fin de año en Punta del Este. La idea es visitar Miami y Orlando. Ese fue el regalo que nos hizo Tomás (Darcyl)”, contó Natalia. Entre los regalos hubo un home cinema, microondas, secarropas y muebles para la casa. “Me da miedo ver la lista; todos se portaron súper bien con nosotros. Por lo visto, el amor que nos tenemos es muy evidente. La noticia no resultó ninguna novedad, porque fuimos pareja desde el momento en que nos conocimos, y nuestros amigos lo saben. Este día iba a llegar, pero nunca imaginamos que iba a emocionarnos tanto”, cerró Willy, el feliz flamante marido de Natalia, la feliz flamante esposa.

Los novios junto a las hermanas Attias –Bárbara, Agustina y Emilia– y el Turco Naim. “Nunca imaginamos que nos emocionaríamos tanto”, dijo la novia.

Los novios junto a las hermanas Attias –Bárbara, Agustina y Emilia– y el Turco Naim. “Nunca imaginamos que nos emocionaríamos tanto”, dijo la novia.

El padre Ariel presidió la bendición de los anillos.

El padre Ariel presidió la bendición de los anillos.

Se conocieron en una comida compartida con una amiga común. A los dos días, su primera cita, y después, “ya no pudimos separarnos”, recuerda Botti.

Se conocieron en una comida compartida con una amiga común. A los dos días, su primera cita, y después, “ya no pudimos separarnos”, recuerda Botti.

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