“¿Volver a enamorarme? Sí… ¿por qué no? ¡En la vida no hay dos sin tres!” – GENTE Online
 

“¿Volver a enamorarme? Sí... ¿por qué no? ¡En la vida no hay dos sin tres!”

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Según los riojanos –y sobre todo las riojanas–, desde que hizo pública su separación de Cecilia Bolocco recuperó la galantería, la gracia, el buen humor y la seducción que lo supieron caracterizar durante los años que estuvo en el poder: “Hasta se lo ve más joven”, coinciden en señalar ante GENTE los que lo tratan con frecuencia. En su entorno más íntimo no se animan a atribuir el rejuvenecimiento del senador a su separación de Cecilia Bolocco, y prefieren decir que la política funciona como una pócima mágica que lo renueva en un año electoral. Pero lo cierto es que Carlos Menem (76) es otro. Hoy luce sin complejos las canas que durante años se resistió a mostrar, y que, a pesar de denotar el paso del tiempo, lo hacen parecer más natural.

El último fin de semana lo pasó en La Rioja. El sábado participó de una cena de confraternidad árabe-judía y se entusiasmó con las encuestas que lo muestran como el candidato favorito (tendría el 52 por ciento de intención de voto) para quedarse con la gobernación en las elecciones provinciales a realizarse el 19 de agosto. De todos modos, él insiste que su proyecto de máxima sigue siendo volver a la presidencia de la Nación en octubre.

La citada cena tuvo lugar en el salón Talampaya del hotel Naindo, y contó con la sorpresa de la odalisca Eugenia. La bailarina danzó ante el ex presidente haciendo gala de sus generosas curvas, mientras aquel seguía con una mirada pícara sus sensuales movimientos. Finalmente, y como marca la tradición, Menem la premió con una generosa propina. “Mire cómo le brillan los ojitos a Carlos. Sí, es otro”, dijo una de las señoras presentes, que lo conoce bien. Después de un café a la turca, el actual senador riojano no pudo resistirse a salir a la pista cuando un conjunto folklórico arrancó con una zamba. Compañeras de baile no le faltaron, al punto que luego se animó a un pericón y, pañuelo al aire, complació a todas las que se le acercaron a pedirle una pieza: “Cuando estaba con la Bolocco no era tan galante. Volvió a ser el Carlos Menem de cuando estaba soltero”, insistían las damas.

A PURA INTIMIDAD. El lunes por la mañana, en la residencia del Golf Club de la capital provincial, el ex presidente se sentó ante GENTE para hablar de todos los temas: de su corazón, de Cecilia Bolocco, de su hijo Máximo y de su gran pasión, la política.

–¿Existe la política después del amor?
–Yo estoy trabajando para volver a ser presidente de la Nación. Por ahora soy candidato, pero usted sabe que la política es el arte de lo posible, y no descarto la chance de postularme antes como gobernador de mi provincia. Las encuestas me dan más del 52 por ciento del apoyo de los riojanos.

–¿Con quien prefiere competir a nivel nacional? ¿Con Cristina o con Néstor Kirchner?
–Con cualquiera de los dos. Son la misma cosa.

–¿Qué rescata del actual gobierno?
–Nada, absolutamente nada. La persecución, el odio, los enfrentamientos en la calle, los cortes de ruta son moneda corriente. Un hombre que no puede arreglar la situación que vive su provincia, menos puede solucionar los problemas que tiene la República Argentina. Nos hemos descolgado del mundo y ésa no es la verdadera política.

–¿Cómo fue su relación con Mauricio Macri cuando usted era presidente?
–Somos sólo conocidos. Cuando fue secuestrado, le pedí al entonces ministro del Interior, José Luis Manzano, que se dedicara pura y exclusivamente a resolver el caso. Después nos vimos algunas veces. Nada más. Pese a todo lo que hicieron por tratar de “pegar” mi figura a la de Macri, los resultados por esta actitud del gobierno nacional están a la vista: perdieron en la Ciudad de Buenos Aires y en Neuquén, y van a volver a perder.

–Hace unos días trascendió que las tan famosas fotos que le tomaron a Cecilia Bolocco habrían sido fruto de una maniobra planificada entre Luciano Marocchino (su nuevo amigo) y el fotógrafo que las tomó. ¿Cree que puede ser cierto?
–No lo conozco a ese señor, y según lo que me dijeron es un marketinero… Con tal de figurar en los medios es capaz de cualquier maniobra. A mí no me perjudicó en lo más mínimo, porque yo ya estoy separado de Cecilia desde hace más de dos años. Cuando GENTE nos hizo el último reportaje ya estábamos separados, pero Cecilia lo trajo a Máximo para que viera a su padre.

–¿Habló con su ex esposa después de que aparecieron las fotos?
–Sí, hablé, y ella pidió públicamente disculpas.

–¿Ya decidió si se va a divorciar? Las leyes argentinas lo favorecen. Si usted quiere, puede reclamar la tenencia de Máximo y una pensión alimentaria. ¿Lo va a hacer?
–No pienso sacar ningún provecho de esta situación. No voy a litigar para quedarme con Máximo. El niño debe estar con su madre, y ella, permitir las visitas del padre. Soy incapaz de iniciar una acción de esa naturaleza, porque sé lo que sufren los chicos.

–¿A qué se refiere?
–Yo me especialicé en divorcios cuando empecé en mi profesión de abogado y conozco muy bien el sufrimiento de los niños. No quiero que a mi hijo le suceda lo mismo.

–Doctor, dicen que usted siempre se caracterizó por perdonar. Hasta indultó a quienes lo encarcelaron... ¿Cómo hace para no tener rencores?
–Los que creemos en Dios perdonamos permanentemente. Siempre es muy difícil olvidar, pero uno aprende a perdonar. Se puede hacerlo gracias al corazón, a la mente y a estar muy cerca de Dios.

–¿De verdad la pudo perdonar a Cecilia?
–Ella pidió disculpas. Yo se las acepté.

–¿Cómo sigue su relación con su ex mujer de aquí en más?
–Vamos a mantener una relación de amigos. Usted verá que ni siquiera saqué las fotos (en el living de la casa están los portarretratos con las imágenes de su casamiento y las de Cecilia con Máximo). Son recuerdos de una hermosa etapa de mi vida.

–¿Se equivocó al casarse con ella?
–No, no me equivoqué. Nos casamos por amor. El nuestro no es el primer matrimonio que se separa, que tiene este tipo de problemas, ni va a ser el último.

–Por supuesto, pero ustedes son dos figuras muy públicas…
–Es cierto. Lo que pasa es que son dos apellidos muy fuertes, un ex Presidente de la Nación y una ex Mis Universo. Si esto hubiera ocurrido con cualquier otra pareja no habría tenido la trascendencia que tuvo. Pero debo rescatar que ella es una excelente madre. Lamentablemente se equivocó, o le tendieron una trampa.

–¿Qué fue lo que desgastó ese amor?
–Fundamentalmente, las ocupaciones de cada uno. Ella, en la televisión de Chile y yo, acá en la Argentina, desarrollando mi actividad política, que a decir verdad es lo que prolonga mi existencia junto a mis hijos y nietos.

–Después de lo que le pasó, ¿se volvería a enamorar?
–Sí. ¿Por qué no? Siempre hay tiempo. El amor está presente en cada paso que uno da, en cada cosa que uno hace. Además, ¡en la vida no hay dos sin tres!

–Durante el último tiempo se lo vio mucho con Zulema, compartiendo y disfrutando del nieto que les dio Zulemita. ¿No hay posibilidad de que vuelvan?
–No, ésa es una etapa terminada.

–¿Ha visto a Carlos Nair en Gran Hermano Famoso?
–No, porque no me gusta ese tipo de programas.

–Si el ADN de Carlos Nair da positivo y no quedan dudas de su paternidad, ¿cómo piensa recuperar el tiempo perdido?
–En realidad, no hemos perdido mucho tiempo que digamos. Siempre nos visitamos, aunque ahora hace bastante que no nos vemos. Pero, que quede claro, yo lo he ayudado siempre.

Sábado 9. Cena de confraternidad árabe-judía en La Rioja. Menem –feliz por las encuestas que lo muestran como el candidato favorito para la gobernación de su provincia– premió a una odalisca poniéndole un billete en su cintura.

Sábado 9. Cena de confraternidad árabe-judía en La Rioja. Menem –feliz por las encuestas que lo muestran como el candidato favorito para la gobernación de su provincia– premió a una odalisca poniéndole un billete en su cintura.

Salón Talampaya del hotel Naindo, de la ciudad de La Rioja. Pasó el show de las odaliscas y Menem no puede evitar salir a bailar la zamba y el pericón.

Salón Talampaya del hotel Naindo, de la ciudad de La Rioja. Pasó el show de las odaliscas y Menem no puede evitar salir a bailar la zamba y el pericón.

El actual senador por La Rioja considera ir primero por la gobernación de su provincia y en octubre, por la presidencia de la Nación.

El actual senador por La Rioja considera ir primero por la gobernación de su provincia y en octubre, por la presidencia de la Nación.

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